Archivo

En Guardia

Actualizado el 24 de julio de 2012 a las 12:00 am

Archivo

En Guardia

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Leí con interés la columna de Miguel Ángel Rodríguez ayer, en La República , intitulada Disyuntivas . Me pareció muy interesante. Su objetivo es “plantear, discutir, buscar, oír ventajas y desventajas de diferentes alternativas” para contribuir a la discusión de los grandes temas nacionales. Nos mueve la misma motivación. Y desde ahora le damos la bienvenida al círculo de periodistas de opinión.

La primera que desenfundó se refiere a la emisión de eurobonos para financiar el déficit fiscal. ¿Conviene hacerlo para mitigar el impacto en las tasas de interés o, más bien, vender en el mercado interno para no afectar el tipo de cambio ni la competitividad de las exportaciones? Es una disyuntiva compleja y polémica, de esas que suelen inquietar a los técnicos y perturbar a los políticos.

Añadamos un par de comas a la discusión. El problema es de oferta y demanda de recursos en un mercado financiero de tamaño limitado, como el nuestro. Si el Gobierno se financia en el mercado local, su demanda de recursos competirá con la de los bancos, empresas y personas, y presionará hacia arriba las tasas de interés. Pero, si capta fuera, disminuiría la demanda local, y, por tanto, el precio del dinero tendería a disminuir. Todo, al parecer, muy bien.

Pero, al vender el producto de los eurobonos presionaría el tipo de cambio y obligaría al Banco Central a intervenir en el mercado cambiario para evitar que las cotizaciones desciendan por debajo de la banda inferior. Entonces, tendría que absorber liquidez emitiendo bonos y subiendo de nuevo las tasas de interés para no crear inflación. Subirían sus pérdidas de operación. Y, claro, sus pérdidas significan inflación futura pues lo obligarán a emitir en períodos posteriores, a menos que le pase la factura al Estado, como ha pretendido en el pasado.

Y¿si, al colocar eurobonos, no baja el interés? ¡Cuidado! Los estatales hallaron una rica veta subiendo la tasa básica pasiva para acumular utilidades. Quizás habría que explorar otra disyuntiva: en vez de emitir bonos (que no significan ninguna solución de fondo sino perpetuar el problema), se podría reducir gastos o incrementar impuestos (o una combinación de los dos). Cada opción tendría efectos económicos muy distintos. Uno podría aducir que conviene disminuir erogaciones pues el gasto público tiende a ser burocrático y poco efectivo para la sociedad y, además, en un presupuesto millonario siempre habrá dónde podar. También se podría (o debería) modificar la estructura tributaria para mejorar la equidad y efectividad, y mejorar la recaudación en términos del PIB. ¿Qué opinan mis lectores (y los suyos) de estas disyuntivas?

  • Comparta este artículo
Archivo

En Guardia

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Jorge Guardia

Abogado, economista y columnista de La Nación. Fue presidente del Banco Central y consejero en el Fondo Monetario Internacional. Es además profesor de economía y derecho económico en la Universidad de Costa Rica.

Ver comentarios
Regresar a la nota