Archivo

Literatura

Palabras de dos riberas

Actualizado el 02 de septiembre de 2012 a las 12:00 am

Traducción Un nuevo libro ofrece lecturas y reinvenciones de la poesía costarricense

Archivo

Palabras de dos riberas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

                         es la tercera traslación antológica de poesía costarricense a un idioma extranjero.El reciente libro
ampliar
es la tercera traslación antológica de poesía costarricense a un idioma extranjero.El reciente libro

La reciente publicación de una antología bilingue de poesía costarricense ha creado un nuevo espacio literario, extendido como en dos ciudades paralelas, o más bien duplicadas. Las atraviesa el navegable río de la traducción: de un lado, el español; del otro, el inglés. Se trata de Contemporary Costa Rican Poetry, recopilada por el poeta y crítico literario Carlos Francisco Monge y traducida con notable esmero por Victor S. Drescher, profesor y traductor de amplia experiencia.

Hay apenas dos antecedentes de antologías colectivas costarricenses: una en rumano, de 1975, Poezie contemporana din Costa Rica , de Novaceannu; la otra en francés, de 1997, Poésie costarricienne du XXe siècle, de Garavito y Cortés; pero ninguna en inglés.

La Universidad Nacional de Costa Rica (UNA) y la Indiana University of Pennsylvannia (IUP) han publicado juntamente la antología. Su versión impresa pronto podrá adquirirse mediante Internet.

Los nombres invitados. Como ocurre en los casos de un trabajo bien llevado, este libro es la conclusión de una larga y meditada labor conjunta. Por un lado, el siempre difícil proceso de selección, por parte del antólogo; por otro, las interminables horas de trabajo, verso a verso, poema a poema, de un traductor que afrontó intrincados problemas linguísticos, culturales, históricos, anecdóticos y biográficos incluso, hasta dar con una versión al inglés de una parte de las letras costarricenses.

Antólogo y traductor convinieron en limitar su trabajo a la poesía costarricense escrita y publicada después de 1990. Por ello, el adjetivo “contemporánea” (contemporary) es esencial aquí.

Se reúnen poemas de doce autores pertenecientes a varias generaciones literarias: Isaac Felipe Azofeifa, quien es como el patriarca de la poesía costarricense de la segunda mitad del siglo XX.

En orden de presentación los siguen Jorge Charpentier, Carlos Rafael Duverrán, Mayra Jiménez, Julieta Dobles, Rodrigo Quirós, Carlos Francisco Monge, Mía Gallegos, Adriano Corrales, Ana Istarú, Carlos Cortés y Luis Chaves.

A la edición se le han añadido dibujos del artista costarricense Carlos Kidd; no simples ilustraciones a los contenidos de los poemas, sino la expresión estética de las mismas inquietudes, entre reales y mitológicas, de las ciudades de hoy.

Las calles, las tabernas, los rumores . Muy a tono con las tendencias temáticas de la poesía hispanoamericana contemporánea, incluida la costarricense, buena parte de los poemas seleccionados (treinta y seis) tienen en común asuntos relacionados con la ciudad, con los laberintos urbanos, tanto los materiales como los psicológicos y existenciales.

PUBLICIDAD

Por ejemplo, no es casual que hayan incluido el poema de Duverrán “Este es mi laberinto”, metáfora de la vida del poeta citadino. Aparecen poemas a las aves de los amaneceres urbanos (Azofeifa), al deambular nocturno (Charpentier, Cortés), a los barrios clasemedianos (Dobles), a los lectores de periódicos y novelas (Quirós, Monge), a los claustros (Gallegos), a las araucarias que trepan paredes (Corrales), a las tabernas bohemias (Chaves).

También se han recogido los poemas de reivindicación. Por ejemplo, los hay que desarrollan unos ambiguos enlaces entre un presente y un entonces, y vuelven la mirada a paraísos perdidos: el lejano pasado, los elementos telúricos, el cuerpo embelesado de danzas y erotismo, los juegos secretos.

En unos poemas se exponen la soledad y el individualismo como únicas opciones existenciales, visibles en versos de Charpentier, Quirós y Gallegos; en otros, la solidaridad y la compañía son las opciones que marcan el sentido de la vida, como en poemas de Mayra Jiménez, Julieta Dobles, Ana Istarú y Adriano Corrales. Es una poesía –dice el antólogo– de un mundo en transformación, sitiado por fuerzas tan nuevas como poderosas.

Reinventar la escritura. Para Drescher, por su parte, la traducción no tiene por qué ser una simple transcripción mimética, en otro idioma, de “lo que se dice” en el original. Lo fundamental ha sido la meticulosa comprensión del poema como texto y como generador de sentido.

Así, sin recrear unos textos en su idioma (como si fueran propios), Drescher hace que en inglés se lean como tales, como buenos poemas que el lector atento tomará como hechos estéticamente válidos, como objetos linguísticos organizados y con voluntad literaria.

No es esta una antología para turistas o para lectores de ocasión, ni simplemente informativa; menos aun es la torpe transcripción (en prosa) de contenidos para facilitar la lectura a estudiantes que aprenden el español como segunda lengua. Nada tiene de didáctica, de política o de comercial. Drescher domina con total soltura tres lenguas, conoce bien las letras costarricenses y ha dedicado gran parte de su actividad académica a la traducción y a la traductología. Sabe, pues, lo que significa verter al inglés la literatura de otros idiomas.

PUBLICIDAD

El poeta reinventado. El traductor no se “apropia” de los poemas; más bien, ejercita sus conocimientos de la poesía en inglés y procura que cada palabra, verso o sección de los poemas recupere, en ese idioma de llegada, efectos equivalentes o lo más similares posibles. ¿Cómo traducir el nombre yiguirro , por ejemplo: se deja la palabra local o se busca una alternativa aceptable?

Sin embargo, ese sería apenas un detalle porque el traductor le dedica mucha más atención al tono general de cada poema: la ansiedad, la melancolía, el sarcasmo, la meditación, la duda, las exhortaciones, el ansia, el recelo, los temores, la incertidumbre.

A ese tono, el traductor le confiere una forma; es decir, un modo de expresión con el que intenta recuperar la distinción que hay entre un poema y un escrito en prosa: el ritmo, la cadencia en los versos y en el desarrollo de la estructura poemática. Es el traductor como artista, como nuevo poeta en su lengua.

La autora es traductora y profesora de la Escuela de Literatura y Ciencias del Lenguaje, de la Universidad Nacional (UNA).

  • Comparta este artículo
Archivo

Palabras de dos riberas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota