Archivo

Columnista

¿Precipicio fiscal?

Actualizado el 11 de noviembre de 2012 a las 12:00 am

Archivo

¿Precipicio fiscal?

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Barack Obama es hoy el reelecto presidente de los Estados Unidos, y, como sucedió luego de la elección del 2008, no hay tiempo para celebrar. Sobre sus hombros está el darle solución a lo que los analistas económicos han denominado el “fiscal cliff”, en español, ‘precipicio fiscal’.

Esta es la más inmediata amenaza que afronta el Gobierno de los EE. UU. , que, de no darse una pronta solución, podría derivar en una nueva recesión económica, con graves consecuencias para la ya complicada economía mundial.

¿De dónde viene el problema? El 31 de diciembre de este año vencen los recortes de impuestos aprobados por la administración de George W. Bush, y prorrogados por dos años por el presidente Obama como medida de contención a la crisis y estímulo a la economía.

Al mismo tiempo, y de no llegarse a una negociación, entrarían a operar reducciones automáticas del gasto público, mecanismo ideado para enfrentar el alto nivel de endeudamiento que próximamente llegará al tope máximo autorizado por el Congreso de $16,4 trillones de dólares.

Por otra parte, las calificadoras del riesgo ya han advertido que, de no tomarse medidas pronto, EE. UU. perderá su calificación de triple A. Esa es una de las razones detrás del nerviosismo y caída de los mercados luego de la elección.

Pese a los ingentes llamados del Fondo Monetario Internacional, el G-20 y la Unión Europea por una pronta solución, las divisiones partidarias del proceso electoral, hicieron prácticamente inviable una negociación con el Congreso.

Se estima que el aumento de los impuestos y la disminución del gasto público “retiraría” de la economía una suma entre el 3 y 4% del PIB, que si bien provocaría una importante reducción del déficit, lo haría a costa del crecimiento, peligrosa receta siempre, pero aún más en la coyuntura actual.

Al presidente Obama le queda una difícil labor de negociación por delante, pues, si bien ganó capital político con su reelección, y su partido mejoró su posición en el Senado, también lo es que la Casa de Representantes continúa en manos de los republicanos.

El sentido de urgencia no da mucho margen para sanar las heridas naturales luego de un duro proceso electoral, tampoco ayuda que el tema impuestos y quién los paga haya sido un tópico tan divisorio en campaña.

PUBLICIDAD

Esperamos con optimismo que el presidente Obama logre negociar una propuesta con un mejor balance, que gradualmente logre la reducción del déficit, pero que también dé confianza a los mercados y apuntale la recuperación económica del país; ese sería, sin duda, el mejor legado de la segunda administración Obama.

  • Comparta este artículo
Archivo

¿Precipicio fiscal?

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota