En alguna ocasión el maestro Quincho Prado estaba tocando en un restaurante donde se permite cantar a cualquier cliente; de pronto, se acercó un hombre a pedir una oportunidad.
–Maestro, quiero cantar un bolero –solicitó el cliente.
–¿En qué tono?
–¿Cuáles tiene? –preguntó el cantor improvisado.
Quincho Prado contaba decenas de anécdotas de ese tipo ya que pasó por una buena cantidad de orquestas nacionales y foráneas; fue director de algunas y en otras tocó el bajo, la flauta, el saxofón y otros instrumentos de viento.
José Joaquín Prado Soto, más conocido como Quincho Prado, nació en el barrio Santa Lucía de San José. Desde niño mostró clara inclinación por la música; a los trece años ingresó en la Escuela Militar de Música, ubicada en el centro de San José, cerca del Templo Bíblico.
Prado se inició con el oboe, y en 1940 lo trasladaron a la Banda de Heredia. En 1942 ingresó en la Banda de San José, en aquella época bajo la tutela del maestro Roberto Cantillano. En ese momento, Quincho se hizo cargo del fagot, dentro de una línea de instrumentos de viento, que le marcarían el norte de su carrera musical.
Ya por esos años el músico uruguayo Hugo Mariani había organizado una orquesta de baile (paralela a la Orquesta Sinfónica Nacional), cuyo centro de actividades era el salón El Sesteo, que se situaba a un costado del parque Central. Quincho Prado se incorporó a esa orquesta con el instrumento que lo acompañaría durante el resto de su vida: el saxofón tenor.
Los cantantes de aquella orquesta fueron los primeros que se hicieron acompañar de un grupo de cierta dimensión pues antes no existían agrupaciones de ese porte. Por ahí pasaron los cantantes Paco Quintana, Óscar Fernández, Luis Molina y otros.
En Nicaragua. En 1950, Quincho Prado se trasladó a Nicaragua en compañía del cantante Jorge Duarte. Allá se hizo cargo del saxofón tenor de la orquesta Jazz Carazo, grupo que generalmente se presentaba en el Casino Olímpico.
En 1956, Prado alternó con la ya mítica Sonora Matancera, de Cuba, en Radio Mundial de Managua. En una noche irrepetible, después de una presentación, el tico convenció a los miembros de la Sonora para que se trasladasen a Jinotepe, a unos 45 kilómetros de la capital, para darle una serenata a su esposa.
Nelson Pinedo, Celia Cruz y Celio González cantaron entonces con el acompañamiento de unas maracas para la esposa del músico costarricense, un lujo que pocos mortales se han dado en la vida.
En esos años, le apareció a Prado la oportunidad de viajar a El Salvador, país que lo acogió durante año y medio. Allá trabajó en la orquesta de Lito Barrientos, con quien viajó a Colombia y Perú. Quincho retornó a Costa Rica en 1959, después de trabajar durante toda la década de los 50 en el exterior.
En Costa Rica, Prado se ubicó en la Banda de San José, en el oboe. Simultáneamente se incorporó a un grupo de música popular que haría historia en nuestro país.
Panatico y charanga. El Panatico fue un grupo compuesto por músicos panameños y ticos, quienes lograron dar un timbre muy particular a una corriente musical que ya se alejaba de los moldes del medio siglo y se abría a la influencia de los nuevos movimientos: especialmente jazz , bossa nova y balada. Todavía faltaban algunos años para el advenimiento de la salsa; sin embargo, el Panatico sembró nuevas inquietudes en el panorama musical urbano.
Buena parte de este experimento se debe a las individualidades que conformaban la agrupación: Robalé y Mariano Prado en las trompetas, Lucho Velázquez en el vibráfono, Pibe Hine en el piano, Coca Piedra en la batería, Ernest Palá White en el bajo, Saguí en los timbales, y Quincho Prado en el sax tenor. Los cantantes eran Ruddy Torres y Mosquill.
En 1962, el músico tico fundó el Combo de Quincho Prado y más tarde la orquesta Quincho Prado y sus Modernistas. Este era un conjunto de diez músicos, con Carlos Oconitrillo y Lucho Mora en la parte local. De este grupo nos queda una serie de melodías interpretadas en la Radio Atenea, aquella que instauró en Costa Rica la programación de 24 horas ininterrumpidas.
El siguiente experimento de nuestro músico fue la Charanga de Quincho Prado. La charanga venía de Cuba y era producto de la euforia del chachachá. Realmente se llamó charanga francesa por la incorporación de violines e instrumentos de viento, importados de Europa. En estos grupos, las voces iban al unísono y los violines llevaban la melodía, cosa inusual hasta ese momento; además, se oía un protagonismo inédito de la flauta traversa.
Para llevar a cabo ese proyecto, Prado contrató a dos violinistas de la Orquesta Sinfónica Nacional: Aurelio Castillo y Mario González. Los cantantes eran Fernando González y el gran Asdrúbal Zamora. Quincho Prado estaba a cargo de la flauta.
Sin embargo, la iniciativa fracasó porque los contratistas y el público confundieron la charanga con las cimarronas, y la agrupación sobrevivió poco tiempo.
Después, Quincho Prado pasó por el conjunto de Solón Sirias y por la orquesta de Lubín Barahona; finalmente se pensionó en el Colegio Castella, donde ejerció la docencia en el campo musical. Durante su vida acompañó a artistas de la talla de Alberto Vásquez, Enrique Guzmán, Angélica María, Mona Bell, María Victoria y Roberto Yanés.
Quincho Prado falleció en San José en el año 2004.
FOTOS

Edgar Jiménez, Quincho Prado y Mario Alfaro como integrantes de la Banda de San José, en el parque Central. Mario Zaldívar para LN

Orquesta de Quincho Prado y sus Modernistas. Mario Zaldívar para LN
![]() |
Áncora Desde 1972, Áncora es la revista cultural de La Nación. Los domingos ofrece variada información y análisis sobre literatura, teatro, danza, cine, artes plásticas, lingüística, arte culinaria, filosofía, ciencias, libros y otros campos de la cultura. |
![]() |
Ámbitos Este suplemento que se publica todos los sábados tiene como objetivo informarle sobre temas como construcción, arquitectura y urbanismo; pero también sobre esos detalles que hacen de su espacio un ámbito único y acogedor. |
![]() |
Caja de Cambios Un suplemento dedicado a las últimas novedades sobre automóviles, transporte, y combustibles. Encuentre aquí espacios interactivos donde podrá anunciar la venta de su carro, dar su opinión y hasta mostrarle al mundo las fotos de su 'chuzo'. |
![]() |
Proa Reportajes, semblanzas, relatos, crónicas y entrevistas se mezclan en esta publicación dominical dedicada a resaltar el ángulo humano de la noticia y a interpretarla. |
![]() |
Teleguía El mundo de la televisión y el entretenimiento en una revista semanal. Teleguía le ofrece cada domingo un reportaje de un programa o artista de la televisión nacional o internacional. Además, de todos los chismes faranduleros con El Topo. |
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
Weekly review |
|
En tu PDA |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| QUIENES SOMOS | | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS | | ANÚNCIESE | | TARIFARIO | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2008. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS |
|||||