El 7 de noviembre se cumple el centenario de la Revolución de Octubre. En este artículo recordamos cómo los comunistas costarricenses celebraron diferentes aniversario de ese acontecimiento entre 1930 y 1980.

Por: Iván Molina Jiménez 4 noviembre
Lenin en la Plaza Roja. Foto: Wikimedia Commons.
Lenin en la Plaza Roja. Foto: Wikimedia Commons.

En 1933, los comunistas costarricenses dedicaron, por vez primera, una página completa del semanario Trabajo a conmemorar el aniversario de la Revolución rusa que, en sus propias palabras, supuso “el hecho más trascendental de la historia humana”, ya que llevó al poder a las masas trabajadoras.

De seguido, detallaron los hechos que culminaron en la revolución del 7 de noviembre de 1917 y celebraron los logros de la industrialización y de la colectivización del campo. Igualmente, reconocieron que en Rusia persistían “lados sombríos” tanto en la economía como en la política.

Adicionalmente, justificaron la creciente inversión militar, necesaria para mantener la independencia rusa, y llamaron al proletariado mundial a defender al Estado soviético, que constituía “la primera gloriosa ciudadela alzada contra la explotación capitalista”.

Milagro

En 1937, al conmemorarse los veinte años de la Revolución, los comunistas apelaron al lenguaje religioso para calificar como un “milagro” la transformación experimentada por Rusia desde 1917: había logrado electrificar todo su territorio y disponía de “estaciones radioemisoras hasta en las vecindades del Polo Norte”.

Destacaron también que carreteras y ferrocarriles atravesaban “las estepas cantadas” por Máximo Gorki, que los tractores araban el suelo y que los trigales doraban “grandes extensiones”. Además, se había “liquidado” el analfabetismo y escuelas, colegios y universidades se levantaban “al amparo de las fábricas”.

Para resaltar todavía más esos extraordinarios avances, agregaron que el Gobierno soviético “tuvo que empezar por enseñar a las masas a lavarse las manos antes de las comidas” y a cepillarse los dientes después de comer.

Finalmente, afirmaron que en la Unión Soviética (URSS) los precios se mantenían estables mientras que los salarios aumentaban, por lo que “el creciente bienestar de la población se manifiesta en el crecimiento del consumo”.

Guerra

El vigésimo quinto aniversario de la revolución se conmemoró en 1942, durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Por entonces, la URSS y Estados Unidos se habían aliado en contra del nazismo y el fascismo, y los soviéticos estaban cerca de derrotar a los nazis en Stalingrado.

Tras destacar que la Revolución bolchevique era más importante que la Revolución francesa (1789) porque elevó al poder a “una clase oprimida” y abolió “la división social en clases”, los comunistas manifestaron que el socialismo había convertido a “campesinos hambrientos e ignorantes” en una fuerza capaz, “por su alta moral y por su formidable organización social y económica”, de enfrentar –durante año y medio y “sin ayuda de nadie” – a los ejércitos nazis.

Además, los comunistas, en proceso de aliarse con la administración socialmente reformista de Rafael Ángel Calderón Guardia (1940-1944), aprovecharon la ocasión para cuestionar a los enemigos del socialismo en Costa Rica: la oposición al Gobierno calderonista, liderada por el expresidente León Cortés Castro.

Silencio

Luego de que en 1943, los comunistas consolidaran su alianza con el Gobierno de Calderón Guardia y con la Iglesia católica, disolvieron su organización política y fundaron el Partido Vanguardia Popular (PVP), técnicamente no comunista.

Entre 1943 y 1945, Trabajo conmemoró el aniversario de la Revolución rusa, pero en 1946 la celebración fue asumida por el Comité de Amigos de la URSS, en el que participaban intelectuales no comunistas como Joaquín García Monge y Mario Sancho Jiménez. Tal cambio se acentuó en 1947, cuando Trabajo guardó silencio al cumplirse los 30 años del triunfo bolchevique.

Dada la creciente polarización de la política costarricense y la intensificación del anticomunismo asociada con la Guerra Fría, los comunistas, con vistas a las elecciones de 1948, bajaron al mínimo su perfil izquierdista.

Por esta época, los diplomáticos estadounidenses destacados en San José todavía consideraban al PVP como una organización política similar al Partido Laborista inglés e independiente de Moscú.

Potencia

Luego de la guerra civil de 1948 y de la ilegalización del PVP, los comunistas conmemoraron en 1957 el cuadragésimo aniversario de la revolución en las páginas de su nuevo periódico, Adelante.

Dado que el PVP experimentaba –como lo dijo Rodolfo Cerdas Cruz– una creciente sovietización, el término Revolución rusa fue desplazado por Revolución de Octubre y Rusia fue sustituida por la URSS, ahora definida como “una potencia mundial de primer orden”. Tal frase aludía al reciente y exitoso lanzamiento del Sputnik, que daba ventaja a Moscú sobre Washington en la carrera espacial.

Acorde con el creciente papel internacional de la URSS, los comunistas enfatizaron que la Revolución de Octubre no era el único modelo posible, ya que “cada pueblo” debía encontrar el camino “que mejor corresponda para llegar al socialismo” y acabar “con la explotación del hombre por el hombre”.

Cientificidad

Libertad, periódico comunista que sustituyó a Adelante, conmemoró los 50 años de la Revolución de Octubre en 1967 con una edición especial, en la que resaltó que, en ese momento, la clase trabajadora había llegado al poder en 12 países más, aparte de la URSS.

Dado que en esa época el marxismo empezaba a ampliar su influencia en las universidades occidentales (incluida la Universidad de Costa Rica), los comunistas resaltaron su cientificidad, evidenciada “no sólo en las páginas de El Capital, sino en la vida de mil millones de seres humanos que ocupan la Tercera Parte de la Tierra”.

También publicaron una entrevista de Enrique Mora Valverde a Pedro Pratt (quien declaraba haber conocido a Lenin en Ginebra en 1903) y tres artículos de fondo: uno de Gilberto Bonilla Rojas sobre la medicina soviética, otro de Fernando Chaves Molina acerca de ciencia y revolución y en el tercero Adolfo Herrera García analizó cómo el periódico La Información se refirió al triunfo bolchevique en 1917.

Primavera

En 1977, al conmemorarse los 60 años de la Revolución de Octubre, los comunistas participaban activamente en la campaña electoral de entonces, como parte de la coalición Pueblo Unido.

Libertad insistió en la cientificidad “de las ideas de Marx, Engels y Lenin”, que demostraban “la ineluctabilidad de la sustitución revolucionaria del capitalismo por el socialismo”, y el inicio de “la auténtica primavera de la humanidad”.

El novelista Joaquín Gutiérrez destacó que la URRS había masificado la cultura y promovido una convivencia social basada en la solidaridad y el amor. A su vez, el escritor Fabián Dobles aseguró que la verdadera realización de los derechos humanos solo era posible “en el socialismo y más aún en el venidero comunismo”.

Perestroika

El septuagésimo aniversario de la Revolución de Octubre encontró a una Centroamérica sumida en una profunda crisis político-militar y al PVP dividido en dos grupos: uno liderado por Manuel Mora Valverde y otro por Arnoldo Ferreto Segura y Humberto Vargas Carbonell.

Pese a sus diferencias, ambos grupos conmemoraron –por aparte– el aniversario de la revolución y dieron la bienvenida a la perestroika, a la que interpretaron esperanzadoramente como un compromiso renovado con el socialismo.

Cronología
  • 1861: Eliminación de la servidumbre.
  • 1894: el zar Nicolás II asume el trono.
  • 1905: Protestas civiles y motines de tropas culminan con la elección de un parlamento (Duma); Rusia es derrotada militarmente por Japón.
  • 1906: Constitución limita el poder del zar.
  • 1907: Disolución de la Duma.
  • 1914: Rusia entra a la Primera Guerra Mundial (1914-1918).
  • 1917:  Nueva oleada de movilizaciones y protestas; el zar abdica (15 de marzo) y se forma un Gobierno provisional, contra el cual se dirige un creciente descontento popular debido a que persiste en continuar el esfuerzo de guerra. Lenin regresa del exilio (abril) y empieza a incrementarse el apoyo hacia los bolcheviques (“miembros de la mayoría”), ala radical del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, cuyo lema es “paz, pan y tierra”. El 14 de setiembre Rusia es declarada oficialmente una república. El 7 de noviembre, los bolcheviques toman el poder y, al día siguiente, proclaman la abolición de la propiedad privada. Dado que en el calendario juliano, que era el que prevalecía en Rusia, el triunfo de los bolcheviques ocurrió el 25 de octubre, a este acontecimiento se le conoce como la Revolución de Octubre.