La muy difundida expresión eterno femenino se origina en uno de los versos finales del Faust de Goethe. Ahora bien; al margen del uso de esas célebres palabras, la participación femenina resulta medular en cualquier trama en la que intervengan el interés, el pathos , la intriga o el deseo carnal.
Las tramas operísticas descansan en la adecuada repartición de los papeles. El compositor y su libretista deben alternar la intervención de sus personajes, mudando las tesituras, intercambiando recursos armónicos o tímbricos y buscando ad perpetuam la variedad por encima de todo, para no saturar al oyente con un timbre repetido y estridente.
A partir del verismo (realismo temático en la ópera), las voces femeninas tendientes al registro más grave desempeñan los roles en los cuales se exploten el misterio, la hechicería o la adivinación del porvenir, buscando el lado obscuro de la trama.
Las más célebres brujas del repertorio verdiano, la Ulrica de Ballo in Maschera y la Azucena de Il Trovatore , son mezzosopranos o contraltos , y requieren una sonoridad especial en el registro grave. Por el contrario, en óperas anteriores al verismo , la tesitura aguda reclama sus derechos en materia de conexión con las fuerzas oscuras. Así encontramos al complejo personaje Der Königin der Nacht (La Reina de la Noche) de La flauta mágica mozartiana, que concentra su dramatismo en el pirotécnico uso de la coloratura y del registro sobreagudo.
Puras e impuras. En la ópera tenemos para todos los gustos: encontramos la figura grácil y tierna, con ribetes infantiles, siempre presta al sacrificio en aras del amor. Aquí, la figura más conocida es Gilda , la deshonrada hija de Rigoletto ; ella se inmola ante el puñal del sicario Sparafucile para salvar la vida de su amado, il Duca di Mantova .
Lo mismo hace la wagneriana Senta de El holandés errante , que sacrifica su vida lanzándose al mar, en aras de romper la maldición eterna que pesa sobre Der Holländer . Otro tanto realiza la tierna esclava Liú , de Turandot , quien opta por el suicidio antes que delatar a su secreto amor: su dueño Calaf . Como muchas heroínas operísticas, una y otra alcanzan la redención a través del amor.
Como prueba de que el eterno femenino es también dialéctico, en la ópera asoman los contrastes. A la pureza y la castidad, se oponen la sensualidad de Salomé ( Tosca ), de la Venus ( Tannhäuser ), de Carmen y de Dalila . La princesa Salomé es capaz de sortear los obstáculos que le imponen el pudor y la virginidad, para llegar al desnudo total a través de una danza desenfrenada y sensual, capaz de enloquecer a su padrastro Herodes.
Buscando una ambientación semejante en su Dalila , pero sin caer en el expresionismo, Camille Saint-Saëns, dibujó magistralmente el impulso vital de la sensualidad femenina en el aria de mayor belleza que se puede encontrar en el repertorio: Mon coeur s’ouvre a ta voix .
Las adúlteras reclaman un capítulo aparte. La sensual y decidida Nedda de I Pagliacci, de Leoncavallo, nos demuestra que, cuando una fémina desea para sí a un varón determinado, en nada la arredrarán los llantos sinceros de un patético Canio . Otras adúlteras célebres: la Amelia de Un Ballo in Maschera (Verdi) y la Manon Lescaut de la ópera homónima de Puccini.
Furias y fieles. No hay nada peor que una mujer despechada o burlada; si no, que lo digan el Don Giovanni mozartiano y el Turiddu de Mascagni ( Cavalleria rusticana ). Las respectivas féminas engañadas, Donna Elvira y Santuzza , desencadenan tramas destinadas a la venganza y a la represalia por el honor perdido. La primera es una dama de abolengo de la real ciudad de Burgos; la segunda, una simple aldeana de Sicilia; pero ambas lanzan los dados de una trama mortal cuyo desenlace será el castigo para quien las ha deshonrado.
Sin las mujeres del servicio doméstico, las tramas carecerían –frecuentemente– de sustento. Tal rol lo prestan, en óperas mozartianas, la codiciada Susana de Nozze o las pícaras Despina de Cosi fan tutte y Blonde de Die Entführung aus dem Serail. Otro tanto representa la hilarante Berta, del Barbiere di Siviglia, de Rossini; pero no existe un rol más conmovedor que la fiel Suzuki de Madama Butterfly, de Puccini, que siente, llora y sufre los mismos anhelos y dolores que su ama, la crédula y tierna Cio-Cio-San .
Otros personajes femeninos de óperas tradicionales carecen de razón o simplemente la pierden. Se puede citar la Amina de La Sonnambula, de Vincenzo Bellini, cuya nocturna patología desencadena una jocosa confusión, capaz de llevar a su prometido Elvino al borde de la desesperación.
Sin embargo, también encontramos a las perturbadas tradicionales, la Elvira de I Puritani , del mismo compositor y, particularmente, la loca más conocida y peligrosa: Lucia di Lammermoor , de Gaetano Donizetti, quien acuchilla a su esposo en el propio tálamo nupcial antes de uno de los más riesgosos episodios: la Escena de la locura.
Travestismo. Eventualmente, en esta sofisticada convención que es la Ópera, debemos acostumbrarnos a contemplar a nuestras amadas féminas transformadas coyunturalmente en varones. No es sólo la figura del Orfeo de Gluck la que aparece encarnada por una agraciada mezzosoprano, sino también el Cherubino de la jocosa trama de Le Nozze di Figaro . El joven personaje enrojece ante la presencia de cualquier mujer que se encuentre en su camino, mientras, en un edípico arrebato, languidece de deseo por la Contessa Almaviva .
Inspirado en ese mismo personaje, no podemos pasar inadvertido al Octavian (fogoso y joven amante de la Mariscala ) en la divertida trama del Rosenkavalier de Richard Strauss. El paje Smeton , también secreto enamorado de la reina Anna Bolena , en la homónima ópera de Donizetti, sigue ese mismo patrón.
Todos esos roles –masculinos en el argumento– son asignados en la partitura a voces femeninas, como sucede también con el simpático paje Oscar que, en el cortesano discurrir del Baile de máscaras , aparece por doquiera con los hilos de la intriga en sus manos. Dicho grácil personaje requiere una voz de soprano de coloratura , y es uno de los roles de mayor exquisitez en el repertorio tradicional.
El oficio más viejo del mundo tiene sus representantes en el repertorio operístico. Tal vez eufemísticamente enmascarado por el tratamiento literario de la cocotte , en la práctica la Violetta de Traviata y la Musetta de Bohème son tradicionales mantenidas , al borde mismo de una prostitución convencional.
Lo mismo ocurre con la Thaïs, de Massenet, ópera que –sin alcanzar la celebridad de Werther o Manon del mismo compositor– posee un intermezzo de inefable belleza, que pasó a la historia con el nombre de Méditation .
Para concluir, el eterno femenino en la producción lírica nos muestra todo el coloreado espectro de conductas, caracteres o actitudes del bello sexo. Dentro de dicho marco, y mientras no encontremos forma viable de entenderlas– según nos dice el clásico bon vivant de la operetta : el cínico Conde Danilo de La viuda alegre –, limitémonos a parafrasear en su honor otro título del repertorio… Cosi fan tutte (Así hacen todas) .
FOTOS

Olive Fremstad sosteniendo la cabeza de Juan el Bautista en el protagónico de Salomé , de Richard Strauss, en la Metropolitan Opera House en 1907. Wikicommons

Lily Elsie ataviada en el personaje principal del montaje londinense de La viuda alegre , de Franz Lehár, en 1907. Wikicommons

Galli-Marié fue la Carmen original en la ópera homónima de George Bizet, de 1875. Wikicommons
![]() |
Áncora Desde 1972, Áncora es la revista cultural de La Nación. Los domingos ofrece variada información y análisis sobre literatura, teatro, danza, cine, artes plásticas, lingüística, arte culinaria, filosofía, ciencias, libros y otros campos de la cultura. |
![]() |
B&R Todo lo que necesita saber del desarrollo inmobiliario y los bienes raíces en este suplemento que se publica todos los sábados. Los temas son muy variados y abarcan desde la compraventa de una casa, hasta los trámites legales al construir. |
![]() |
Caja de Cambios Un suplemento dedicado a las últimas novedades sobre automóviles, transporte, y combustibles. Encuentre aquí espacios interactivos donde podrá anunciar la venta de su carro, dar su opinión y hasta mostrarle al mundo las fotos de su 'chuzo'. |
![]() |
Proa Reportajes, semblanzas, relatos, crónicas y entrevistas se mezclan en esta publicación dominical dedicada a resaltar el ángulo humano de la noticia y a interpretarla. |
![]() |
Teleguía El mundo de la televisión y el entretenimiento en una revista semanal. Teleguía le ofrece cada domingo un reportaje de un programa o artista de la televisión nacional o internacional. Además, de todos los chismes faranduleros con El Topo. |
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
En tu PDA |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| QUIENES SOMOS | | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS | | ANÚNCIESE | | TARIFARIO | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2008. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS |
|||||