Se plantaron especies nativas de la zona como el cortés negro y el guachipelín

 21 agosto, 2011
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Cindy Quesada se olvidó ayer de las reuniones y los mensajes electrónicos que protagonizan su rutina laboral.

Durante cuatro horas, sus herramientas de trabajo fueron una pala, dos guantes y ocho arbustos que se propuso plantar.

Con las manos llenas de tierra y la frente cubierta de sudor, la joven concluyó la jornada con gran regocijo. “Es una experiencia satisfactoria que me permitió contribuir a mejorar el planeta”, aseguró la funcionaria, de 30 años.

Quesada formó parte del grupo de voluntarios que realizó ayer una labor de reforestación en varios sitios de Escazú.

Ochenta funcionarios de la entidad financiera Mercado de Valores fueron los responsables de plantar 150 árboles.

La jornada se realizó en los parques y entradas de las urbanizaciones Los Laureles y Los Anonos, situadas en Escazú.

Colorido. Guachipelín, flor blanca, cortés negro y corteza amarilla son algunas de las especies que se plantaron durante la jornada de reforestación.

Se trata de árboles y arbustos nativos de la zona que se caracterizan por tener una floración de gran colorido.

Sara Ramírez, funcionaria de la Fundación Árboles Mágicos, explicó que se escogieron aquellas especies que dieran flores rosadas, amarillas y fucsias para darle un mayor atractivo visual a la zona.

“El observar las calles y los parques embellecidos podría incentivar a los vecinos para que se motiven a cuidar más las áreas verdes”, comentó Ramírez.

Otro de los beneficios de la iniciativa es que los árboles y arbustos plantados en la urbanización Los Anonos, ubicada a orillas del río Tiribí, evitarán deslizamientos.

La jornada de reforestación fue organizada de forma conjunta por Mercado de Valores, Fundación Árboles Mágicos, Asociación Empresarial para el Desarrollo y la Municipalidad de Escazú.