Archivo

Destitución del estratega brumoso

Odir se hunde tras la tercera ola

Actualizado el 02 de noviembre de 2012 a las 12:00 am

Siete juegos sin un triunfo provocaron el despido del técnico campeón

Rolando Cadáver Villalobos asume como el entrenador interino del Cartaginés

Archivo

Odir se hunde tras la tercera ola

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

                         El técnico interino Rolando Cadáver Villalobos entrenó ayer al Cartaginés tras la destitución de Odir Jacques. | MANUEL VEGA
ampliar
El técnico interino Rolando Cadáver Villalobos entrenó ayer al Cartaginés tras la destitución de Odir Jacques. | MANUEL VEGA

Una nave en zozobra luego de siete encuentros sin ganar ganar Odir Jacques sucumbió tras la última de las tormentas. Tres grandes olas –tres intentos del vicepresidente del Cartaginés, Wálter Acuña– terminaron por confirmar al técnico campeón con el Herediano que había naufragado.

Acuña realizó ayer su tercer intento de destituir al estratega y esta vez su propuesta tuvo apoyo tras el empate a cero con San Carlos.

El vicepresidente ya lo había intentado en dos ocasiones, pero el resto de la directiva no había aceptado su petición.

Hasta que a la tercera fue la vencida. “Odir hizo su esfuerzo, pero cómo se podía sostener un técnico que de 21 puntos hizo uno. Más bien cuando se despidió a Johnny Chaves fue solo por dos derrotas y un empate”, recordó ayer Acuña, quien también es presidente de la comisión deportiva.

Tras el despido, se designó un nuevo técnico interino: Rolando Cadáver Villalobos, quien intentará sacar a flote una nave que ha caído a los últimos puestos más rápido que la velocidad de la luz.

“Es un interinato; un recargo de funciones dada las circunstancias. Rolando contribuyó a conformar este equipo, aparte de que capacidad en estas lides es reconocida”, declaró el presidente brumoso, José Luis Rodríguez.

Villalobos fue el entrenador a cargo en el mejor papel del Cartaginés en las últimas décadas, cuando lograron el sub-campeonato en la temporada 95-96.

“Debo reconocer que el tiempo es mi mayor enemigo. Solo nos restan cinco partidos, pero donde hay fe, esperanza y comunión entre jugadores y técnico, no todo está perdido. Todavía podemos clasificar”, declaró el Cadáver .

Villalobos no se sienta en un banquillo desde el 2006, cuando dirigió a Alajuelense.

De cómo perfilará a su equipo, dijo que no es secreto. “Siempre me ha gustado el juego de equilibrio en defensa y ataque y se puede jugar bonito, todavía mejor”.

  • Comparta este artículo
Archivo

Odir se hunde tras la tercera ola

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota