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Bush y Obama presionan al Senado para salvar a la industria automotriz

Actualizado el 31 de diciembre de 2008 a las 12:00 am

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Bush y Obama presionan al Senado para salvar a la industria automotriz

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                          El presidente saliente de Estados Unidos, George W. Bush, y su sucesor, Barack Obama, unieron sus voces el 11 de diciembre de 2008 para salvar a los fabricantes de automotores de la quiebra, y convencer a una minoría de senadores de que no hagan fracasar un plan de rescate del sector.  | AFP
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El presidente saliente de Estados Unidos, George W. Bush, y su sucesor, Barack Obama, unieron sus voces el 11 de diciembre de 2008 para salvar a los fabricantes de automotores de la quiebra, y convencer a una minoría de senadores de que no hagan fracasar un plan de rescate del sector. | AFP

WASHINGTON, 11 Dic 2008 (AFP) El presidente saliente de Estados Unidos, George W. Bush, y su sucesor, Barack Obama, unieron sus voces este jueves para salvar a los fabricantes de automotores de la quiebra, y convencer a una minoría de senadores de que no hagan fracasar un plan de rescate del sector.

"En este período de grandes dificultades para nuestra economía, no podemos permitirnos asistir al hundimiento de este sector sin hacer nada", declaró Obama en una conferencia de prensa en Chicago, cuando se publicaban nuevos datos récord sobre el desempleo.

Dejar que quiebren los "Tres Grandes" de Detroit (Ford, General Motors y Chrysler) tendría un efecto "devastador" sobre la economía, de modo que el Estado debe otorgar de inmediato ayuda financiera a corto plazo. Para él, el proyecto que se discute en el Senado constituye "un paso importante".

La Casa Blanca afirmó por su parte que hay una probabilidad "real" de que el Senado apruebe este jueves el plan de rescate por 14.000 millones de dólares para la industria automotriz, pese a la oposición republicana.

Preguntada sobre las perspectivas del plan, la portavoz Dana Perino dijo a los periodistas: "Hay una posibilidad, seguramente, es realista".

"Pensamos que la economía está tan debilitada actualmente que agregar otra posible pérdida de un millón de empleos es algo que nuestra economía no puede permitirse actualmente", dijo Perino.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, informó de ciertos progresos en las negociaciones entre los congresistas, y dijo incluso que habría "aún una posibilidad" de que el proyecto sea votado esta misma noche.

"Todavía hay una posibilidad, y hasta diría una probabilidad de que en algún momento de esta noche (del jueves) podamos votar", dijo Reid.

La Cámara de Representantes votó el miércoles a favor del paquete por 237 sufragios contra 170, después de que prominentes congresistas demócratas y la Casa Blanca llegaran a un acuerdo sobre el monto del préstamo puente que el Estado concedería a los "Tres Grandes" del sector automovilístico.

El proyecto está ahora en debate en el Senado, donde una estridente oposición republicana amenaza con impedir su aprobación.

El senador republicano Richard Shelby, del estado sureño de Alabama, que alberga plantas de Hyundai, Honda y Mercedes Benz, declaró que la ayuda estatal "es apenas el pago inicial a cuenta de miles y miles de millones que vendrán", dijo. "Se trata de empresas quebradas o en proceso de quiebra", agregó.

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Bush designará en los próximos días un responsable (al que ya se llama "zar del automóvil"), que tendrá toda la autoridad sobre el lplan de rescate.

Esta nueva intervención gubernamental en el sector privado contradice los principios, reverenciados en Estados Unidos, de la libre empresa. Ciertos senadores republicanos han declarado que los fabricantes deben asumir la ley del mercado y sufrir las consecuencias yendo a la quiebra.

Otros, menos intransigentes, estiman que el "zar del automóvil" debe tener poderes aun mayores.

Según la portavoz presidencial, Bush y sus colaboradores deben argumentar ante quienes se oponen al plan que el "zar del automóvil" tendrá amplios poderes, que el plan no dejará más alternativa a los fabricantes que la reestructuración o la quiebra, y que los contribuyentes recibirán su dinero de vuelta.

Los partidarios del rescate disponen de un argumento de mucho peso: el Departamento de Trabajo anunció que el número de estadounidenses que piden por primera vez seguro-desempleo ha alcanzado su nivel más elevado en 26 años.

Mientras avanza la discusión, General Motors admitió este jueves que contrató asesores jurídicos y banqueros para "hacer frente a todas las emergencias posibles", incluida una solicitud de quiebra.

El consejo de administración del mayor fabricante automotor estadounidense "se ha comprometido a plantearse todas las opciones -como es normal en los negocios- y contrató los asesores apropiados para hacer frente a todas las emergencias posibles", destacó GM en un comunicado.

© 2008 AFP

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