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| Esta edición |
| Domingo 08 de julio, 2007 |
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Estética de unos y ceros
Moderno y surreal EL JOVEN ARTISTA DIEGO VARGAS OFRECE SU PIXEL NOUVEAU , UNA FRESCA PROPUESTA DE ARTE DIGITALDiego Vargas pinta en seco, y sus colores solo existen como puntos en una pantalla de computadora.
Este joven artista gráfico acaba de desmontar, del edificio de la agencia publicitaria Tribu (Guachipelín de Escazú, San José), su primera exposición individual: Pixel Nouveau , pero sus piezas aún pueden verse en Internet en las direcciones electrónicas
www.pixelnouveau.com
www.myspace/pixelnouveau.com
Desde allí, el artista defiende algo que ya no hace falta defender: que el lenguaje binario de las computadoras también puede usarse para crear belleza, una estética generada a través de unos y ceros.
Vargas toma el nombre de su exposición –el cual es también su pseudónimo profesional– de la estética que se conoció como art nouveau en Francia y Bélgica y que tuvo su paralelo en el modernismo en los países de habla castellana.
Este movimiento se desarrolló entre finales del siglo XIX y principios del XX. Se identificó, entre otras particularidades, por una amistad con el preciosismo y por la incorporación de formas orgánicas en las artes visuales.
En las composiciones de Vargas se dan cita una biosfera chorreante, la exuberancia en los colores y una obsesión por el detalle; por otra parte, se nota el absurdo de situaciones imposibles, lo cual remite al movimiento surrealista.
Artes y publicidad. Quien arriesga gana. Diego Vargas (1980) sabe que, además, el talento tampoco viene mal. Hace dos años partió a Barcelona (España), ligero de equipaje, con poco más que su pasaporte y una carpeta de sus trabajos en diseño gráfico.
Hoy ha logrado publicar sus obras en destacadas revistas europeas, como Code Magazine y Lecool , y su estilo ha quedado impreso en piezas publicitarias para marcas comerciales como Honda y WAD. Hay que recordar que el arte y la publicidad viven un viejo concubinato, y los diseñadores gráficos sirven de celestinas.
Vargas hace notar el gran auge que actualmente experimenta su disciplina artística en Europa: “Las exposiciones de arte en Barcelona están tomadas por las artes gráficas y la fotografía, y la verdad es que a veces cuesta encontrar muestras en técnicas más tradicionales, como la pintura”, comentó.
Hoy, el artista se ha vinculado con la empresa productora Maxalot, especialmente en el campo de la creación de diseños de papeles tapiz para la intervención de espacios. Esta empresa mezcla las artes gráficas con las tendencias del arte contemporáneo.
Mediante la creación de “gigantografías” (impresiones gigantes hechas con maquinaria especializada), los diseños de Vargas empapelan paredes a pedido de los clientes de la compañía. El artista considera que esta puede considerarse una nueva forma de muralismo.
Los temas de las piezas que Vargas presentó en su exposición Pixel Nouveau carecen de vinculación publicitaria. Una de las obras que presentó en esta muestra fue precisamente una “gigantografía” que todavía se exhibe en Tribu, así como 14 piezas ordenadas en trípticos y polípticos. Las obras, que el artista se abstiene de titular, muestran cuidados collages que contienen elementos florales, escenas en campos verdes o en firmamentos celestes poblados de nubes.
“Me gusta transmitir una sensación cinematográfica, plantear una escena con tensiones entre personajes o entre masas de composición”, declara el artista.
Arte nuevo-arte viejo. Sobre el trabajo de Vargas, la curadora y especialista en arte Clara Astiasarán reseña: “La referencia nominal inmediata al art nouveau supone una propuesta que coquetea con las viejas definiciones del arte mientras las manipula, haciéndolas dialogar con el vasto mundo de lo creable en el ordenador. Partir de una terminología como pixel nouveau obliga a referir su propuesta en esa relectura lúdica y obstinada que el arte contemporáneo hace del arte moderno”.
El artista ha venido trabajando estas piezas en un periodo de dos años, y todos los elementos presentes en la composición son de su autoría. Algunas fotos fueron tomadas en estudio y otras en exteriores. Sin embargo, cada una de estas imágenes fue alterada para que coincidiera con la temperatura y con la dirección de la luz que el artista propone en cada cuadro.
Por otra parte, gran cantidad de elementos fueron ilustrados por él directamente en la computadora.
Además del art nouveau , Vargas reconoce influencias de la pintura del surrealista Max Ernst y del trabajo del artista Roger Dean, quien diseñaba las portadas de los discos del grupo de rock progresivo Yes en el decenio de 1970.
Pixel Nouveau incluye algunas series alejadas de su saturación de color característica: “Luego de trabajar cuadros con demasiada información pictórica, decidí hacer una propuesta más sobria: me gusta mucho la fotografía en blanco y negro, la cual tiene toda una connotación de sensualidad distinta”.
El artista creó toda esta estética, que luce tan viva y tan corpórea, con paciencia de miniaturista, píxel sobre píxel sobre la pantalla de su computadora.
Vargas es un artista a manos llenas y, como lo catalogó Astiasaran a propósito de su cultivo en la parcela de la creación digital, es un artista a manos limpias.