Archivo

Legisladores asignan otros usos a tarjeta para combustible

Diputados dan a sus allegados gasolina que paga el Congreso

Actualizado el 10 de abril de 2013 a las 12:00 am

Cada legislador tiene derecho a 500 litros por mes como ‘ayuda técnica’

Alegan que pueden usarla en lo que quieran porque es ‘parte del salario’

Archivo

Diputados dan a sus allegados gasolina que paga el Congreso

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Cada diputado tiene su historia y sus razones sobre el manejo que hace de los 500 litros de combustible a los que tiene derecho cada mes. Sin embargo, tienen una cosa en común: la mayoría reparte cuanta gasolina puede entre sus allegados, familiares o asesores.

La ley de remuneración de los diputados de la Asamblea Legislativa les permite a los congresistas disponer de forma discrecional del combustible.

“El combustible es salario en especie (...); uno puede disponer de ese combustible de la forma en que le parezca más oportuno. Yo lo utilizo para multiplicidad de actividades, como giras que realizo o para darles a algún familiar, a un amigo, a colaboradores, porque es mi salario”, explicó Juan Carlos Mendoza, diputado del Partido Acción Ciudadana (PAC).

No obstante, muchos legisladores consideran que el concepto “discrecional” que señala la ley, les permite usar el dinero para combustible también en la compra de accesorios para el carro, el pago del lavado y encerado y hasta la compra de llantas .

“Esas tarjetas permiten hacer compras en las estaciones de servicio. Entonces, por ejemplo, los cambios de aceite los pago con la tarjeta: a veces se acumula, y si hay que comprar llantas, las compro”, expresó el congresista Manrique Oviedo, del PAC.

Como Oviedo, otros 22 diputados de diversas fracciones que conversaron con La Nación explicaron cómo gastan el recurso, equivalente a ¢300.000 por mes, colones más colones menos, dependiendo del aumento o rebaja en el precio de mercado.

Con esa gasolina, un congresista puede llenar 12,5 veces el tanque de un vehículo con capacidad para 40 litros.

Este diario le solicitó la información a la Administración del Congreso sobre el último reporte de gastos; sin embargo, no se pudo acceder a ella, pues el director administrativo del Congreso, Pedro Solano, dijo que estaba bajo revisión y que no se podía liberar.

Por ello, se tuvo que recurrir a cada congresista para que explicara cómo utiliza el beneficio.

No es parte del salario. Pese a que muchos de los congresistas aseguran que los 500 litros (equivalentes en promedio a poco más de ¢300.000 por mes) forma parte de su salario, el asesor de la División Administrativa del Congreso, Francisco Araya, aclaró que el recurso constituye una “ayuda técnica”. De hecho, estos recursos no cuentan en el cálculo del salario de los congresistas.

PUBLICIDAD

Araya aseguró que se debe utilizar exclusivamente en la compra de combustible, y no supo explicar cómo los diputados afirman que compran repuestos, cambian aceite o lavan el motor, si en teoría, la tarjeta solo se debería utilizar para el pago de combustible.

Aun así, hay diputados que defienden a capa y espada la idea de que el combustible es salario.

“Es parte de mi salario. Yo lo gasto como yo quiera. Es parte de mis ingresos. Además, como parte de mi salario, es una cuestión muy personal”, expuso Luis Fdo. Mendoza, de Liberación Nacional.

Learn About Tableau

  • Comparta este artículo
Archivo

Diputados dan a sus allegados gasolina que paga el Congreso

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Esteban Mata

emata@nacion.com

Periodista de Política

Periodista de Política. Bachiller en Periodismo por la Universidad Latina. Cronista parlamentario y reportero de investigación premiado por el TSE, la Defensoría de los Habitantes y colaborador de medios internacionales.

Ver comentarios
Regresar a la nota