Archivo

EDITORIAL

Despliegue de fuerza

Actualizado el 13 de junio de 2012 a las 12:00 am

El triunfo arista en el Directorio Político del PLN, que aceptó su propuesta de adelantar la convención interna, es una convincente demostración de fuerza dentrodel partido

Sin importar cuán sincera sea la intención de ahorrarle gastos a la agrupación, la medida no pierde la apariencia de maniobra destinada a eliminar a un precandidato

Archivo

Despliegue de fuerza

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

El Directorio Político del Partido Liberación Nacional no puede encontrar extrañas las dudas suscitadas por su decisión de adelantar la convención interna a instancia del precandidato Rodrigo Arias. Celebrar la convención en conjunto con las asambleas distritales economiza recursos, como dicen los impulsores de la propuesta, pero la sinceridad de esa motivación queda en entredicho con vista en otras consecuencias.

El principal contendor del exministro Arias es, por ahora, el alcalde de San José, Johnny Araya, quien desde hace dos años se comprometió con la celebración de los Décimos Juegos Centroamericanos, un acontecimiento del circuito olímpico, celebrado por primera vez en nuestro país. Al adelantar la elección para marzo, en lugar de junio, como es usual, el partido asestaría un duro golpe a las aspiraciones de Araya, obligándolo a escoger entre la precandidatura y la atención del evento deportivo, cuya sede San José ganó desde hace dos años.

Según Antonio Álvarez, también precandidato, no hay espacio para la duda: “La fecha fue escogida para perjudicar a Johnny Araya”. El exministro de Seguridad y aspirante presidencial, Fernando Berrocal, no dista mucho de esa interpretación: “El rodriguismo quiere dar un tarrazo y cuanto antes mejor para ellos”. El propio Araya, como era de esperar, calificó la decisión como “una maniobra” para afectar sus aspiraciones.

También es significativa la actitud de la cúpula del Directorio Político, de donde emanaron las tres abstenciones que dieron como resultado una votación de 12 a favor y 2 en contra. El presidente del Directorio, Bernal Jiménez, integra el Comité Ejecutivo del Partido con los diputados Alicia Fournier, tesorera, y Antonio Calderón, secretario general. Ninguno de los tres apoyó la propuesta porque la precipitada decisión descarrila sus esfuerzos por encontrar una salida negociada al conflicto creado por la iniciativa arista.

El propio Rodrigo Arias reconoció, de manera implícita, el efecto del adelanto de fecha sobre la convención interna. En un debate con Araya celebrado en el programa radial de la periodista Amelia Rueda, el exministro sugirió al alcalde resolver el conflicto de fechas mediante el sencillísimo recurso de mantenerse en el cargo municipal, es decir, el recurso de deponer sus aspiraciones.

PUBLICIDAD

Sin importar cuán sincera sea la intención de ahorrarle gastos al partido, la decisión no pierde la apariencia de maniobra destinada a eliminar al contrincante más fuerte, según las encuestas. Eso, a fin de cuentas, es un peligro para la agrupación y para el propio precandidato del arismo, cuya legitimidad podría verse erosionada por una victoria obtenida en esas circunstancias.

La decisión del Directorio Político va a contrapelo del criterio de los demás precandidatos, del Comité Ejecutivo, empeñado en conseguir una salida negociada, y también del Gobierno, cuya disconformidad con el adelanto de la convención no ha sido disimulada. Para la Casa Presidencial, la medida anticipa la crispación del ciclo electoral y crea el riesgo de un liderazgo paralelo, capaz de distraer esfuerzos y sembrar confusión.

El planteamiento también contradice la práctica de los últimos 32 años. En 1980, con el país sumido en una de sus peores crisis económicas y políticas, Liberación Nacional, entonces cabeza de la oposición, decidió adelantar su convención interna. En las siguientes tres décadas no lo volvió a hacer. En este momento, con el PLN en el poder y el país en relativa normalidad, es difícil encontrar razones para reeditar lo sucedido hace 32 años.

El triunfo conseguido por el arismo contra tantas corrientes adversas es una convincente demostración de fuerza al interior del partido. Para consolidar el resultado, aún debe lograr la ratificación de la decisión por dos terceras partes de una asamblea nacional, para la cual todavía no hay fecha. Sería un formidable alarde de fuerza en la estructura partidaria. La pregunta es si, a la larga, semejante despliegue le hace bien a la imagen del posible candidato, a quien, con justicia o sin ella, un sector de la opinión pública atribuye propensión a practicar la política más dura.

  • Comparta este artículo
Archivo

Despliegue de fuerza

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota