Archivo

Personaje

Imagen viva de Osvaldo Sauma

Actualizado el 14 de octubre de 2012 a las 12:00 am

En sus palabras Un video rinde homenaje al poeta y maestro de generaciones literarias

Archivo

Imagen viva de Osvaldo Sauma

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

“Muchos de los documentales sobre escritores y artistas terminan siendo potentes somníferos”, dijo alguien con ironía, una noche decembrina de 2010 en el inefable refugio montañero del artista Marco Chía, en San Isidro de Heredia. Nos habíamos reunido para ver un interesante audiovisual sobre el Mercado Central de San José, en el que nuestro anfitrión había hecho la cámara bajo la dirección de Rodrigo Soto.

Ensimismado, dejé que mi memoria viera en retrospectiva fragmentos de propuestas realizadas de esa manera en diversos países.

Terminadas las cavilaciones, no tuve más remedio que estar medianamente de acuerdo con el mordaz comentario. La tertulia terminó, pero la inquietud quedó latente, y muy pronto me pareció tener al alcance una alternativa en el concepto de levedad planteado por Italo Calvino.

Conociendo que Chía había sido el artífice de Los premios y El triunfo del cerdo , entre otros audiovisuales, y completamente convencido de su colmillo para la fotografía, decidí llamarlo días después y convidarlo a hacer en conjunto un documental sobre el poeta Osvaldo Sauma. El reto era obtener un producto en el que, merced a la combinación de diversos elementos y a la economía de otros, los receptores terminaran no sólo despiertos, sino deseando más.

La reunión se llevó a cabo a principios de 2011, y todo empezó con identificar –para erradicarlos en la medida de lo posible– aquellos aspectos que suelen transmutar un documento visual y auditivo en un “ladrillo”, como dicen en Colombia.

Vitalidad. Conocí a Osvaldo Sauma en 1992. De los invitados al Primer Encuentro de Poetas Hispanoamericanos en Bogotá, fue uno de los que más llamó la atención. Los escritores y el numeroso público que asistió a los recitales celebraron su poesía limpia, directa e incisiva.

Habida cuenta de una innegable realidad: que hermosos versos se desdibujan y empañan ante la audiencia por deficiente vocalización del lector, Sauma fue una suerte de campeón en aquel memorable festival porque los dioses de la fonética están de su lado. Osvaldo se ganó a la gente gracias a la calidad de su poesía y por leer bien. Claro es que no faltó la anécdota para el álbum: la noche de clausura, en una Biblioteca Nacional colmada de espectadores, cada uno de los 35 participantes debíamos leer un poema a manera de despedida.

PUBLICIDAD

Sauma comenzó su lectura con la fuerza y vitalidad de siempre; pero, de un momento a otro, su voz se apagó al tiempo que las manos recorrían nerviosas los bolsillos del pantalón y del saco. Había extraviado la segunda página, y el poema, inconcluso por sustracción de materia, al fin terminó siendo premiado con efusivos y comprensivos aplausos de la concurrencia.

Que Osvaldo Sauma es uno de los poetas esenciales de Costa Rica no sólo puede ratificarse en las frecuentes invitaciones que le dirigen encuentros y festivales literarios de diversas partes del mundo. Esta verdad se evidencia también en opiniones de otros notables escritores de Costa Rica.

Sinceridad. Luis Chaves afirma: “La poesía de Osvaldo Sauma no es solamente la que está publicada en sus libros. Hay una posición ética frente al acto creativo, que es la misma que asume ante la vida' Este es el puente que lo une con una amalgama de poetas de generaciones posteriores. Una poesía directa y transparente que se alejó de la de sus coetáneos, una poesía que se libró de muchos de los tics que mostraba la obra de creadores de su tiempo. A la par de esto, Osvaldo no adhirió, por suspicaz, a posturas ideológicas, manifiestos ni nada que le pusiera límites”.

Por su parte, la dramaturga y poeta Ana Istarú celebra la realización del documental afirmando que tanto las letras como sus mejores exponentes deben ser considerados tesoro público nacional.

“Una poesía como la de Osvaldo Sauma constituye un patrimonio intangible del que, como costarricenses, debemos estar orgullosos. Una obra audiovisual que nos permite difundirla y celebrarla, es motivo de regocijo. Osvaldo no sólo ha cultivado una poesía de excepcional belleza y sinceridad, exenta de artificio, sino que ha tenido la sabiduría de transmitir, en sus talleres literarios, su oficio y su pasión a jóvenes escritores, sin homogeneizar su estilo, respetando y acendrando siempre la voz y el estilo personal de cada uno”, dice Ana Istarú.

Alfredo Trejos, Premio Nacional Aquileo Echeverría 2011, sostiene: “Osvaldo es un poeta excepcional no gracias a razones misteriosas o a la iluminación, sino a que no se cansa de elaborar su voz, reorganizando en el vivir sus fortunas y carencias”.

PUBLICIDAD

¡Cámara, acción...! Otro rasgo que identifica al poeta de Asabis, Bitácora del iluso y Retrato en familia , entre otros libros, es un ácido sentido crítico que va de la mano con una proverbial franqueza, características que lo convierten en un atractivo periodístico. Esta certeza llevó a que planeáramos obtener de viva voz las percepciones poderosas y controversiales que Sauma tiene acerca del mundo, para ponerlas a fluir al lado de sus entrañables poemas y de su actividad cotidiana, acompañado todo esto con los acordes del grupo instrumental Amarillo, Cian y Magenta.

Con ese convencimiento iniciamos la producción que contó en sus albores con el valioso apoyo de Cinergia Fundacine. No sobra decir que el poeta se mostró anuente y colaborador. Luego de esto, durante varios meses, mi destino y el de Marco Chía transcurrieron por sendas diferentes hasta que una obstinada gestión logró recursos para la fase de edición. Ello no fue fácil porque los calendarios de los editores suelen ser esquivos y caprichosos, pero los astros terminaron por alinearse y nos depositaron en el estudio de uno de los mejores: José “Chisco” Arce.

Ars poetica . Tras muchas horas de edición en diversas salas, hemos comprobado que una buena parte de los editores suele simple y fríamente proceder a interpretar los deseos de los productores. En el caso de Chisco, su dinámica creativa lo compromete a proponer alternativas acertadas, evidenciando un conocimiento profundo. Ante el trabajo, Chisco adopta un imprescindible sentido de pertenencia.

De todo ello quedó Así no se juega , un documental de 25 minutos que muestra aspectos de la poética y los pensamientos en voz alta de un creador vital y congruente. Creemos haber logrado una producción ágil y dinámica que enseña momentos particulares y no convencionales de la cotidianidad del autor y opiniones contundentes suyas acerca de su quehacer, entorno y realidad histórica.

La sinceridad con la que Osvaldo habla a la cámara permite colegir una clara relación de su discurso con el título del audiovisual. Sauma coincide con Eduardo Galeano en percibir una suerte de juego sucio detrás de muchos de los problemas actuales del mundo, y, por esto, los dos parecen reclamar al unísono: “¡Juego limpio, por favor!”.

Esa posición encuentra respaldo en los poemas elegidos y en un Leitmotiv de transición que muestra una pelota golpeando el graffiti pintado por algún artista anónimo en el vecindario de San Pedro, en San José. Allí se lee justamente Así no se juega . El documental se complementa con certeras percepciones sobre el autor, proporcionadas por los escritores María Montero, Mauricio Molina y Cesar Maurel.

‘Juego limpio’ se presentará en el auditorio de Estudios Generales de la UCR este miércoles 17 a las 7 p. m. Concurrirán Osvaldo Sauma y los productores y participantes del video.

  • Comparta este artículo
Archivo

Imagen viva de Osvaldo Sauma

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota