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La Fundación Samuel

Actualizado el 14 de junio de 2012 a las 12:00 am

La Fundación Samuel está más comprometida que nunca con los jóvenes costarricenses

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La labor de la Fundación Samuel en Costa Rica es algo digno de contar y de conocer, porque ha sido una de las luchas más constantes contra la pobreza en los últimos 25 años en nuestro país.

Fundada en Dusseldorf, Alemania, en 1932, su labor es luchar contra la pobreza, dando capacitación técnica a jóvenes de escasos recursos. Tiene centros de capacitación en Tailandia, India, Nicaragua y Costa Rica.

En nuestro país se inició como Asociación en 1987, y como legado de esa etapa funcionan hoy dos albergues para niños en riesgo social en Pérez Zeledón. La Fundación inició su labor formativa de jóvenes en 1994, y en 1999 construyó su Centro de Capacitación, el cual funciona en Calle Blancos, San José. Han sido 18 años de mejoramiento continuo: las carreras se han incrementado, nuevas carreras atractivas para las muchachas, programas acreditados por el Instituto Nacional de Aprendizaje, se han fortalecido los programas con inglés, computación, módulos de desarrollo personal y el proceso hoy abarca hasta ubicar a todos los graduados en un puesto de trabajo con un salario digno. Tenemos bolsa de empleo para los graduados y un esfuerzo continuo para ayudar a nuestra juventud a escapar del flagelo de la pobreza e incorporarse al proceso productivo del país.

En Costa Rica ingresan anualmente 125 jóvenes con becas completas, almuerzo gratuito, subsidio de transporte, subsidio durante la práctica y ayuda para encontrar trabajo. Solo un 20% no completa el programa, y de los graduados, un 55% son contratados por las empresas donde realizan su práctica empresarial y al término de 6 meses, un 90% logra emplearse con remuneración más que aceptable.

Estos números llaman la atención de cualquiera que conozca los resultados del sistema educativo costarricense, pero lo impresionante está en las características de los jóvenes que ayuda la Fundación Samuel. Con edades entre 17 y 24 años, la mayoría no terminó la secundaria y provienen de las comunidades más pobres y con más problemas sociales.

En resumen, trabajamos con los jóvenes que no pudieron permanecer exitosamente en el sistema educativo formal y estamos logrando resultados más que satisfactorios.

La labor ha sido tan fructífera que los graduados de Samuel empiezan a ser preferidos por las empresas y la demanda por los programas de la Fundación se ha incrementado considerablemente.

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Para el 2012 solicitaron ingreso 507 jóvenes con escolaridades que van desde sexto año concluido hasta bachillerato, en edad productiva, con crecientes responsabilidades familiares y deseosos de aprovechar cualquier chance que se les brinde para salir a trabajar en el corto plazo. Es importante resaltar que este grupo de la población cuenta con pocos programas dedicados a atender su problemática.

Ante esta demanda, que es producto de la realidad educativa y social que vive el país, la Fundación Samuel está más comprometida que nunca con los jóvenes costarricenses, dispuesta a invertir para mejorar su atención y ampliar los programas.

Con ese fin, se adquirió en Alajuelita, el cantón con la mayor concentración de pobreza en el país, un terreno para construir su nuevo centro de capacitación, y planeamos iniciar su construcción durante este 2012, como celebración de los 80 años de Fundación en el mundo y los 25 años en Costa Rica.

Hay que celebrar, no que tengamos tantos pobres en este país y en el mundo, pero sí que existan instituciones como la Fundación Samuel que siguen invirtiendo en la Costa Rica del presente y del futuro, mucho después de que la mayoría de agencias de desarrollo se han retirado de Costa Rica para concentrarse en otros países.

Celebramos y destacamos también el apoyo que la Fundación recibe de muchos empresarios e instituciones amigas para que estos programas funcionen.

Ese aporte puede venir de muchas formas: sumas mensuales para apoyo de las becas, donación de equipos nuevos o usados, espacios para la práctica empresarial y empleos para nuestros graduados con salarios dignos.

Historias de éxito y aportes como los de la Fundación Samuel y su grupo de patrocinadores deben ser conocidas por los costarricenses, porque el país no se construye con el trabajo de los que mucho ruido hacen, sino con la labor abnegada y silenciosa de personas e instituciones a las cuales les debemos celebrar cada año que cumplen en ejercicio de su valiosa labor.

Gracias Fundación Samuel en nombre del pueblo de Costa Rica.

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