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Recordemos a los médicos internos

Actualizado el 28 de diciembre de 2012 a las 12:00 am

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Recordemos a los médicos internos

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Independientemente de las creencias de las personas, el mes de diciembre tiene impregnada una sensación diferente. Es una época que nos vuelve a unir, tanto con amistades como con la familia. Nos trae recuerdos, pero sobre todo unión, y evoca un sentimiento de felicidad.

Este año, como muchos otros, muchas familias tuvieron la experiencia de no tener a alguno de sus seres queridos con ellos, porque estaban trabajando, ya sea como bomberos, paramédicos, guardas de seguridad y demás profesiones que requieren laborar en estas fechas.

Como es de conocimiento general, la felicidad de esta época viene acompañada de excesos, los cuales requieren de especial atención en los centros de salud, conductores ebrios, problemas de hogar, pirotecnia, etc. Por esta razón, los centros hospitalarios ven aumentado el flujo de pacientes, por lo que se requiere un trabajo integral, en equipo, entre médicos tratantes, residentes, enfermería e internos. Todas estas personas tienen familia en casa, alguien que los espera, situación que se asemeja a la del paciente que llega por ayuda, la cual es dada de la mejor forma y con la mayor brevedad posible siendo este un servicio de 24 horas, 7 días a la semana.

Es cierto, a los profesionales de salud no se les debe poner sobre un pedestal por trabajar estas fechas; muchos lo hacen. Pero sí se les debe reconocer su trabajo, la atención, el horario extra, incluso los peligros que conlleva trabajar a altas horas de la noche. Esto requiere de cierta remuneración económica, proporcional a la responsabilidad que se tiene en el cargo.

Al médico interno, cuyo rostro es el primero que se observa al entrar a un servicio de emergencias y que junto a los residentes se encargan de tratar a los que acuden al servicio; el que muchas veces se encarga de suturar al niño que tropezó en la casa, entre muchas funciones más; a esta persona que trabaja 365 días sin vacaciones, y con horario de 36 horas seguidas cada 4 días, se le quiere retirar el estipendio que recibe, algo para poder comer, transportarse y sentir que se le honra su labor, que, aunque pequeña, es de gran importancia y de muchísima relevancia.

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Muchos dirán que son solo estudiantes, y que deben estar agradecidos que la CCSS les da el espacio de hacer su práctica ahí. Están agradecidos. Pero debemos reconocer que su importancia en la Caja es incuestionable.

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