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Mafalda, hablando de los ticos...

Actualizado el 30 de octubre de 2012 a las 12:00 am

Los ticosparecieran losargentinos de Centroamérica

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“¡Justo a nosotros viene a tocarnos un mundo lleno de países extranjeros!” Así exclama la argentinísima chiquilla (LaNación, 26/10/2012). Curiosa la inversión que logra esa tira cómica: precisamente con el disfraz de un mundo infantil nos desenmascara cada fijación de adulto. Che, es que los ticos parecieran los argentinos de Centroamérica...

Ahora resulta que también habría “abejas ticas” y “árboles ticos”, y “reclamos ticos pueden enterrar ley de tránsito” (22/01/2012, La Nación). Suertudos los extranjeros, ¡quedan exentos! “Miles de turistas costarricenses llegarán a Puntarenas para disfrutar...” (La Nación, 10/02/2012) ¿Acaso es prohibido que lleguen de otras nacionalidades?

El 18/05/2012, desde el mismo título principal nos (ché... a los ticos, claro...) anuncian que “68.000 foráneos aceptan donar sus órganos a ticos”. Es decir... esos desalmados de países extranjeros (sigue comentando Mafalda...) estarían discriminando... Vea, dirá ese, al azar: primero que preferiría donar hasta mi corazón a una tica. En seguida, que cuando uno hace el trámite para la cédula de residencia, no está estipulando, en un caso hipotético, a quién pretende donar un órgano. Aquello no va por nacionalidad, sino por condición humana, que yo sepa, la de todos, del colorcito que sea.

Así, corriendo el calendario, cantidad de veces, siempre en plural, escondiéndose en la manada, sigue el cansino recordatorio de que “somos ticos”: como aquel adolescente que quería “ser diferente... como los demás...”. Ché, qué cantidad de argentinos en Roma, le señalaba aquel bonaerense orgullosamente a su esposa, hojeando la guía telefónica... El 24/5, constatemos un título en página primera: “precio del euro se abarata para los ticos”. Dichosos... ¿pero por qué a los argentinos nos discriminan?

Hace unos días, el 25/10/2012 para ser preciso, tres veces la cancioncita, en un mismo diario: “huracán Sandy deja 200 familias ticas aisladas”... calamidad frente a la cual los de fuera parecieran gozar de inmunidad. También nos enteramos, en nacionalismo ya vulgar, alienado, que “helecho tico lleva nombre de Lady Gaga”. Perdón, pero no “ocupamos” más caca. Menos mal que en un subtítulo de la portada sale autocrítica: “En buen tico, la reparación del puente [de los “incurables”: nombrecito, por favor] se quedará 'a medio palo' ”.

Espanta ver cómo se destaca el gentilicio del nica que hurtó, gran villano, pero por lo visto se absuelve a los perros “ticos” que lo liquidaron. El burdo procedimiento nacionalista se practica por lado y lado: por ambos lados del San Juan publicitan el mismo “colchón que prefieren los ticos/nicas”. El recordado Pierre Thomas, autor del felizmente reeditado libro “La cultura del pobrecitico” (Editorial Costa Rica) ya detectaba aquel mecanismo como infantil, como en “le decimos Peri, como buenos ticos”.

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Como la sal, en todas partes un poco de nacionalismo resulta muy conveniente, de allí al chovinismo... Desde luego, es útil que se mencione el gentilicio, por ejemplo el 26/9, cuando se informa de un doloroso privilegio local: “Epidemia de diarrea e infecciones respiratorias golpea a niños ticos”. Mencionemos el gentilicio, lo tico, bueno o malo por investigación o por cultura, cuando valga la pena destacarlo como limitado a este terruño.

Pero ese mismo día, siguió la muletilla con titulares como “Internet ultraveloz seduce a usuarios ticos” y “Banda ancha es un sueño aún lejano para la mayoría de los ticos” y “Ticos darán la pelea en la búsqueda de un Grammy Latino”. Cansa la cantinela, además de que, al contrario de con los argentinos, muchos legendariamente demasiado confiados en sí mismos, aquí el asunto revela pueril falta de autoestima.

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