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| Domingo 16 de septiembre, 2007 |
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Una ‘Divina Comedia’indígena
Otros mundos EMPRENDAMOS UN VIAJE AL LUGAR DE CASTIGO DEL CIELO, CONTADO POR LOS GUATUSOSLa mayor parte de los costarricenses desconoce la inmensa riqueza de la tradición oral de los grupos étnicos de nuestro país y suele, incluso, tener la impresión errada de que somos pobres en ese aspecto.
Las etnias indígenas entre las que se mantiene vigente la tradición oral nativa tienen, cada una, una literatura distinta que incluye, en todos los casos (para mencionar sólo lo narrativo), ciclos de textos perfectamente comparables a los que componen, por ejemplo, elPopol Vuh .
En ciertas áreas rurales, la etnia hispánica mayoritaria conserva un acervo de narraciones y poesía popular (de origen español más que nada) tan grande como el que pueda encontrarse en una región de Europa de dimensiones y homogeneidad cultural parecidas.
La etnia negra hablante de criollo de base inglesa mantiene un caudal de arte verbal semejante, que integra elementos africanos con anglosajones.
Literatura oral. El único grupo indígena del norte del país que ha conservado su lengua y su tradición oral son los guatusos o, como se dice en su lengua, malécu maráma (‘personas de las nuestras’).
De acuerdo con el último censo, en su reserva, situada en el cantón de Guatuso de la provincia de Alajuela, había 460 en el año 2000.
Su idioma, el guatuso,malécu jaíca , era lengua materna de solo el 49% de ellos, si bien el porcentaje total de los que dijeron hablarla fue de 71,1%.
Dentro de ese número tan limitado de personas, algunas mantienen un alto grado de conocimiento de la cultura propia. Quien más destaca entre ellas es el señor Eustaquio Castro, de 64 años, vecino de Palenque Margarita y poseedor de un conocimiento asombrosamente extenso y profundo de la literatura oral narrativa de su pueblo. Esto se debe a su esfuerzo por memorizar una cantidad inmensa de relatos que le fueron narrados por sus mayores.
En la religión tradicional guatusa, los Dioses (uso la mayúscula por respeto a quienes creen en ellos) habitan en las cabeceras de los ríos, y su jefe es el que reside en la cabecera del río llamadoVenado en castellano.
Quienes observan sus mandamientos mueren de enfermedad o vejez y sus almas van a la morada de alguno de Ellos. Quienes no los observan y se empecinan en su mala conducta mueren de forma violenta y van, en su mayoría, a estar en el lugar de castigo del demonio Oronhcafí (se debe pronunciar con acento en la segundao también), situado en el cielo. Hay un lugar de castigo especial para los que mueren de mordedura de serpiente.
Hacia el cielo. En los primeros tiempos de la humanidad, hubo dos hermanos llamados Colúrinhé, el mayor, y Chirrinhque, el menor. El segundo era persona violenta y de conducta antisocial; asesinó a un hombre y, tras pasar mucho tiempo huyendo de los familiares que querían vengarlo, fue ejecutado de manera cruel por ellos.
Para que la gente supiera qué ocurría con los que morían violentamente (con excepción de los fallecidos a causa de mordedura de serpiente), los Dioses determinaron que Chirrinhque descendiera en forma de águila solitaria y transportara, al lugar de castigo del cielo, a su hermano Colúrinhé, por el que sentían especial predilección debido a su conducta, modelo de piedad.
Un texto sobre Colúrinhé recogido al señor Castro, empieza refiriendo cómo llega Chirrinhque adonde estaba trabajando Colúrinhé. Tras algunos incidentes, se describe así el ascenso y la llegada al lugar de castigo del cielo (se copian solamente algunas partes de la traducción del texto):
«Y el águila solitaria llegó silbando, vino girando, girando, girando, girando y le habló, le dijo: [...]
–Vamos para enseñarte mi morada en el lugar del cielo.
Y se lo llevó, y se lo llevó girando, girando, girando, girando, y se lo llevó por el medio del cielo, subiendo y subiendo. Esto hizo Chirrinhque. Y le dijo:
–Las diablasporélecsuífa te llamarán siseando; no mires hacia ellas: allí mismo te aniquilarían. Las diablasarísusuífa te llamarán siseando; no mires hacia ellas: allí mismo te aniquilarían por completo. Cuídate de fornicar con las diablas. La hija de Oronhcafí te llamará siseando; no mires hacia ella: allí mismo te aniquilaría.
Y así llegó con él, le dijo:
–Aquí vivo.
Y llegó con él.
Se dice que así lo llamaron siseando lasarísusuífa ; no miró hacia ellas; lasyújacsuífa , no miró hacia ellas.»
Castigo. Luego Colúrinhé tiene experiencias que le dan a conocer el modo de vida que llevan los condenados en el cielo: siguiendo instrucciones de su hermano, va a buscar a su cuñada, y esta resulta ser un enorme sapo; su hermano y otros réprobos van a pescar, y los “peces” que traen y que comen son en realidad gusanos; su hermano se queja de que está agotado derribando un bosque del árbol llamado corteza y, resulta que se trata de un matorral de la planta conocida como estrella.
Tras esos episodios, Chirrinhque le pide que se quede en la casa pues él debe ir a trabajar solo. En realidad va a recibir su dosis diaria de castigo.
«Y se fue, Chirrinhque se fue adonde Oronhcafí, y, tras él, despacio, escondiéndose, iba Colúrinhé.
Se dice que su vista fue a posarse en algo horrible. Hacia él, el diablo, Oronhcafí, tenía las fauces bien abiertas. Todo todo todo todo, como bagazo, como bagazo lo dejaba.
Por allá lo expelía al defecar, por allá lo expelía al orinar, por allá lo expelía al vomitar. Por allá se lo iba comiendo. Allá lo dejaba mal, mal, mal, mal. Sin barriga estaba Chirrinhque. Se quejaba, se quejaba y el diablo lo iba atormentando.
Se dice, pues, se dice que cautelosamente se estuvo escondido Colúrinhé.
Y se dice que se quejaba y se quejaba en su poder el réprobo Chirrinhque, cuando el diablo Oronhcafí se lo estaba tragando: todo como bagazo, como bagazo lo dejaba.
Y se dice que Oronhcafí lo soltó. Ya terminó de devorarlo; por obra suya andaba sin barriga, sin hígado. Y súbitamente llegó unaúrrosuífa con agua caliente y se la regó donde debía estar la barriga, y de nuevo se le pegó bien el hígado y, pronto, de nuevo tuvo barriga. Y luego se incorporó y anduvo como caminan las personas.»
Salvación. Tras ser reprendido por Chirrinhque por haber ido a presenciar su castigo, este le da a conocer tres frutos que hasta entonces habían permanecido ignorados por los humanos y que, gracias a Colúrinhé, llegaron a sus manos: el cacao pataste, la guaba y el aguacate. Como su hermano no sigue las instrucciones que él le da en relación con aquellos frutos, Chirrinhque decide devolverlo a la tierra, pero le advierte que no debe contar nada mientras sus hijas no estén en edad de casarse.
«Y así, por ello, no contó nada. Y lo contó posteriormente, cuando sus hijas tuvieron los senos grandes. Y les dijo:
–Hijas, así fue a llevarme Chirrinhque, mi hermano; en el lugar del cielo fue a mostrarme su morada.
Y todo se lo contó; les dijo:
–Así me fue a mostrar la casa del diablo, de Oronhcafí.
Y así se condujo el que iba a ser asumido, y les dijo:
–Ya me voy a ir de vosotras adonde mi Dios.
No murió el asumido como ellos, los divinizados que se van de aquí. Se fue en cuerpo y alma. Y les dijo:
–Hijas, me voy adonde mi Dios. Me iré en cuerpo y alma, no moriré. No lloréis por mí. Pronto tendréis maridos; a causa de vuestros cuerpos os querrán, porque sois bellas.»
La narración termina haciendo referencia a cómo los enemigos de Colúrinhé quisieron hacerlo morir mal, pero no lo lograron debido a su forma de vida irreprochable y a la consecuente predilección de los Dioses que, en efecto, se lo llevaron sin que tuviera que morir.
EL AUTOR HA SIDO PROFESOR EN LA UNIVERSIDAD DE COSTA RICA DESDE 1970. CUENTA CON MÁS DE 60 PUBLICACIONES SOBRE TEMAS DE LINGÜÍSTICA Y LITERATURA ORAL.
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Poesía y memoria nn n Poesía bribri de lo cotidiano , de Adolfo Constenla Umaña, es un texto que documenta una muestra de la poesía tradicional seglar del pueblo bribri. Esta expresión poética es cantada –como también lo fue la primera poesía lírica griega–, razón por la cual cada ejemplar incluye un disco compacto con 37 grabaciones originales obtenidas en el cantón de Talamanca y de Buenos Aires. El texto fue publicado por la Editorial de la UCR. Para pedidos, comunicarse mediante el teléfono 207-5310. |