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Letras de cambio

Actualizado el 12 de enero de 2013 a las 12:00 am

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Ante la fuerte entrada de capitales financieros, el Banco Central ha tenido que comprar más de $1.200 millones en los últimos 3 meses. Si el Central no hubiera comprado esos dólares, el tipo de cambio hubiera bajado a menos de ¢500. Por eso hay gente que se ha puesto muy nerviosa ante los rumores de que el Banco Central está pensando en eliminar el piso de la banda.

La entrada de capitales que ha provocado la mayor presión sobre el piso de la banda es de carácter especulativo. Como ya lo expliqué el mes pasado, la combinación de tasas de interés en colones más expectativas de devaluación hace muy atractivo invertir en colones.

Hay una ganancia jugosa para los inversionistas si el tipo de cambio se queda en 500, y todavía mayor si el tipo de cambio baja más. Por eso el temor de muchos es que la inundación de dólares puede ser mucho mayor si el Banco Central quita el piso de la banda.

Si ya de por sí nos hemos convertido en un país caro, si el tipo de cambio bajara de 500, nuestros productores serian todavía menos competitivos. Especialmente aquellos que generan un mayor valor agregado nacional, como los exportadores agrícolas y de servicios, el sector turismo y los productores nacionales que compiten contra productos importados. Eso generaría desempleo, especialmente para los trabajadores menos productivos. Es decir de aquellos con salarios bajos.

Por otro lado, a como está la situación hoy, los inversionistas prácticamente se aseguran un tipo de cambio fijo. En los últimos dos años el tipo de cambio se ha movido en un rango entre 500 y 515, con el agravante de que el Banco Central ha tenido que comprar una gran cantidad de dólares para defender el piso. Eso es emisión de muchísimos billetes, que ponen presión a la inflación. Es decir, los costos de producción nacional pronto subirán mucho más rápido si no se hace nada. Seguir con esta situación (tipo de cambio fijo con inflación alta) también es perjudicial para la competitividad nacional. Pero, además, como ya sabemos que la inflación afecta en mayor medida a los más pobres, lo que tenemos es un esquema en que los pobres pagan los platos rotos por defender a los productores.

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Definitivamente, es una situación compleja, difícil de solucionar. Dejarlo como está ahora nos condena a seguir perdiendo competitividad. Quitar la banda y dejarlo a merced de los especuladores, nos lleva la trampa.

El Banco Central, junto con el Gobierno, tienen que buscar alternativas para quitar el incentivo tan fuerte para invertir en colones. Eso significa trabajar en varios flancos: bajar las tasas de interés en colones, agregar más incertidumbre a la dirección del tipo de cambio y ponerle algunas restricciones a la entrada de capital financiero especulativo.

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Luis Mesalles

Obtuvo su doctorado y maestría de Economía en The Ohio State University y su bachillerato en Economía en la Universidad de Costa Rica. Actualmente, es socio-consultor de Ecoanálisis y gerente de La Yema Dorada.

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