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Patrimonio familiar e impuestos

Actualizado el 08 de octubre de 2012 a las 12:00 am

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El problema. El legislador ha dispuesto que el no pago de impuestos municipales y territoriales impone una hipoteca legal preferente a favor del municipio respectivo.

Ahora bien, el artículo 42 del Código de Familia establece que el inmueble destinado a habitación familiar no podrá ser enajenado ni gravado, y tampoco perseguido por acreedores personales del propietario.

Esto salvo en caso de cobro de deudas contraídas por ambos cónyuges, o por el propietario con anterioridad a inscripción registral de la afectación.

La pregunta. Un bien sometido a patrimonio familiar, ¿puede ser objeto de remate como consecuencia del no pago de tributos municipales o territoriales?

La respuesta. El Tribunal Primero Civil, mediante sentencia 903-L del año 2009, dictada por el doctor Jorge Alberto López González, indicó que aunque dicha afectación busca preservar el hogar familiar, poniéndolo a cubierto, no solo de la ejecución por las deudas contra el cónyuge que constituye la afectación, sino también de los eventuales actos de disposición que él mismo quisiera realizar respecto del bien afectado.

Dicha protección lo es únicamente en relación con acreedores de derechos personales.

Los derechos personales se relacionan con una determinada persona, la cual está obligada a dar o hacer alguna cosa o bien pagar una suma de dinero.

Los derechos reales consisten en una relación o poder jurídico respecto de una cosa específica (bien mueble o inmueble) y, precisamente, la hipoteca es un derecho real y no personal. De conformidad con las consideraciones de la sentencia citada, el pago de tributos no es contrario al derecho reconocido en la Constitución de contar con una vivienda propia para la protección de la familia.

El Estado, al procurarle protección a las viviendas de los ciudadanos, no adquiere correlativamente la obligación de evitarle a esas familias el pago de tributos.

No parece razonable suponer que los propietarios de inmuebles que hayan afectado su bien a patrimonio familiar, estén exentos de contribuir con el bienestar general que propician los tributos, salvo mínimos exentos que la propia ley contempla.

En conclusión, el remate de un bien sujeto a patrimonio familiar, por el no pago de tributos, es procedente.rgonzalez@bufetel.com

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