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Sábado 21 de octubre del 2006

 

 

 

 














Manuel Canales
Bienes raíces

¿Qué es “burbuja inmobiliaria”?

El crecimiento en ciertas zonas no debe confundirse con este concepto

Cynthia Briceño

En forma reiterada, medios de comunicación y entendidos en la materia de desarrollo inmobiliario empiezan a utilizar en sus discursos el término “burbuja inmobiliaria”, para designar una posible situación futura en la que, el desarrollo inmobiliario en ciertas “zonas calientes del país” podría detenerse y hasta generar que los inmuebles pierdan buena parte de su valoración producto de un exceso de oferta.

Sin embargo, el director ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Construcción (CCC), Randall Murillo, asegura que es una “temeridad” decir que se puede producir una burbuja inmobiliaria inmediata en el país.

En este sentido, el dirigente alertó sobre el riesgo que conlleva hablar con “cierta frivolidad” de este término, porque puede tener consecuencias inesperadas y producir el efecto contrario de lo que se pretende evitar.

“ La gente se puede reprimir de hacer compras y si el mercado se para de golpe se empezará a producir el pánico, y todos nos creeremos que ha reventado la ‘burbuja inmobiliaria’”, señaló Murillo.

Sin embargo, el especialista reconoce que, en ciertas “zonas calientes” del país como Escazú centro, San Ana, Jacó y Guanacaste, los terrenos y las viviendas experimentan una importante subida en los precios, y hasta cierto punto una cierta saturación en la oferta, que, sin embargo, y por ahora, no es tan grave como parece.

Consultado en este sentido, Nicholas Viale, de Century 21, sostuvo en primera instancia que, en bienes raíces el concepto de “burbuja inmobiliaria” no existe, sino que los cambios en el mercado se entienden como ciclos naturales, en donde un ciclo de baja “es un proceso sano que permite liquidar inventario o bien readaptar la oferta a la demanda”, dijo el corredor.

Sobre el caso específico de Guanacaste, Viale señaló que, actualmente la zona, lejos de enfrenar un proceso de “burbuja”, más bien se encuentra en el final de un ciclo alto de crecimiento, donde hay una cierta saturación de oferta y para dinamizar la demanda nuevamente se requieren de cambios importantes, entre los que destacan mejoras en la infraestructura de servicios y carreteras, en la calidad de los servicios turísticos y en el acceso a financiamiento.

Por su parte, Enrique Egloff, vicepresidente del Consejo de Desarrollo Inmobiliario (CODI), asegura que confundir el desarrollo creciente que se está dando en algunos polos del país con una creciente “burbuja inmobiliaria” es un error.

“ Costa Rica recién se estrena como destino turístico atractivo a los ojos del mundo, y su desarrollo inmobiliario, impulsado por este motor apenas arranca”, sostuvo.

Sin embargo, agregó, lo que sí es evidente es que la demanda inmobiliaria crece cada día y la oferta actual, apenas logra responder a esta demanda.

Mejor prevenir. Aunque no se considere posible ni cercana la explosión de una pretendida “burbuja inmobiliaria”, especialistas económicos aconsejan que ante este riesgo, inversionistas y compradores, particularmente tomen ciertas precauciones:

Ante la compra de una vivienda o condominio, por ejemplo, aconsejan, adquirir el bien, en la medida de lo posible, pagando parte con ahorro propio, sin dependencia exclusiva de la financiación bancaria. Las hipotecas se podrían ver afectadas indiscutiblemente por el efecto de una posible burbuja.

Igualmente, advierten, que siempre es conveniente ser realistas respecto a las propias posibilidades presentes y futuras ante la elección de la vivienda que se va a comprar (su ubicación, su construcción, su financiamientos, etc.).

En este sentido, explican que por ejemplo, un excesivo sobreendeudamiento debido a la vivienda puede suponer una merma en el gasto tocante a otros bienes y consumos que también contribuyen a la calidad de vida de las familias y las personas.

Por otro lado, enfatizan que no ha de realizarse una compra de vivienda con pretensiones especulativas a corto plazo.

Hay que ser conscientes de que el departamento o la casa comprados pueden ser el propio domicilio por muchos años y de que el incremento de su precio puede frenarse o, incluso, descender en determinado tiempo. Todo dependerá de los cambios macroeconómicos que experimente el mercado.

El miedo a la explosión

¿Por qué algunos están tan preocupados ante la posibilidad de que en el país se presente una situación de “burbuja inmobiliaria” al estilo de lo que ha ocurrido en Colombia, España, Gran Bretaña o Japón?

1 Porque entre sus efectos negativos ocasionaría a los usuarios el que sus viviendas perdieran parte de su sobrevaloración.

2 Porque se produciría una reducción de la riqueza de los patrimonios familiares en el país y en las zonas afectadas, al minorarse el valor del que generalmente es su principal activo: su vivienda.

3 Porque subjetivamente se suscitaría la sensación de “tener” menos y ello podría implicar que el consumo se retrajera y que con ello toda la economía accediera a la recesión.

Fuente: Revista consumer.es

[ Volver arriba ] [ Puesta en línea: Adriana Quirós ]
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