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Denuncias del Pacto de San José

Actualizado el 24 de marzo de 2013 a las 12:00 am

Resoluciones infundadas y arbitrarias de la Corte Int. de Derechos Humanos

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Denuncias del Pacto de San José

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En el año 1948 surge la Declaración Americana de Derechos Humanos, en la IX Conferencia Internacional Americana de Bogotá y se crea la Organización de Estados Americanos (OEA), año en el cual también surge la Declaración Universal de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Posteriormente, en el año 1969 surge la Convención Americana de Derechos Humanos o Pacto de San José, que se llevó a cabo en San José de Costa Rica, esta convención reguló los derechos humanos civiles y políticos principalmente, que se completaron con el Protocolo Adicional a la Convención Americana de Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales o Pacto de San Salvador, aprobado el 17 de noviembre de 1998.

Estos convenios, junto con el Instituto Interamericano de Derechos Humanos, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, constituyeron el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, uno de los más prestigiosos y eficientes del mundo, comparable con el Sistema Europeo de Derechos Humanos por mucho tiempo, por sus similitudes y eficacia en la promoción, el cumplimiento y la protección de los derechos humanos en forma integral e indivisible, ya que posteriormente eliminaron la Comisión de Derechos Humanos en el Sistema Europeo, lo que en algún momento se pensó hacer en nuestra región, sin que se haya hecho por el momento.

El caso de Venezuela. Precisamente por la seguridad que nuestro sistema de protección a los derechos humanos ha representado para toda nuestra región, es que resultan muy preocupantes, los comentarios del editorial del periódico La Nación , del domingo 10 de marzo pasado, titulado: “Defensa de la democracia”, sobre la libertad de expresión, que en otras ocasiones se ha denunciado en esa misma página, al analizar las repetidas pretensiones de los países de la llamada Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA) contra la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y su Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, liderada por Venezuela, Ecuador y Nicaragua, tratando de debilitar el Sistema Interamericano, por la defensa de esos derechos vulnerados por los gobernantes del ALBA.

Venezuela ya denunció la Convención Americana y podrían hacerlo los demás países del ALBA, dejando el sistema bastante debilitado, pero más que eso, lo grave sería la ausencia de un control supranacional de los derechos humanos en los estados que la secunden y el retroceso que se puede sufrir en ese campo, en una parte de la región que hace poco tiempo se encontraba en manos de dictadores, que no respetaban los derechos humanos de sus ciudadanos.

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Fallos ideológicos. Sin embargo en ese análisis del editorial, no se contempló otro factor de gran riesgo hoy en día, que posee el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y que podría socavarlo o por lo menos darle un fuerte remezón inesperado de parte de otros países, junto a los países del ALBA, pero por razones diferentes, aunque dirigidas al mismo fin. La razón es nada menos que la emisión de sus fallos ideológicos por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, sin ningún fundamento científico, jurídico o de derecho internacional de los derechos humanos.

Sobre el tema, el 12 de setiembre del año pasado, en el blog de internet “Aquiescencia” () sobre Derecho Internacional, conducido por el catedrático en Derecho Internacional de la Universidad Autónoma de Madrid Carlos Espósito, se publicó el artículo: “Venezuela denuncia la Convención Americana de Derechos Humanos”, su autor Nicolás Carrillo Santarelli, quien a su vez cita un artículo de Internacional Criminal Law Review , llamado: “Judicial Activism, Punitivism and Supranationalisation: Illiberal and Antidemocratic Tendencies of the Inter-American Court of Human Rights”, considera, que la elevación de la defensa de la dignidad humana en derecho internacional, es una conquista a la que no puede renunciarse.

Contra la soberanía de los Estados. Pero una grave amenaza para nuestros países es la Corte Interamericana de Derechos Humanos, según la revista citada, ya que esta actúa en contra de la soberanía de los Estados americanos, haciendo peligrosamente de juez, de legislador y de autoridad administrativa de los Estados, como muy bien lo cita el voto disidente del fallo contra Costa Rica por la FIV.

Se considera que algunos órganos de supervisión de nuestro sistema, en ocasiones se exceden en sus mandatos de forma arbitraria, sin autorizarlos los instrumentos que protegen los derechos humanos, tanto en términos sustantivos como procesales, ignorando el margen de apreciación, que no debe ser ilimitado. Este límite se debería tener presente, a la hora de adoptar sus decisiones, sobre todo cuando las resoluciones son ideológicas, también algunas veces contrarían sus principios y no sólo cuando se presentan colisiones de derechos.

Un órgano de esta naturaleza, debe tener una posición autocrítica que defienda sus tesis en una actitud de diálogo, que siempre respete a los seres humanos, posición que debe ser irrenunciable, consciente no obstante de las de diversas apreciaciones respetuosas de los sistemas de derechos humanos, algo que no se tiene muy en cuenta en el sistema interamericano. Se señala que una posición autocrítica, ayudaría a mejor la imagen de estas instituciones y las revestiría de legitimidad procesal.

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La vida desde la concepción. Esta legitimidad procesal que señala el autor del artículo del blog mencionado, es la que está perdiendo la Corte Interamericana de Derechos Humanos en nuestro país y en varios otros, dentro y fuera de la región, sobre todo si continúa haciendo sus fallos de ideología y sin fundamento en los derechos humanos, razón de su existencia.

Situación que podría provocar la denuncia al Pacto de San José, por parte de algunos países que hoy en día son parte del sistema, debido a que muchos ciudadanos de la región, se manifiestan molestos por la resolución de esta Corte, en contra de Costa Rica sobre la FIV, por tener los defectos aquí analizados.

Consideran que en dicho fallo no se sienten incluidos todos, ni tampoco seguros, sus derechos están amenazados, junto a sus valores y a su propia identidad, unida al ataque de la soberanía de sus Estados. Consideran como un retroceso en materia de derechos humanos, el que no se respete la vida desde la concepción, lo que científicamente se comprueba cada vez más. La vida se inicia en la concepción y no en la implantación.

Pautas inevitables. Los jueces y jerarcas del Sistema Interamericano tienen hoy en día una tarea pendiente, reivindicar su papel de respeto a los derechos humanos en nuestros países y al Pacto de San José, concretamente la Corte Interamericana de Derechos Humanos, solo se salva de esta delicada tarea el juez que emitió el voto disidente, para evitar así la denuncia de la Convención y una crisis del Sistema Interamericano, si no es que esta ya inició, de acuerdo a la opinión de expertos. Para evitar esta crisis o para darla por finalizada, el cumplimiento de estas pautas son inevitables:

El respeto a la vida humana desde la concepción, como dicta el artículo 4 de la Convención Americana

El respeto a todos los derechos humanos y su indivisibilidad

El respeto al principio pro homine

El respeto a los principios del ordenamiento internacional de los derechos humanos

Ante la incertidumbre, que prevalezca el derecho del más indefenso o del que está en una situación de desventaja, como es el embrión humano

El respeto a los límites establecidos, sin actuar como legislador y como autoridad administrativa

Nombramiento de los jueces. De lo contrario, podríamos ver próximamente varias denuncias de algunos países al Pacto de San José, como lo piden los ciudadanos. Pronto van a realizarse reuniones en la OEA, en las cuales el tema de los derechos humanos es predominante, lo menos que esperamos los ciudadanos de los Estados parte, es que se discutan estos temas y se tomen decisiones en pro de los derechos humanos y fortaleciendo nuestro sistema.

También se debe tener cautela a la hora de elegir a los jueces de la Corte. Como vemos, la debilidad del Sistema Interamericano, es un tema que se discute más allá de nuestro continente, y son dos los motivos de la posible crisis, el primero, la actuación demagógica de algunos países del ALBA y el irrespeto de su parte a la libertad de expresión.

El segundo, causado por resoluciones infundadas y arbitrarias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

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