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Costa Rica no es ni rico ni pobre: es de renta media alta

Merma en donaciones obliga a Costa Rica a buscar nuevas alianzas

Actualizado el 06 de junio de 2013 a las 12:00 am

Cooperación se centra ahora en créditos y no en regalías de recursos

Próxima semana, Cancillería será sede de foro de países en similar condición

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Merma en donaciones obliga a Costa Rica a buscar nuevas alianzas

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                         El Estadio Nacional, inaugurado en marzo del 2011, una de las donaciones más  vistosas. | JULIANA BARQUERO/ARCHIVO
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El Estadio Nacional, inaugurado en marzo del 2011, una de las donaciones más vistosas. | JULIANA BARQUERO/ARCHIVO

Ni tan pobre como para recibir la ayuda internacional ni tan rico para salir por su propio pie del subdesarrollo. Esta situación genera una merma en la cooperación económica hacia Costa Rica que lo obliga a buscar nuevas alianzas para su desarrollo.

Si lo ponemos en sencillo, resulta fácil de entender: Costa Rica es visto como una familia de clase media que no tiene ingresos suficientes para procurarse ciertos elementos de desarrollo, por ejemplo, comprar una casa. Tampoco es tan pobre como para pedir un bono de vivienda.

Ante este escenario, los últimos dos gobiernos han intentado encontrar una fórmula que reemplace el poco entusiasmo por hacer fuertes donaciones.

Primero fue el entonces presidente Óscar Arias, en su segunda administración (2006–2010), quien se quejó por el “castigo”.

“Los países de ingreso medio alto, como es Costa Rica, con un per cápita de $5.000 anuales, hoy están siendo castigados por haber hecho las cosas bien. No reciben créditos subsidiados ni reciben perdón de deuda”, reclamó Arias el 14 de abril del 2008.

Arias impulsó una propuesta internacional que se denominó “Consenso Costa Rica”, pero no contó con suficiente apoyo.

Ahora, el gobierno de Laura Chinchilla ejecuta acciones desde la Cancillería para agrupar esfuerzos conjuntos entre los países de renta media, con el fin de mejorar sus condiciones y apoyarse.

El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Roverssi, resume la situación del país así: “Costa Rica ha dejado de ser un país pedigueño desde hace muchos años, pero eso no significa que no necesitemos ayuda internacional”.

En esta línea, la Cancillería prepara para el miércoles, jueves y viernes de la próxima semana la conferencia Desafíos para el desarrollo sostenible y la cooperación internacional en los países de renta Media: el rol de las redes para la prosperidad , donde representantes de 65 países de renta media discutirán sobre sus aciertos y errores en su intento de lograr cooperación y desarrollo.

A esto se suman trabajos de la Casa Amarilla (sede del Ministerio de Relaciones Exteriores) por meter al país en bloques de países que lo monten en la ola del desarrollo.

Así es como el intento por ingresar a la Alianza del Pacífico, compuesta por México, Colombia, Perú y Chile, se ha vuelto una prioridad para el país.

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Al mismo tiempo, Costa Rica impulsa una fuerte renovación del Sistema de de Integración Centroamericana (SICA), en busca de volverlo más funcional.

Pero el trabajo no se queda allí, el país, según el canciller Enrique Castillo, quiere jugar en las “grandes ligas” y con la visita del 2 y 3 de mayo pasado de Barack Obama a suelo nacional se intentó lograr un apoyo abierto para el ingreso del país directamente al club de los países ricos: la OCDE.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) compuesta por 34 países de renta alta, es un influyente grupo de naciones que paradójicamente tiene parte en la decisión de cómo se debe repartir la ayuda a los países de renta media y renta baja.

La directora de la Oficina de Cooperación Internacional del Ministerio de Planificación, Saskia Rodríguez, explicó que los países cooperantes “consideran que ya no requerimos cooperación”.

Pero ¿cómo se llega allí?

Rodríguez explicó que se mide “en función del desarrollo macroeconómico del país, no en función de otros indicadores de índole social como desarrollo humano y el coeficiente de Gini (que mide el nivel de concentración de riqueza)”, dijo.

Ese nivel macroeconómico tiene como base el producto interno bruto de cada país y la relación con el ingreso de cada habitante. En Costa Rica, ese promedio de $7.640. Tal cálculo introduce en el mismo saco a países tan dispares como China y Costa Rica, que comparten el mismo estatus.

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Esteban Mata

emata@nacion.com

Periodista de Política

Periodista de Política. Bachiller en Periodismo por la Universidad Latina. Cronista parlamentario y reportero de investigación premiado por el TSE, la Defensoría de los Habitantes y colaborador de medios internacionales.

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