Archivo

La última compra del 2012 en el Mercado Central

La carne de Año Nuevo se adobó... con ruda y Santa Lucía

Actualizado el 01 de enero de 2013 a las 12:00 am

Superstición o tradición, las hierbas para la suerte tuvieron ayer su jornada fuerte

Además de comida, compradores buscaron ropa íntima amarilla

Archivo

La carne de Año Nuevo se adobó... con ruda y Santa Lucía

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Una señora bajita y jorobada, de párpados inflamados y vestido de flores, compró ayer a ¢500 el ramo de flores de Santa Lucía. Lo envolvió en un periódico y se fue apurada sin acabar de guardarlo en medio de dos bolsas con carne.

Por la noche, para despedir el 2012, pondría las florcitas moradas en el centro de la mesa para atraer la buena suerte a hijos, nietos y hasta a su yerno.

Ella pasó fugaz, sin hablar mucho de la fe que profesa a las florcitas color lila. Salió huyendo del trajín mañanero de 31 de diciembre en el Mercado Central de San José, mezcla de lo tangible y lo mágico: posta de cerdo y hojas de ruda para espantar las malas energías.

Las carnicerías con precios especiales (más altos que el resto del año) y las hierberías ganan clientela cuando el calendario apremia.

La posta de cerdo, el lomo para rellenar y salchichón parrillero. Al lado: el ajo macho, sábila hembra y otros ingredientes de los ramos que los vendedores recomiendan colgar detrás de la puerta. Otros ramos se deben hervir para hacer baños con su esencia.

“Yo no creo demasiado en eso, pero por si acaso. Yo lo he hecho varios años y la verdad es que no me ha ido mal”, dijo Zulema, otra mujer que sacaba su dinero para comprar Santa Lucía y atraer más dinero. Una especie de lotería cuyo sorteo se juega a la medianoche, pues se dice que las florcitas solo tienen efecto con el nuevo calendario.

“Le regalo esta Santa Lucía en enero pa’ que no le falte el dinero”, recitó Isabel Sevilla, que llevaba varios ramitos para repartir entre sus vecinos de León XIII, en Tibás, como practica desde hace 19 años.

Dinero no ha faltado, al menos para las fiestas. La carnicería de Montecillos logró ventas de más de ¢5 millones en los días previos a la Navidad. “Fue exagerado; se superó los del año pasado y antepasado, que tenían algo de crisis”, contó el vendedor Pablo Mora, que cobraba ¢21.000 por la pierna de cerdo.

Y el licor, como la carne. Cristian Vega, distribuidor de la Cervecería Costa Rica, dijo ayer estar preparado para cargar un segundo viaje y distribuir en los comercios el doble de lo usual. “Toman demasiado”, dijo entre broma y en serio.

PUBLICIDAD

Las hierberías también tienen solución para el hígado: “mozote, juanilama, jinocuabe y hombre grande”, recomendó El Indio, hierbero de referencia en el mercado.

Así, sin mostrarse tampoco demasiado bromista, Susan compraba calzones amarillos para regalar, otro de los amuletos de buena suerte. “Son para el 1° de enero”, dijo saliendo de la tienda La Favorita, mientras otros revisaban las tallas de prendas... amarillas todas.

  • Comparta este artículo
Archivo

La carne de Año Nuevo se adobó... con ruda y Santa Lucía

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota