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Virus del papiloma humano

Durmiendo con el enemigo

Actualizado el 19 de junio de 2011 a las 12:00 am

El virus puede provocar cáncer en el cuello del útero, la vagina, el pene y el ano, además de verrugas genitales. Es tan común, que hombres y mujeres deberían conocer las armas para combatirlo.

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En ese momento de intimidad, cuando usted cree estar disfrutando a solas con su pareja, puede aparecer un intruso silencioso pero muy dañino: el virus del papiloma humano (VPH), principal responsable de que en Costa Rica mueran más de 100 mujeres al año por cáncer en el cuello del útero (cérvix).

Este es el segundo tipo de cáncer más común entre las costarricenses. Anualmente, se diagnostican alrededor de 300 casos nuevos en el país. Además, el VPH puede generar verrugas genitales –tanto en hombres como en mujeres– y tumores en la vagina, la vulva, el pene y el ano.

Se calcula que más del 50% de las personas sexualmente activas se infectará con este virus en algún momento de su vida, pues es muy común y se transmite mediante el contacto genital, aunque no haya penetración.

Otra posible vía de contagio es el sexo oral, por lo que algunos estudios lo asocian con el cáncer de boca y de garganta.

Existen unos 30 tipos de VPH que afectan el área genital. Los de alto riesgo son los que suelen causar la aparición de células anormales que, si no se detectan y se tratan pronto, pueden convertirse en lesiones precancerosas y, más tarde, en cáncer. Los de bajo riesgo pueden causar verrugas no malignas, pero sí muy molestas.

Los VPH tipos 6 y 11 también pueden producir papilomatosis respiratoria recurrente, mal en el que se forman verrugas en el tracto respiratorio.

Es posible tener el virus y transmitirlo sin siquiera saberlo, ya que, inicialmente, no produce síntomas.

Según el patólogo Rodrigo Álvarez, director del Centro Nacional de Citologías (CNC), en muchos casos, el VPH es destruido por el sistema inmunológico, pero entre el 15% y el 20% de las personas que tienen contacto con el virus desarrollan lesiones.

“Si las defensas del cuerpo no lo destruyen, el virus empieza a replicarse hasta llegar a la capa superficial de la piel y generar una lesión activa. Avanza de la displasia leve a la moderada y luego a la severa; de ahí, pasa a ser un carcinoma in situ y luego un carcinoma invasor”, explica.

El CNC, donde se analizan todas las pruebas de papanicolau que se realizan en centros médicos públicos, ha dado la alerta de que hoy se detectan tumores en pacientes cada vez más jóvenes.

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Desde el momento de la infección hasta la aparición de un cáncer pueden transcurrir –en promedio– 15 años, en mujeres, y 20 en hombres. Afortunadamente, existen armas para combatir el virus en ese lapso e incluso antes de contraerlo (ver recuadro).

Se ha comprobado que los bebés pueden adquirir el virus al momento de su nacimiento si pasan por un canal vaginal infectado. Por eso, algunos médicos recomiendan la cesárea a aquellas mujeres que presentan lesiones activas por VPH en el embarazo.

1. Sexo seguro

2. Vacunarse

3. La citología

4. Tratamiento oportuno

Grabación completa del chat con la Dra. Olga Arguedas:

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