Siempre hay roncha

Imagen del video ganador, Yuri, de Brooke Alfaro.

Aurelia Dobles
adobles@nacion.com


Los resultados de la reciente III Bienal de Artes Visuales del Istmo Centroamericano despertaron discusiones sanas sobre el arte contemporáneo en la región

Juntas, por la puerta recién abierta, ingresaron a la III Bienal Centroamericana -que se acaba de realizar en Nicaragua-, las "artes visuales" y la discusión sobre la validez y necesidad de otros lenguajes en la plástica de la región.

El hecho de que el jurado premiara en su mayoría obras que utilizaron la técnica del audiovisual sembró cierta polémica, sobre todo en el medio nicaragüense, donde apenas comienzan a romperse los patrones artísticos tradicionales.

Además:
  • Sobre el video ganador
  • Razones para obras desiguales
  • Premios

  • Créditos
  • Para un artista como Manuel Zumbado, uno de los participantes por Costa Rica, el veredicto traía un mensaje implícito: "hay nuevos medios de expresión, hay que usarlos".

    Para algunos, la pintura quedó relegada y también la instalación, salvo por el trabajo premiado con mención de Cecilia Paredes. Sin embargo, en este cuadro hay más tela que cortar: no se trata de enfrentar entre sí lenguajes o técnicas sino de la calidad del resultado artístico. Y el hecho de que. en general, la calidad no fue uniforme en la Bienal, por varias razones.

    Gerardo Mosquera, uno de los jurados, curador adjunto del MOMA de Nueva York, declara que "el problema está en lo que se haga, y no en determinadas formas artísticas. No podemos quedarnos aislados dentro de una muralla china, sino que tenemos que salir y confrontar nuestra palabra". Así respondió al cuestionamiento del medio nicaragüense sobre un "coqueteo de nuestros artistas con las culturas dominantes y homogenizadoras".

    El jurado manifestó que "no es que creemos que la pintura no sirva sino que en este caso el video es muy bueno: un tipo de trabajo que se va a ver bien, que va a tener una buena presencia en cualquier ámbito de las artes visuales".

    Para la participante costarricense Sila Chanto que el jurado dijera que no estaba premiando técnicas sino lenguajes artísticos y que fue coincidencia lo de los videos, "es contradictorio con el hecho de que no hubo un respeto por los lenguajes". Ella se queja de que los espacios asignados no fueron adecuados para obras como las instalaciones. "Ni siquiera las medidas que nos dieron fueron las definitivas: yo tuve que forzar mis instalaciones para que calzaran". Eso afectó los trabajos de Sila y los de Pedro Arrieta, a juicio del pintor Adrián Arguedas, quien asistió como observador.

    Arrieta por su parte opina que "lo malo es que la gente piense que lo que hay que hacer es video. Yo apuesto por algo más amplio: démosle continuidad a lo que hemos venido haciendo en Centroamérica". Adrián comparte esta posición. "Me parece que cuando se premian constantemente ciertas manifestaciones, surgen muchos artistas de 'concurso': rompen su proceso propio y adoptan técnicas de moda".

    Abona este tesis la crítica a algunos de los artistas. Así lo hace constar el creador nicaragüense Luis Morales (en el diario La Prensa): "Las artes visuales, donde entra todo y de todo, son espacios peligrosos para un artista; algunos grandes pintores incursionando en la instalación presentan propuestas mediocres y flojas, de una calidad muy baja, afectando su imagen lograda en décadas de trabajo, como es el caso del maestro hondureño Ezequiel Padilla con su Capilla ardiente, que resulta de mucha pobreza en su resultado final".

    Más allá de la técnica

    Para la especialista en arte de Panamá, Adrienne Samos, "tanto los tres premios como las tres menciones de honor son obras de incuestionable calidad conceptual y formal. Son innovadoras, miran el contexto sociocultural de manera crítica, compleja, con densidad expresiva, y están totalmente desvinculadas de lo comercial".

    Según Cecilia Paredes, Manuel Zumbado, Alejandro Ramírez y Adrián Arguedas, el premio al video del panameño Brooke Alfaro, es más que merecido.

    Cecilia: "Si yo hubiera sido jurado, no habría dudado en darle el Primer Premio también. Me conmovió muchísimo, es una obra muy fuerte y poderosa. Yo no comparto eso de atacar al video, como se hace en la Bienal de Escultura con lo que no es talla directa: verdaderamente el artista se puede valer de todos los medios para decir lo que tiene que decir, y si esto es video no importa, mientras tenga un resultado contundente y convincente. No creo que haya habido una inclinación hacia el audiovisual en detrimento de otras manifestaciones, pues esa pieza de Alfaro vale por lo que es, no por la técnica que utilizó".

    En las discusiones se criticó al video como una técnica "elitista" por lo cara que resulta, pero Alejandro Ramírez coincide con Cecilia en que no hay que subestimarse: "Si yo no lo puedo pagar, pero creo que necesito utilizarlo, pues veo a ver cómo lo logro".

    Para este joven costarricense, así como para los más experimentados Paredes, Zumbado y Sila Chanto, compartir con los otros centroamericanos resultó muy rico.

    "En términos generales la iniciativa es buena y una manera de que se integre el área a través del arte, y la deberían continuar los políticos", apunta Zumbado.

    "Nicaragua no había tenido un evento así desde hacía años y esto creó una gran expectativa en la prensa y en el público. Creo que en Centroamérica se está afinando un diálogo entre patrocinadores, artistas, críticos, que deberá ser muy lento, para no forzar los resultados", opina Sila Chanto.

    Gerardo Mosquera declaró a La Prensa Literaria que en América Central "ha habido una eclosión muy fuerte de nuevos artistas, con un sentido muy transformador. Son Guatemala, Panamá y Costa Rica los países que han alcanzado más desarrollo en las corrientes contemporáneas emergentes. Costa Rica es un país excepcional por sus condiciones. Hay una mejor infraestructura, museos, y ellos se han abierto siempre y se han movido muy bien. En Guatemala veo la existencia de un espesor histórico latente, y el hecho de varias figuras, que desde hace mucho tiempo vienen trabajando en una expresión renovadora. En Panamá es un movimiento nuevo, que ha producido manifestaciones interesantes". Para este crítico es absurdo hablar de coqueteo con los centros de poder, cuando es ahora América Latina un efervescente eje del arte contemporáneo.


    Sobre el video ganador

    En todos los videos de Brooke Alfaro, el audio funciona como elemento unificador y perturbador a la vez. En el ámbito visual, con frecuencia segmentos varios en movimiento van reconfigurándose en intrincados juegos formales destinados a enriquecer la composición y aumentar el impacto emotivo del espectador.

    Este también es el caso de Yuri, video en el que una mujer desnuda, de rostro y cuerpo marcados por el abuso y la miseria, se dirige a la mujer-espectador. Con tono sensual y pausado declara su atracción por ella, por "todas las mujeres", y relata experiencias vividas durante su estancia en la cárcel. Pero no vemos su cuerpo íntegro frente a la cámara, sino uno mutante y fragmentado. Múltiples cuadros de desigual tamaño y proporción aparecen y reaparecen en constante cambio y movimiento. La agitación visual no está alejada de la creciente excitación del personaje. Su monólogo desinhibido, franco, marca aún más el carácter nada convencional de lo que expresa.


    Razones para obras desiguales

    "La calidad en esta bienal de artes visuales no creo que sea uniforme. Así como hay trabajos excelentes hay trabajos bien débiles", apuntó Juanita Bermúdez, organizadora nicaragüense. Asimismo lo consideran Arrieta, Paredes y Zumbado.

    Adrienne Samos opina de forma aún más tajante: "debo admitir que desafortunadamente el nivel general de las obras participantes estuvo muy bajo. Ello se debe a varios factores: la débil formación artística en nuestros países y el poco poder de convocatoria de las bienales nacionales, por ejemplo. La premiación demostró que los medios convencionales, como la pintura, están anquilosados, anémicos, en Centroamérica, no tienen nada que decir. Y es que, a pesar de que la mayoría de nuestros artistas todavía ejerce la pintura u otros medios estrechamente ligados a las "bellas artes", la verdad es que son malos pintores, malos escultores, malos dibujantes, etc. La razón: salvo notables excepciones, no existe un verdadero espíritu autocrítico en Centroamérica, factor imprescindible para renovar los medios tradicionales (como sucede en Brasil o la India, por nombrar dos países)".

    Para la mayoría de consultados, la causa principal de esta irregularidad reside en lo disímil de la convocatoria según cada país. Los nacionales coinciden en que Costa Rica tiene una organización ejemplar mediante la Bienal auspiciada por Empresarios por el Arte, que asegura un proceso democrático de selección.

    Al parecer, en otros países del área no hay una organización que garantice transparencia en el proceso, pues se atraviesan intereses oblicuos, a menudo de galerías privadas.

    "No apelan al interés de los artistas serios y estos saben que van a sufrir. Por ejemplo, en la representación de Guatemala no estaba ninguno de sus mejores artistas, reconocidos como contemporáneos", dice Cecilia.

    "Habría que replantear en esos países los patrones de selección", opina Zumbado. "Unificar criterios para funcionar como una sola organización regional", añade Arguedas.

    Esta situación influye para que todavía la Bienal sea solo un termómetro parcial del arte contemporáneo centroamericano.


    Premios

    Primer Premio

    Brooke Alfaro, de Panamá

    Por sus dos obras:

    "Yuri" y "Aria"

    Videos de 3:30 minutos

    Segundo Premio

    Ramón Zafrani, de Panamá

    Por su obra:

    Sin título

    Mixta: 5 Fotografías sobre acrílico, 15 x 24 pulgadas y Audio

    Tercer Premio

    Patricia Belli, de Nicaragua

    Por sus dos obras "Resilencia" y "Sísifo". Videos de 3:30 y 2:39 minutos respectivamente

    Menciones de Honor

    Cecilia Paredes, de Costa Rica

    Por su obra "Recursos Humanos para la obtención de lo Divino". Manto tejido de 1700 huesitos de la suerte.

    Humberto Vélez, de Panamá

    Por su obra Guachimán, video de 3:40 minutos

    Priscilla Monge, de Costa Rica

    Por su proyecto La Barata. Performance y 5 Dibujos


    Créditos

    Puesta en línea: Alex Méndez Madrigal Email: adobles@nacion.com EDITORA: Aurelia Dobles Trejos. CONSEJO EDITORIAL: María Elena Carballo, Carlos Cortés, Aurelia Dobles, Emilia Macaya, Eduardo Ulibarri, Roberto Villalabos. COLABORADORES: Carlos Cortés, Silvia Fachler, Jurgen Ureña. DIRECTOR DE ARTE: Luis Roberto Rojas. Coordinador gráfico: Augusto Ramírez.


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