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Actualizado el 31 de diciembre de 2012 a las 12:00 am

Proyecto TO prepara a privados de libertad para su reinserción en la sociedad

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La inseguridad ciudadana redunda en que las oportunidades de todas las personas disminuyan. Quienes provocan la inseguridad con sus delitos, seguramente vienen de entornos sin oportunidades, y sus acciones las disminuyen aún más en un círculo vicioso. El resto de la gente, ante la inseguridad, también vemos amenazadas nuestra integridad, nuestro entorno y nuestras oportunidades. La primera solución que viene a la mente ante esta circunstancia, es la de recuperar a quienes delinquen, ayudándoles a que se readapten a la sociedad. Pensamos que así renacerán sus oportunidades y en consecuencia las nuestras.

Sin embargo, la recuperación es un tema muy complejo y el fantasma de la reincidencia, que crece cada vez más, opaca las buenas intenciones y pone en peligro toda esperanza. La reincidencia aumenta porque no hay preparación para ella en ninguna de las partes. La sociedad no acoge de manera positiva a quienes recuperan su libertad; y quienes tratan de reinsertarse regresan sin las condiciones ni lazos emocionales y sin los conocimientos ni las competencias necesarias para hacerlo.

De esta forma, parece que llevar a la práctica acciones cuidadosamente pensadas para evitar la reincidencia es una tarea (complementaria a todas las otras que se realizan en este tema) que sin duda dejará una positiva, profunda y duradera huella en nuestra seguridad ciudadana.

Reinserción. El Proyecto TO (huella, en Bribrí) se dedica precisamente a preparar a privados de libertad para su reinserción exitosa en la sociedad de manera que se evite su reincidencia. En castellano, ‘huella’ implica dejar una impresión profunda y duradera. La educación, si pertinente, debe ser profunda y duradera. Por eso, la estrategia de TO es integral: busca educar. Es decir, procura que las personas privadas de libertad recuperen su autoestima; fortalezcan las relaciones familiares; aprecien la solidaridad y aprenden lo necesario (conocimientos y competencias) para el ejercicio de un oficio.

La táctica de TO es efectiva. Ha creado una línea de marroquinería de alta calidad (que cuenta con las correspondientes instalaciones) y ha desarrollado un programa de aprendizaje con tecnología de punta. Los privados de libertad (por ahora solamente funciona en el Centro de Atención Institucional CAI en Cocorí de Cartago), aprenden no solamente el oficio de la manufactura de objetos de cuero exclusivos, sino cómo administrar la producción. Más aún, se complementa con un programa de financiamiento sin intereses de manera que las personas puedan ir adquiriendo su propia maquinaria, pagándolas con una parte del fruto de su trabajo y así ir formando su capital.

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Otra parte de las ganancias de cada uno se traslada a la familia. De esta manera, aún privado de libertad, vuelve a contribuir con la economía familiar, recuperando su autoestima y dignidad ante el grupo que le acompañará y apoyará cuando regrese a casa. Al regresar a la sociedad, la persona podrá escoger entre trabajar en su propia microempresa o seguir brindando sus servicios al proyecto TO.

Este proyecto nació hace ocho años de la mano de Carlos Hernán Robles (cuando él estaba en el CAI de Cocorí de Cartago) e inició operaciones al Daniel del Río diseñar los productos que serían manufacturados. TO, que ya es una marca, es parte de un convenio con el Ministerio de Justicia y la meta es vincular a 800 privados de libertad (confío en que eventualmente se incluya también a privadas de libertad) e invertir unos US$8 millones en los próximos seis años. Actualmente tiene siete puntos de venta y cuenta con el apoyo de al menos 33 colaboradores entre los que se incluyen bancos, empresas privadas, universidades y organizaciones sin fines de lucro.

Como personas debemos esforzarnos para que nuestra incidencia (individual y colectiva) en beneficio del mundo y su diversidad biológica, social y cultural, sea también duradera y profunda. Es decir, a nuestro paso por el mundo debemos procurar dejar una huella positiva y en beneficio de quienes menos oportunidades tienen. El proyecto TO es un ejemplo de cómo hacerlo.

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