Archivo

Influyente fósil político

Actualizado el 26 de mayo de 2013 a las 12:00 am

Castro atrasó50 años a Cuba y lo mismo hará con América Latina

Archivo

Influyente fósil político

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Mucha gente da por muerto a Fidel Castro porque no lo han vuelto a ver en televisión enfundado en su sudadera deportiva, como se le vio ejerciendo su magisterio con el difunto Chávez. Pero Castro no sólo no ha muerto, sino que a sus casi 87 años está vivo y coleando, disfrutando tal vez de un éxito y una influencia que jamás pensó que podía tener después de entregar la presidencia a su hermano Raúl. De estar políticamente en un estado aparentemente fósil ha pasado a un protagonismo de primer plano.

Tiene comiendo en sus manos a Maduro y a su séquito bolivariano, a Evo Morales, a Correa, a Ortega, a la Kirchner y a Pepe Mujica. Además, tiene en casa el proceso de paz de Colombia como anfitrión y consejero de las FARC, que están al lado de su principal inspirador y patrocinador político. El poder directo o indirecto de Castro es enorme. A pesar de los regalos económicos de Venezuela, es Maduro quien se siente su discípulo obediente y rico que va dispensando favores y “salvando países” con el dinero del petróleo venezolano, a quien no le faltarán los consejos de Castro para apoyar aquí o allá.

La dictadura más antigua. Después de 54 años en el poder, a Castro le importa un pito la democracia: posiblemente es la dictadura totalitaria más antigua en la historia de la humanidad, que sacrifica los derechos humanos todos los días y donde no existen libertades políticas porque todos los poderes son uno solo, los hermanos Castro, igual que ocurre con el chavismo en Venezuela, que fue guiado paso a paso por el dictador cubano. Pero eso sí, nuestros presidentes latinoamericanos gustosos eligen como presidente de su reunión de Celac a Raúl Castro como un homenaje a Castro y para marcar distancias con los gringos.

En realidad, parecen marionetas manejadas por Chávez desde ultratumba a través del pajarito que le habla a Maduro, quien cuenta con la venia de Unasur, foro liderado por Chávez y sus amiguetes, entre ellos Santos. Todo lo que allí plantea Venezuela tiene votos comprometidos de los países a los que reparte sus dádivas o a quienes ofrece respaldo político, como es el caso de Colombia.

PUBLICIDAD

El caso de Santos es bien curioso. Está atado de pies y manos con Venezuela –amiga y protectora de las FARC– a quien necesita para el proceso de paz y a quien respalda en Unasur para no causarle disgustos, así haya que sacrificar las convicciones democráticas. Y tampoco puede enfrentarse a Castro quien ha tenido la “gentileza” de dar albergue a los diálogos de paz. Como Santos está desesperado con los resultados prontos de ese proceso, de cara a sus aspiraciones reeleccionistas, seguramente podrá hacer muchas concesiones a las FARC, algunas de ellas sopladas al oído por Castro. En Cuba lo tienen acorralado, como en los foros regionales.

Todas las movidas en un lado u otro favorecen la influencia directa de Fidel que ahora cuenta con el combo chavista de países latinoamericanos deudores de Venezuela.

Extraña paradoja. Estamos ante una extraña paradoja: el líder de la revolución cubana fracasada después de 54 años, con un país empobrecido y sometido a una dictadura implacable y contraria a los regímenes democráticos latinoamericanos, influye en ellos más ahora que antes, a través de la jugada maestra de involucrase con Chávez.

Es su cuarto de hora para lograr algo de lo que no pudo hacer antes. Así como logró atrasar medio siglo el progreso en Cuba es capaz de conseguir otro tanto en Latinoamérica y, a decir verdad, está poniendo buenas bases para alcanzarlo.

  • Comparta este artículo
Archivo

Influyente fósil político

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota