![]() |
| Esta edición |
| Domingo 16 de septiembre, 2007 |
|
![]() |
El montaje de Réquiem pretende ser una reflexión la muerte y el luto; de la vulnerabilidad y la reivindicación del cuerpo. José Díaz |
Danza de muerte y vida
Afirmación ORQUESTA, COROS, SOLISTAS Y BAILARINES REFUTAN A LA MUERTE EN EL CÉLEBRE ‘RÉQUIEM’ DE MOZARTLa partitura que Wolfang Amadeus Mozart dejó incompleta cuando debió ocuparse de su propio funeral, ahora tiene más vida que nunca. ElRéquiem del músico salzburgués se presentará en el Teatro Nacional, pero ahora no solo con sonido, sino también con video y con baile. Un ensamble de talentos de la compañía Danza Universitaria, la Orquesta de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica, el Coro de Artes Musicales, el Coro Universitario y cuatro solistas dan a la obra una nueva oportunidad de latir.
Reto mayúsculo. Evitando los trajes negros, las lágrimas y los pésames, este montaje apuesta por la música en vivo, la danza y el video.
El tema musical marcó los límites del montaje debido al interés del coreógrafo Humberto Canessa por explorar una obra de este tamaño. “Pocas veces me he metido con grandes obras musicales, para tratarlas en el lenguaje que me gusta”, expresa el maestro. Sin embargo, la idea le rondaba hace tiempo en la cabeza.
Más que un retrato de la misa fúnebre a la cual se asocia, su propuesta reflexiona sobre la partida de este mundo y el luto. Este mismo tema ha rodeado recientes trabajos de Canessa, comoLos viejos, que trató de la muerte física, yLuz negra , que abordó la muerte del entorno. Además, incorpora su interés personal por reflexionar sobre la vulnerabilidad y la reivindicación del cuerpo.
“Es poca la continuidad que uno tiene como bailarín independiente. Entonces, ya que iba a ser una obra tan grande, preferí hacerla con una compañía que tuviera la estabilidad suficiente para mantenerla en el tiempo, y que no se fuera a perder. Esa era una consideración que para mí era especial para hacer un trabajo tan grande, con tantas implicaciones”, indica Canessa.
Así, había tierra fértil para este coreógrafo, quien ha trabajado cerca de un año como maestro de Danza Universitaria. Este es un grupo estable, de alto nivel interpretativo y técnico, lo respalda un programa de aspirantes y, además, guarda y repone repertorio.
Aportes. La creatividad del grupo también fue fundamental pues hubo un trabajo interactivo y enriquecedor con varios bailarines que han hecho montajes propios, e incluso con algunos que han ganado premios nacionales.
“Es gente que no está solo esperando a que le digan qué hacer, sino que propone, que acompaña en el proceso creativo, y eso hace mucho más rica la interacción”, indica el coreógrafo.
El escenario era propicio hasta para resucitar un muerto. Así, luego de diez años desde el último montaje conjunto, se llamó una vez más a grupos universitarios para hacer un trabajo diferente. Los ensayos se han hecho por aparte, pero la próxima semana se unirán más de 100 artistas en escena.
Según Rafael Saborío, director del Coro Universitario y solista en este trabajo, por ser una pieza musical compleja, son inmensos los requerimientos corales y musicales de la pieza. Esta obra no figura en el repertorio normal de los coros, salvo algunas partes. Aprovechando que se ha hecho el montaje, luego del espectáculo se realizarán algunas presentaciones de los coros y la orquesta en San José y Heredia
El abismo. El corazón de la obra es el recorrido del ser humano en busca de la luz. Es enfrentarse a la muerte de una manera que implica el renacer. La pieza, de grandes dimensiones y de misterio febril, no se traga el espectáculo.
La coreografía consta de 14 partes, que conforman elRéquiem ; al final, como epílogo, se incluye elLaudate Dóminum , también de Mozart. Durante este recorrido musical, caminar, avanzar y dibujar líneas es la constante: curvas y rectas. No se agotan; fluyen y fluyen. A su lado está el video.
Dúos, tríos, cuartetos rompen el colectivo y las interpretaciones solitarias. Tienen especial fuerza los solos, que además se exaltan junto al canto de los solistas. Del baile angelical se pasa a la acción individual, a la furia, al dolor; mientras notas de volumen gigantesco les majan los talones a las figuras en el escenario.
Puntos altos. Tres personajes destacan. Primero, una mujer que se enfrenta al miedo, a sus propios abismos personales; en este enfrentamiento, reacciona con rabia y tensión que desencadena a las bestias. El miedo evoluciona en angustia que sucumbe pidiendo perdón a Dios, misericordia, y comprensión, emociones que recuerdan la fragilidad y la imperfección humana. Es el Recordare.
Más adelante, en elConfutatis se personifica la confusión. “Ese es el momento de decir que el camino espiritual no es una cosa que hago con relación a Dios; no es algo que hago tratando de irme de este mundo y de este cuerpo, sino todo lo contrario. Para alcanzar un camino de ‘iluminación’, es aquí, es en el cuerpo, es en la pequeñez, en la fragilidad, y esto genera un espanto”, expresa Canessa.
AlConfutatis le sigueLacrimosa , donde otro ser expone la tragedia absoluta ante la muerte. El dolor se apacigua y prolonga a otros seres, que nuevamente se unifican en los constantes coros que exaltan las “capas de sonido” de la melodía. Aparecen figuras religiosas. Se agitan en líneas y fluyen y fluyen.
“Agregamos al final elLaudate Dóminum, que da la sensación de peregrinación. El camino espiritual es solitario, un camino infinito donde siempre se anda; el objetivo es que nunca se deje de avanzar”, añade el coreógrafo. Así se completa una reflexión sobre un más allá, en el más acá: nuestro cuerpo.
“La reflexión de Mozart sobre la muerte nos devuelve a la vida. Me parece que, en sí misma, la danza, como exaltación de la belleza, del cuerpo en movimiento, es lo mejor que puede hablar de la vida. En este caso, la danza reivindica ese sentido de volver más profundamente a la vida”, concluye el artista.
|
eLLOS RESUCITAN el Réquiem nn n Coreógrafo: Humberto Canessa (Premio Nacional a la Mejor Coreografía del 2006). Grupo intérprete: Danza Universitaria (Premio Nacional al Mejor Grupo del 2006) y cinco bailarines invitados. Música: Orquesta de la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica bajo la dirección de Alejandro Gutiérrez. Coros: El Coro de Artes Musicales, dirigido por Juan Ernesto Quesada, y el Coro Universitario, dirigido por Rafael Saborío. Entre coristas y solistas habrá más de ochenta personas. Solistas: La soprano Zamira Barquero (Premio Nacional de Música del 2006), la contralto Raquel Ramírez, el bajo Rafael Saborío y el tenor Ernesto Rodríguez. nn n Fechas: Miércoles 19 y jueves 20 de setiembre. Hora: 8 p. m. Lugar: Teatro Nacional. |
![]() |