Luis Diego Cascante ofrece una lectura política del Jesús narrado por los evangelios canónicos y los apócrifos

Por: Omar Herrera Rodríguez 4 noviembre
Este libro fue publicado por Uruk Editores.
Este libro fue publicado por Uruk Editores.
  • Libro: La lucha armada de Jesús (historia de un judío)
  • Autor: Luis Diego Cascante
  • Historia
  • Uruk Editores

De las manos de la editorial Uruk y de la Sociedad Racionalista Costarricense, Luis Diego Cascante, escritor y profesor de la Universidad de Costa Rica, nos ofrece el libro La lucha armada de Jesús (historia de un judío). Esta obra sintetiza varios años de estudio sobre el desarrollo histórico de los múltiples cristianismos, y acerca de la persona de Jesús, el nazareno o nazir. Este libro se suma a uno anterior, El otro Jesús, publicado en el año 2011 por Antanaclasis, Editores.

El lector o la lectora de este breve –aunque no por ello menos polémico estudio– se encontrará con una obra que nos atrapa desde el inicio con una interrogante: ¿existió Jesús?, pregunta que puede resultar puro sensacionalismo al ojo acostumbrado a una película de Mel Gibson o a los libros de Dan Brown.

Sin embargo, metodológicamente, el problema cobra una relevancia de primer grado pues refiere a la existencia empírica del objeto de estudio (consideración que la teología tiende a omitir); por tanto, el autor ofrece las evidencias históricas que se han documentado sobre la positiva existencia de Jesús.

Debido a su abordaje científico, el propio Cascante nos avisa de que su estudio no se define creyente ni ateo (ambas acepciones expresan algún tipo de vínculo con una espiritualidad, sea en el sentido afirmativo o en el negativo). Más bien, el autor pretende desarrollar una investigación bajo el método crítico, el que se apega a los hechos a fin de aproximarse a una explicación plausible.

Así, la pregunta por la existencia o la inexistencia de Jesús es válida y pertinente, no así la pregunta que indaga si el personaje resucitó o no. Esta cuestión es dominante hasta nuestros días gracias (o desgraciadamente) a la lectura paulina difundida por el aparato clerical imperial católico-romano después de una larga lucha con otros cristianismos por la hegemonía interpretativa de los textos bíblicos, como el propio Cascante mostrará.

Sin lugar a dudas, la lectura de Cascante sobre la vida de un Jesús histórico es crítica del método teológico católico-romano por un lado, pero también es crítica de los resultados que ha tenido este método al construir una metáfora de un Jesús despolitizado y sufriente, cuyo asesinato habría ocurrido por motivos exclusivamente religiosos.

En su lugar, Cascante nos ofrece una lectura política del Jesús narrado por los evangelios canónicos y los apócrifos, la cual en América Latina ha encontrado un importante punto de reflexiones gracias a la teología latinoamericana de la liberación.

El libro brinda también una lectura de diversos pasajes bíblicos que pretenden demostrar el carácter militante de Jesús con un proyecto político revolucionario armado, carácter expuesto principalmente en el capítulo que lleva por nombre el título del libro.

De esa manera, la obra de Cascante nos sitúa en dos campos de batalla que se vinculan y retroalimentan: 1) la lucha epistemológica entre métodos interpretativos, con el fin de criticar la posición dogmática –y cargada de supersticiones– que han impuesto los aparatos clericales como única lectura válida y verdadera de la figura de Jesús durante siglos; 2) la lucha hermenéutico-política, que no se anuncia explícitamente con carácter político-militante, pero sí puede influir en la conformación de un modo liberador de sentir-pensar-vivir la propia religiosidad de los creyentes.

Aquella conformación va contra toda institución idolátrica que desee imponer –por tanto, dominar– una forma de vivir la espiritualidad.

Para encontrarse con los textos bíblicos es necesario contextualizarlos a fin de entender qué dijo Jesús a los seres humanos en su momento, y no –como señala Cascante– encontrarse con la voz de una institución, una doctrina o una disciplina que históricamente se alió a los sectores dominantes en perjuicio del mismo pueblo.