Archivo

Crónica: Doce horas después, un guanacasteco preside la Asamblea Legislativa

Actualizado el 01 de mayo de 2013 a las 12:00 am

Archivo

Crónica: Doce horas después, un guanacasteco preside la Asamblea Legislativa

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

San José (Redacción).  Apenas quince minutos antes de iniciar la sesión para elegir el Directorio legislativo, el ministro de la Presidencia, Carlos Ricardo Benavides, salió del despacho de la diputada del PASE, Rita Chaves.

Con su traje de tres piezas y escoltado por el candidato oficialista por la presidencia de la Asamblea, Luis Fernando Mendoza, el ministro sorteó los diez metros que lo separaban de la jefatura de fracción del PLN y ambos desaparecieron tras una puerta.

No dijeron nada, ni sonrieron, ni posaron para la prensa, pero cinco minutos después de ingresar al salón donde desayunaba la fracción liberacionista, esta estalló en un discreto aplauso. Sonaba un poco a alivio y otro a paz-en-la-fracción, pero principalmente a que ya había 29 votos agendados.

Al abrirse las puertas de la jefatura de fracción, al filo de las 9 a. m., los oficialistas tenían una cara tranquila. El presidente de Liberación Nacional, Bernal Jiménez, incluso se permitió una sonrisa distraída. La mañana les daría la razón.

Cuando la misma Chaves tomó con su mano derecha cada una de las 57 papeletas y fue anotando con la izquierda cuántos votos recibía cada diputado, llegó a contar 31 para Mendoza. Los diputados oficialistas se abrazaron en su costado del plenario: habían asegurado el control político de la Asamblea en su último año de Gobierno.

Camino corto. Luis Fernando Mendoza tardó poco menos de doce horas en llegar a la presidencia del Congreso. El hijo predilecto de Abangares fue anunciado como candidato oficialista apenas anoche y puso a moverse un engranaje que resonó en todo el quehacer legislativo.

Pasadas las 9 p. m., mientras el liberacionista respondía llamadas y mensajes de felicitaciones -"de diputados de todas las fracciones", asegura- el ujier legislativo, José Agüero, llegaba a su casa tras estirar alfombras y repartir macetas por los pasillos de la Asamblea.

"Es una buena persona, ese Mendoza", le dijo a su mujer, quien veía el anuncio en Canal 13. Al día siguiente, mientras observaba la elección del vicepresidente legislativo, en la barra del público, el ujier explicó que el legislador era una persona humilde que saludaba a todos, tuvieran corbata o escoba.

PUBLICIDAD

Pero anoche, según confirmó esta mañana en conferencia de prensa el diputado del PASE, Víctor Emilio Granados, su fracción apuró las negociaciones con el oficialismo apenas supieron de la nominación de Mendoza. ¿El trato? Liberación tendría el control político y el PASE el control administrativo del Congreso.

Negociaron durante la madrugada, dijo Granados, pero hoy temprano llegó el ministro Benavides a la Asamblea y aterrizó en el despacho de Rita Chaves.

Jornada matinal.   La Asamblea amaneció temprano. Dos oficiales y los perros antibomba Astor y Thor, asignados a la presidenta Laura Chinchilla, recorrieron desde las 5 a. m. las instalaciones del recinto legislativo en busca de explosivos. Continuarían todo el día en esta labor.

Bismar Montalbán y Javier Martínez empezaron a esa misma hora los preparativos para el cátering que serviría el desayuno a la fracción del Movimiento Libertario, donde la diputada Marielos Alfaro reconocería las virtudes de Mendoza y aseguraría que su postulación le daba tranquilidad. "Es la mejor persona dentro del oficialismo", apuntó la legisladora.

Pasadas las 7:30 a. m., Mendoza apareció por los pasillos del Congreso. Dijo que había dormido bien y recordó, varias veces, que este era su decimonoveno 1.º de mayo, tras 16 años de asesor y tres de diputado. "Soy un hombre con cercanía a las tres partes", dijo, en referencia a las tendencias liberacionistas afines a Johnny Araya, Rodrigo Arias y Laura Chinchilla.

El plenario dio inicio, puntual, a las 9 a. m., pero inmediatamente el jerarca legislativo, Vìctor Emilio Granados, anunció un receso y se presentó, escoltado por sus compañeros de fracción, Rita Chaves y Martín Monestel, en el salón de expresidentes para anunciar que apoyarían a Liberación Nacional.

Luego, se siguió el guion. Annie Saborío, quien más tarde quedaría electa segunda secretaria con 32 votos, postuló a Mendoza como presidente legislativo. A los 24 votos de Liberación Nacional se sumaron los tres del PASE, los dos diputados evangélicos y los libertarios, Adonay Enríquez y Ernesto Chavarría.

Estaba hecho. En una mañana mucho más tranquila que la de otros años de este cuatrienio, el guanacasteco Luis Fernando Mendoza era presidente legislativo, tras 19 años de rondar los pasillos oscuros del Congreso y menos de 12 horas después de recibir el sorpresivo espaldarazo del Ejecutivo y de su fracción.

  • Comparta este artículo
Archivo

Crónica: Doce horas después, un guanacasteco preside la Asamblea Legislativa

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota