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Sábado 27 de mayo del 2006

 

 

 

 














Las mejoras en los sistemas que suministran los servicios públicos buscan atender la creciente demanda. A. Marín
Servicios básicos

Claves para un desarrollo sensato

La nueva promesa de desarrollo requiere de una plataforma ágil

Gustavo Sánchez

El Pacífico central y sur es célebre por sus riquezas naturales y logros culturales autóctonos; sin embargo, ha sido una de las zonas con altos índices de pobreza del país.

Desde hace unos años se presentó una “nueva promesa de desarrollo”, fundamentada en el turismo. Año con año, los residentes y la llamada población flotante (turistas extranjeros y nacionales que viven por cortos períodos de tiempo en la zona), demandan una plataforma de servicios básicos para que su estadía sea placentera.

Lamentablemente, la realidad demuestra una demanda que no ha sido satisfecha de la mejor manera. Consientes de esta necesidad, las entidades encargadas de prestar los servicios (agua, luz, teléfono, etc.) han dado marcha a planes de mantenimiento y ampliación de sus redes actuales.
Para los inversionistas, residentes y visitantes las mejoras han tardado en llegar. Los huecos en las calles, puentes casi intransitables, escasez de agua o constantes cortes del fluido eléctrico son la principal y más fehaciente prueba.

Un mal compartido. Para contrarrestar algunos de los problemas mencionados, el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), por ejemplo, se comprometió a iniciar el cambio de la tubería que abastece de agua a los habitantes de Manuel Antonio. Este acuerdo finalizó las protestas comunales.

AyA planea instalar un tubo de 10 pulgadas (25 centímetros) de diámetro para aumentar el suministro del líquido. Por el momento, lleva agua en cisternas para los pobladores que lo requieren.

Los trabajos serán financiados a través de un crédito del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) a realizarse dentro de los próximos cinco años, manifestó Olman Chacón, subgerente de la región Pacífico central del AyA.

También se espera realizar convenios con desarrolladores de proyectos turísticos grandes, para el financiamiento de ciertas mejoras.

En el caso de Parrita, la oferta actual aún permite atender la demanda del casco urbano.

Y en Jacó, recientemente el AyA asumió la administración del acueducto (en marzo del 2006) y puede atender hasta la demanda de unos 25 litros por segundo adicionales a lo existente, esto equivale a suministrar el servicio a unas 6.000 personas más de las que actualmente se les suministra.

Hasta la fecha se han invertido unos ¢2 mil millones en mejoras. El año entrante se espera ejecutar trabajos de mejoramiento en la planta potabilizadora de la zona, con un costo de ¢150 millones.

¿Y la luz? Si usted visita algunas zonas del Pacífico es común que la luz se vaya varias veces al día. ¿La razón? Según Jesús Sánchez, jefe del área de calidad de servicio al cliente de energía del ICE, se debe a que el sistema se alimenta con subestaciones que están muy alejadas (de 60 a 80 kilómetros) una de otra.

“La exposición de los cables, la contaminación, los vehículos y la vegetación provocan los cortos. Para disminuirlos es necesario acortar la distancia de los circuitos”, dijo.

Para el 2007 se planea poner a funcionar la subestación de Parrita –que ya está construida y transportará 230.000 voltios–. Asimismo, se construirá un segundo alimentador de energía desde la actual subestación de Esparza hasta la subestación de San Isidro de El General (unos 200 kilómetros de longitud). El ICE ha invertido unos ¢11.912 millones en las obras.

 

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