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Avión científico estará en el país tres días tomando datos

NASA estudia volcanes y manglares ticos

Actualizado el 09 de marzo de 2013 a las 12:00 am

Con ayuda de sensor, expertos medirán cambios con una alta precisión

Misión UAVSAR volvería en el 2014 para tomar nuevamente los datos

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Por tres días, los cielos ticos serán surcados por un jet Gulfstream-III (G-3) cuyo propósito es científico.

Este avión está equipado con un sensor, clave para la ejecución de la Uninhabited Aerial Vehicle Syntetic Aperture Radar (UAVSAR), misión del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la agencia espacial estadounidense (NASA).

Los científicos pretenden tomar datos que les permitan entender deformaciones en los volcanes con una precisión de milímetros. También se quiere conocer la estructura de los manglares del humedal Térraba-Sierpe, en Osa.

“Las mediciones en el humedal Térraba-Sierpe, junto con la toma de datos en otros países, permitirán obtener un mapa de vulnerabilidad de manglares en todo el continente americano, además de modelos de pérdida de manglares, biomasa y altura del dosel, así como mapas de cambios probables en estos ecosistemas”, detalla el documento de descripción del proyecto.

Para ello, el avión G-3 cuenta con un sensor activo (L-band SAR) que utiliza interferometría, lo que quiere decir que el radar envía una señal de microonda que rebota en el suelo y así es como se detectan deformaciones en la superficie.

Gracias a este radar, los científicos pueden obtener imágenes por polarización. La polarización se refiere al cómo se mueve la onda: puede ser horizontal-horizontal, horizontal-vertical y vertical-vertical. “La combinación de las tres polarizaciones permite resaltar diferentes características y conocer la estructura del lugar”, explicó Naiara Pinto, quien es la coordinadora científica de UAVSAR.

El JPL ya utilizó este tipo de imágenes para descubrir focos del derrame de petróleo en el golfo de México y estudiar los cambios en la superficie terrestre tras el terremoto de Haití.

El próximo año, la misión volverá al país y repetirá el trayecto realizado en el 2013.

Para ello, el avión posee un piloto automático, diseñado por el NASA Dryden Flight Research Center, el cual permite volver a volar exactamente las mismas rutas; gracias a esto se pueden detectar cambios en la superficie.

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Michelle Soto M.

msoto@nacion.com

Periodista de Ambiente

Redactora en la sección Aldea Global. Periodista graduada en la Universidad de Costa Rica. Escribe sobre temas ambientales. Recibió los premios Innovación para el Desarrollo Sostenible (2011) y Periodismo Agrícola y Desarrollo Rural (2012).

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