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Estreno: La repulsiva realidad del mundo llega a HBO

Actualizado el 02 de junio de 2013 a las 12:00 am

HBO estrenará esta semana la primera temporada de VICE, programa de la revista del mismo nombre que busca las historias más chocantes en los lugares más aventurados del planeta Tierra.

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Estreno: La repulsiva realidad del mundo llega a HBO

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Sin que fuera intencional, aquella canción de “Johnny, la gente está muy loca” definió una era. No es que toda la humanidad esté perdiendo la cabeza (bueno, todavía no); es que sucede uno de dos asuntos: o algunas personas hacen cosas que nunca imaginamos que veríamos suceder, o vivimos en un momento de la historia que nos permite estar al tanto de todo eso.

A tan solo un par de clicks de distancia, hay todo un mundo informativo en el que podemos ver a gente drogándose con veneno de serpiente, personas confeccionando pistolas grandes y pequeñas con impresoras 3D, y a tipos que se alimentan constantemente de animales muertos que encuentran al lado de la carretera, por puro gusto.

Temas como esos son los que cubre la revista VICE constantemente, tanto en su edición impresa como en su sitio web y en YouTube, en donde sus documentales alcanzan casi 200 millones de visitas. Ese es el resultado de 19 años de cubrir noticias extravagantes y de profundizar en el arte y la cultura de las sociedades más inverosímiles del mundo.

Luego de convertirse en uno de los magnates de la web, VICE ahora llega a la televisión, y por la puerta grande: su programa se estrena este martes 4 de junio, en HBO,a las 8:30 p. m. Mediante diez episodios semanales de media hora, le revista visita escuelas en las que enseñan a usar armas, conversa con niños bomba en Afganistán y exhibe métodos ilegales para curar la adicción a la heroína. Su propuesta es contar las historias que nadie más cuenta, a como dé lugar.

Hago énfasis en la parte de “las historias que nadie más cuenta”. Los medios tradicionales, en general, se han visto encajonados durante tiempos recientes, y VICE es una compañía que vio un vacío de información inédita y que decidió expandirlo a lo largo del mundo. Mientras los grandes medios no gozan de la credibilidad de la juventud, VICE se las ha ingeniado para atraer a millones de jóvenes sedientos de conmoción.

El ahora

Más allá del cliché del fin del mundo, de la parafernalia indígena y del temor impuesto a los aviones que han hecho multimillonarios a los ejecutivos de NatGeo, la televisión informativa tiene mucho por mostrar. O por lo menos tiene muchas cosas que debería mostrar y que hace mucho tiempo decidió no hacer.

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Después de que MTV se diera a conocer como el canal de la música, y antes de que se perdiera en dramas, realities y programas sobre madres embarazadas y patanes de New Jersey, hubo una era del canal que definió a una generación y que aterró a todas las antecesoras.

Los jóvenes buscaban un impacto. Querían algo que los sacara del confort de la pantalla chica. Los adultos simplemente no entendían la magia impregnada en las tantas bromas de Jackass o de Tom Green, sin darse el chance de entender que, para nosotros, todo lo que se mostraba como real en los medios de comunicación era aburrido y muy poco representativo.

Es por eso que algunos medios, como la revista New Yorker , se refieren a VICE como un MTV en esteroides, con tantísimo contenido que es imposible mantenerse al tanto de todo. El objetivo de la revista es claro: llegar a la mayor cantidad de jóvenes en el mundo, sin importar si la aman o la odian, pero buscando que no sean indiferentes ante todos los hechos descabellados que cubren todas las semanas.

En la tele

VICE ya tenía experiencia en televisión, pues años atrás algunos de sus documentales más escandalosos se transmitían de vez en cuando en CNN y también tuvo su programa en MTV. Aparte de eso, VICE es prácticamente el equivalente a una cadena de televisión en la era digital, y en algún momento su sitio web contó con el apadrine de la corporación de medios Viacom.

Tras varios meses de negociaciones, VICE solidificó su alianza con HBO en el 2012, y dedicó el tiempo siguiente a desarrollar la primera temporada de su programa en ese canal. El show es producido ejecutivamente por Shane Smith, Eddy Morettim y Bill Maher. El periodista de CNN, Fareed Zakaria, es consultor del mismo.

Smith –quien también es el presentador del programa– es el director ejecutivo de VICE y cofundador de la revista; un tipo que dice amar más salir a reportear una historia que tener reuniones con importantes ejecutivos, y que decidió desnudarse y hacer un video en las oficinas centrales de la revista cuando el canal de YouTube de VICE alcanzó los dos millones de suscriptores. Es un tipo singular, y aparte de presentar el programa, también aprovecha para reportear historias. Es, básicamente, la fachada de VICE .

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Maher, por su parte, es comediante y presentador de su propio programa en HBO, Real Time with Bill Maher , en el que un singular panel discute temas de política y medios de comunicación.

En HBO, VICE mantiene su periodismo estilo “gonzo”, o alocado, en el que el periodista expresa sus sentimientos de cara a los hechos que cubre. Lo de VICE ha sido descrito como provocativo, sensacionalista y subjetivo, como le ha pasado a la gran mayoría de medios actuales. Pero en las oficinas de VICE genuinamente creen que están haciendo un producto importante y necesario, y además económicamente viable.

Su llegada a los medios tradicionales representa una voz más buscando hacer eco entre tanto ruido, y, si hay algo que celebrar, es la pluralidad de voces y la apertura hacia productos informativos con ideas más frescas.

En su primera temporada, VICE cubre la situación nuclear en Cachemira, uno de los lugares más peligrosos de la Tierra; los terroristas suicidas que contratan los talibanes en Afganistán; la epidemia de asesinatos políticos en las Filipinas y lo mucho que eso ha afectado a su sociedad; y la falta de amor y sexo en los hombres de China, por la poca población de mujeres en el país, lo que culturalmente las obliga a ser más selectivas y quisquillosas.

También se muestran imágenes impactantes de la frontera entre Pakistán e India, con todos los conflictos existentes entre ambas naciones; la obsesión por las artes marciales en Senegal; y la dieta alta en grasas y calorías que sostienen las mujeres en Mauritania, para así alcanzar el peso ideal y demostrar su valía ante la sociedad.

Cuando cubren la propagación de armamento en las Filipinas, como consecuencia de la persecución política, los periodistas de VICE pierden constantemente la objetividad, exageran algunos detalles y se dejan decir cosas como “en las Filipinas, el que haga campaña con la mayor cantidad de armas, gana”, asegurando que las cosas “no van a mejorar pronto”, lo cual puede ser cierto pero también dramático.

Al ver VICE, al igual que con todo lo demás que consumimos, es necesario filtrar la información nueva y sorprendente de los contenidos con decisiones editoriales, porque está claro que esto es mero entretenimiento, aunque también representa una oportunidad para que personas alienadas se interesen por la realidad mundial.

Trasfondo

Cuando una compañía dice ser el Time Warner de las calles, aparte de la clara arrogancia, es necesario entender la suspicacia: VICE es uno de los conglomerados de medios más grandes y exitosos del mundo moderno, y por supuesto del digital.

Con 35 oficinas en 18 países, la empresa tiene un sello disquero, divisiones de cine y literatura, un montón de sitios en Internet y hasta su propia agencia de publicidad y creatividad. “El objetivo central, la meta, es ser la red más grande para personas jóvenes en el mundo”, dijo Smith a New Yorker .

Así las cosas, la comparación con Time Warner deja de parecer tan desproporcionada si se ajusta al contexto actual: VICE es una compañía que obtiene más del 80% de sus ingresos vendiendo publicidad en sus sitios web. Sobra decir que es uno de los pocos medios en el mundo que tiene estos números a la inversa (en la ecuación de comunicación digital y física), y ha sido así desde hace muchos años.

VICE arrancó como una revista física en 1994, en Montreal, Canadá. Fundada por el gobierno, y bajo el nombre Voice of Montreal , sus editores cubrieron temas relacionados con drogas y punk rock , en lugar de escribir de los festivales culturales de su comunidad. Un par de años después, compraron los derechos y le cambiaron el nombre a VICE , antes de pasarse a Nueva York, en 1999.

Desde entonces, la revista ha abierto oficinas en decenas de países y sus publicaciones impresas llegan a millones de jóvenes a nivel mundial. Pero desde mucho tiempo antes que cualquiera volviera a ver a Internet con expectativas de crecimiento, VICE ya se había convertido en todo un ícono de la información virtual.

A mediados de la década pasada, empezó a explotar los contenidos audiovisuales en la web, tras el gran éxito de un documental sobre el heavy metal en Bagdad. Fue ahí cuando la compañía entendió que la forma más exitosa de capturar al creciente público digital era con contenido audiovisual innovador.

Siendo VICE gigantesco en la web, entonces podría decirse que su programa en HBO es un nuevo gol de Internet a los medios tradicionales, y que es algo que va más allá de que Teletica, Repretel, Canal 9 y al parecer todos los noticiarios del planeta hagan “noticia” de videos de YouTube.

En VICE, los periodistas se están montando en un avión para cubrir algunas de las circunstancias más atroces del mundo, para que todos estén enterados. Si logra capturar esa atención –a pesar de su polémico estilo–, su esfuerzo es, sin duda alguna, plausible.

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Alessandro Solís Lerici

alessandro.solis@nacion.com

Periodista de Entretenimiento y cultura

Periodista de la Revista Dominical de La Nación. Bachiller en Periodismo de la Universidad Latina de Costa Rica. Escribe sobre temas sociales, internacionales, generaciones jóvenes, crónicas, problemáticas culturales.

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