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Dios y la Caja

Actualizado el 30 de agosto de 2012 a las 12:00 am

Qué sería de este país sin la CCSS? Lo comprobé en carne propia hace unas semanas

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“Dios... y la Caja”. ¿Cuántas veces hemos repetido esa frase de profundo agradecimiento? Yo muchas, y un lunes de estos, todavía más. ¿Qué sería de este país sin la CCSS? Lo comprobé en carne propia hace unas semanas, cuando mi mamá se quebró el brazo y cometí el terrible error de llevarla al Hospital-Hotel La Católica, un centro médico al que tenía por costumbre acudir en casos de “emergencia” familiar para no toparme con las largas esperas de los hospitales públicos.

Les cuento que en La Católica todo fueron sonrisas y abrazos mientras saqué la tarjeta y pagué los ¢220.000 que costó la consulta con la médica general, las radiografías, el asistente jalándola en silla de ruedas, y los honorarios de ¢100.000 de la ortopedista, a quien, por cierto, ayudé a poner la férula acrílica a mi mamá.

Todo “bien” hasta que, días después, llamé a consultar si podían atender, sin cobrar, una complicación de la colocación del yeso. El tono cambió radicalmente. La recepcionista, fría y cortante, se limitó a informar lo siguiente: si yo quería que revisaran a mi mamá, tendría que volver a pagar al médico general y los honorarios de ¢100.000 del ortopedista. Ni se inmutó cuando le conté que mi mamá es diabética y que la lesión en la mano era producto del yeso y podría comprometer su salud. Nada.

Al final, terminamos pagando en una farmacia privada por un medicamento que nos costó mucho más barato y que, por dicha, resolvió el problema. Ya el director-médico de esa clínica está informado de que ahí no volveremos a poner un pie jamás (por cierto, casi tres meses después, sigo esperando el resultado de la “investigación” de mi queja, planteada ante el contralor de servicios de ese centro privado, quien ni siquiera se dignó a darme un acuse de recibo al correo que le envié reportando el caso).

El yeso se lo terminamos quitando en Ortopedia del Hospital México (¡Oh ingenuidad! Pensamos que quitar el yeso también era parte del servicio en La Católica. Pero... ¿adivinen?). En Ortopedia del México atendieron a mis papás –adultos mayores de más de 70 años de edad– con todo el amor del mundo. Cito al Dr. Manzanal, de Ortopedia de Emergencias, y al Dr. Ríos Marín, en Ortopedia de Consulta Externa. Este último, además, volverá a ver a mi mamá en diciembre para revisar que el brazo se haya recuperado. Ambos médicos la trataron con paciencia y mucho cariño.

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Por otras causas distintas a la quebradura, mi mamá ha tenido que visitar el Hospital México estos días. Nos topamos con dos doctoras que la trataron como si fuera su propia mamá: la radióloga Dra. Gutreiman y la Dra. Núñez.

La primera, preocupada por conseguirle un examen de urgencia; y la Dra. Núñez, quien, sin pedir explicaciones, se lo realizó ella misma, con toda la fineza del mundo, el día en que tocamos su puerta. Ella entendió la urgencia.

Mi papá también ha topado en Urología con médicos valiosísimos. Empiezo por citar al Dr. Arley, quien al llegar a su consulta saluda a todo el mundo con un sonoro “¡Buenos días!”, salido con ganas del corazón, y recibe a sus pacientes en la puerta del consultorio con un fuerte apretón de manos. Ni qué decir del Dr. Chavarría, o del Dr. Andrés Rodríguez.

Los cito, con nombre y apellidos, porque ellos merecen ser tomados como ejemplos de lo que un verdadero médico debe ser (ponga especial atención a esto el practicante del Hospital de Niños que tuiteó un mensaje ofensivo en una de sus guardias), en una institución como la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Si todos y cada uno de los funcionarios trabajara como ellos, la realidad de la institución sería radicalmente diferente.

Dios... y la CCSS. ¡Sin duda alguna! Ya les conté qué pasaría si no existiera una institución como esta: usted tendría salud mientras tenga plata para pagarla.

De lo contrario, ¡juéguesela solo! ¡O muérase!

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Ángela Ávalos R.

aavalos@nacion.com

Periodista

Periodista de Salud. Máster en Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid, España. Especializada en temas de salud. 

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