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Costa Rica, Domingo 20 de julio de 2008

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Historia

Sueño de libertad, pesadilla de guerra

  Esclavitud Un caso judicial llevó a los estados unidos más cerca de la guerra civil del siglo XIX

David Díaz Arias | ddiazari@indiana.edu

El 6 de marzo de 1857, un juez de la Suprema Corte (SC) de los Estados Unidos, Roger B. Taney, leyó una opinión de la mayoría del tribunal en un salón de la SC en Washington, D. C. Por mucho tiempo, los estadounidenses habían esperado la lectura de esa decisión ya que se refería a un asunto crucial, conocido hoy en la historia legal norteamericana como el caso Scott contra Sandford . Lejos de allí, en Missouri, Dred Scott permanecía trabajando para la persona a la que se enfrentaba judicialmente en Washington.

El caso de Scott. Dred Scott fue un esclavo afroamericano que viajó con su dueño, el doctor John Emerson, a lo largo de la Unión Americana. Debido a esto, Scott pasó varias temporadas con su amo en bases militares en Illinois y en Fort Snelling (lo que hoy es Minnesota), dos sitios donde la esclavitud estaba prohibida. En 1820, el Congreso nacional había eliminado la esclavitud al norte del paralelo 36º 30’.

Luego, Emerson regresó al sur, de donde era originario. Después de la muerte de él en 1843, Scott ofreció, a la viuda de Emerson, comprar su libertad, pero ella rechazó la oferta. La desesperación por conseguir su autonomía llevó a Scott a tramitar su petición como un asunto legal. Esto no era extraño; ya en 1835, el francés Alexis de Tocqueville había dicho que, en los Estados Unidos, todas las disputas políticas y personales se resolvían finalmente en un tribunal.

Así, Scott llevó a su dueña a un juicio alegando que él se había convertido en un hombre libre mientras vivió en jurisdicciones donde la esclavitud estaba prohibida. De acuerdo con ese argumento, él seguía siendo libre a pesar de su retorno a Missouri, donde la esclavitud era legal.

El ambiente en el que ello ocurría era tenso. Las antiguas 13 colonias se habían expandido hacia el oeste, y esto había colocado, en el centro de la opinión pública, el debate sobre la extensión de la esclavitud a los nuevos territorios. Los estadounidenses estaban divididos al respecto, y así lo expresaban los dos partidos políticos: el Demócrata y el Whig.

Los demócratas pensaban que la expansión hacia el oeste era un requisito necesario para la extensión del concepto del gobierno republicano. En cambio, el partido Whig sostenía que la meta nacional no era la extensión de sus fronteras, sino el mejoramiento del sistema político-social que ya se desarrollaba dentro de los bordes de la Unión Americana.

Para los demócratas, prohibir la extensión de la esclavitud o restringirla en algunos estados era una afrenta a la libertad de los “ciudadanos blancos” y una muestra de la tendencia despótica que crecía en el seno del Congreso nacional (su presunta injerencia en las decisiones de los estados). En ese clima, apareció la opinión de la SC sobre el caso Scott.

La decisión. Taney leyó la decisión del tribunal. En la primera parte, los jueces consideraban que los esclavos (incluidos los libertos) no eran ciudadanos estadounidenses; por eso, no tenían el derecho de llevar a juicio a nadie en el interior de los Estados Unidos. A esto se agregaba un recorrido histórico en el tribunal trató de probar que la Declaración de Independencia de los Estados Unidos (1776) no incluyó a los esclavos como “parte de la gente” de ese país; por tanto, ni Scott ni ningún otro afroamericano tenía derechos constitucionales.

Muchos historiadores del derecho en los Estados Unidos, han recalcado que la decisión de la SC pudo haberse detenido en esas consideraciones si lo que pretendía era negar la libertad a Scott. No obstante, Taney avanzó más y leyó una segunda parte que puso en jaque el frágil sistema de convivencia entre el Norte y el Sur.

Así, Taney declaró que el desplazamiento de Emerson a Minnesota no tenía ninguna significancia legal porque la prohibición de la esclavitud en esos territorios era inconstitucional. De acuerdo con el juez, el Congreso de los Estados Unidos no podía prohibir la esclavitud porque los esclavos eran propiedad privada y, por tanto, estaban protegidos por la cláusula de debido proceso garantizada por la Quinta Enmienda. Además, agregó Taney, la única potestad que la Constitución daba al Congreso sobre la propiedad privada era la de guardar y proteger los derechos del propietario.

Cuando Taney terminó de leer su decisión, una cosa fue completamente cierta: la primera memoria del caso Dred Scott había sido acuñada. Como señala el historiador estadounidense Don E. Fehrenbacher, un día después de la lectura de Taney, la gente comenzó a recordar que “cinco distinguidos hombres blancos, por una votación de siete contra dos, habían decidido que un insignificante y viejo hombre negro y su familia seguían siendo esclavos y no ciudadanos libres como ellos reclamaban ser”.

Sin embargo, algo más estaba en juego. La decisión de la SC sobre el caso Dred Scott pretendió ser también el punto final de la larga lucha sobre la esclavitud en los Estados Unidos y sobre los problemas entre el Norte y el Sur sobre ese asunto. Empero, apenas se reveló el fallo, la discusión se politizó más y más hasta que hizo, de la guerra civil, la única salida para resolver el problema.

Scott y la guerra civil. En 1978, Fehrenbacher publicó el más importante estudio que existe sobre el caso Scott; él afirmó que “mucho del pasado estadounidense cuelga del caso Dred Scout, y algo del futuro norteamericano tomó forma en él”. ¿Por qué?

En noviembre de 1956, en un discurso que dio ante la Asociación de Ciencias Políticas Sureñas (Tennessee), Carl Brent Swisher (autor de una biografía de Taney en los años 30) defendió la idea de que el caso de Scott es importante para los norteamericanos “porque hace eco de los problemas de las relaciones étnicas”.

La historia legal estadounidense siempre ha insistido en vincular el caso de Scott con la explosión de la Guerra Civil. De acuerdo con este argumento, el estallido de la guerra fue el resultado de una mala interpretación legal que llevó a la SC a un periodo de extrema debilidad. En 1911, Edward S. Corwin defendió esa idea y dijo que la SC únicamente se recuperó de ese periodo de debilidad en la década de 1870.

En 1920, después de preguntarse qué hubiera pasado si la decisión en el caso Scott hubiese sido diferente, F. H. Hodder planteó que “el curso completo de la historia estadounidense hubiera cambiado”. Esta visión se llevó muy pronto a la prensa. En 1957, The New York Times sostuvo que el caso de Scott “contribuyó al clima de opinión que llevó a la Guerra Civil”.

En 1961, un libro publicado por la SC aseguró que el intento de Taney de finalizar la controversia sobre la esclavitud con una decisión legal, “prácticamente inició la guerra”.

Más recientemente, el historiador Dennis K. Boman ha indicado que dicha decisión exacerbó la controversia sobre la extensión de la esclavitud y se combinó con la elección de Abraham Lincoln como presidente. Ambas cosas llevaron inexorablemente a la Guerra Civil, opina Boman.

Los estadounidenses han estado recordando y conmemorando a Dred Scott por más de 150 años. Junto con los casos Marbury contra Madison (1803), Lochner contra New York (1905), Brown contra la Junta de Educación (1954) y Roe contra Wade (1973), Scott contra Sandford (1857) permanece como una de las más importantes decisiones sobre teoría constitucional en la historia legal norteamericana.

EL AUTOR ES PROFESOR DE HISTORIA EN LA UCR Y CANDIDATO A DOCTOR EN HISTORIA EN INDIANA UNIVERSITY.

FOTOS

  • Nacion.com

    Retrato de Dred Scott pintado por Louis Schultze. El cuadro fue encargado por “un grupo de ciudadanos negros” y fue presentado en la Sociedad Histórica de Missouri, en Saint Louis, en 1882. Wikicommons

  • Nacion.com

    El juez Roger B. Taney fue el encargado de leer la polémica sentencia en contra de Scott. Wikicommons

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