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Sábado 3 de junio del 2006

 

 

 

 














Arriba: En interiores o exteriores, los pisos rústicos, además de aportar color (los hay en mucha variaciones: ocres y naranjas), son fáciles de mantener y solo requieren trapeado y agua. Crean una atmósfera cálida que combina muy bien con la madera y la piedra natural. Archivo // Abajo (izquierda): Las baldosas vienen en varias dimensiones y formas para aportar al diseño de los pisos. // Abajo (derecha): El uso de listelos es ideal cuando se quiere crear diseños y sumar color a los pisos.
Pisos de gres

Suelos rústicos para sus pies

Calidez, resistencia y fácil cuidado son claves de la belleza de este material

Cynthia Briceño

Los pisos no solo son un acabado, sino un elemento fundamental para definir el diseño y espacio en cuanto a la decoración. Quizás, por eso, es que quienes buscan calidez y rusticidad no tienen dudas al elegir un piso de arcilla, terracota o gres.

Este tipo de suelos es reconocido por su belleza, pero también por la necesidad de mantenimiento y cuidados para alargar su vida útil.

Por eso, recurrimos a los consejos de Paola Parada, gerente general de la empresa Maragro, para que nos comente sobre los cuidados básicos de este tipo de piso.
Antes de entrar en materia, Parada afirma que “en términos generales, estos tipos de pisos son agradecidos, y aunque parezcan porosos, lo cierto es que repelen bastante bien la humedad” señaló.

Adicionalmente, amplía, “ suelen ser bastante resistentes, una vez que están ya instalados”. Sin embargo, existen algunas calidades de arcilla (sobre todo la del tipo artesanal) que debido a su proceso de manufactura rústica y al manejo de sus componentes pierden la humedad con el paso del tiempo, lo que provoca la decoloración y el agrietamiento. Estos son menos resistentes.

La otra categoría, a la que corresponden los pisos de gres o arcilla, es la de manufactura industrial, que ofrecen mayor resistencia y durabilidad.

“ Son piezas menos porosas, más homogéneas en su color, estructura y dimensiones, y por tanto mucho más resistentes al desgaste” explicó.
Sin embargo, darles mantenimiento y cuidado a ambos no es nada complicado. Los cuidados de este tipo de superficie de suelos inician por evitar a toda costa que pierdan su humedad natural.

Lo más normal es proteger estos pavimentos de manera periódica, mediante la aplicación de un sellador o curador, de venta en ferreterías.
En el caso del sellador, se aconsejan los penetrantes y no de película, pues estos últimos tienden a agrietarse o descascararse con el uso.

Pega, fragua y limpieza. La buena colocación de este tipo de pavimentos es básica para su óptimo desempeño y para minimizar también los cuidados posteriores.
En ese sentido, explica María Amalia Trejos, ingeniera de respaldo técnico de Intaco, hay que tener especial cuidado en la elección del mortero de pega.

“ Para el caso de los pisos de gres, mi recomendación es que se utilicen morteros de pega modificados con látex”, dijo. Este tipo de material da una buena adherencia de tipo química, y no mecánica, que es lo que se requiere en el caso de las lozas de arcilla o de las de gres.

En cuanto al relleno de sisas, mejor conocidas como fraguas, este tipo de cobertura de suelos, dijo la especialista, requiere de materiales de alto desempeño.

“ Los dueños de casas deberían de buscar fraguas efectivas, impermeables, y muy resistentes. Mi recomendación es que se usen para esto morteros de pega del tipo expócicos, que en términos de materiales para la construcción es el que da mayor adherencia y por su alta resistencia evita filtraciones o desgaste”, dijo la experta.

Sobre la colocación de las baldosas la recomendación es que se haga mezclando las piezas de varios paquetes, para evitar uniformidad y crear mezclas de tonos. Igualmente no debería ser una preocupación para el instalador que las piezas no sean idénticas.

“Por lo general, las piezas de gres vienen con pequeñas variaciones en sus medidas. Estos cambios, así como los de color, son los que al fin de cuentas le dan ese ingrediente de rusticidad que tanto gusta” indicó Trejos.

Una vez colocado el piso, el paso siguiente es limpiar los excedentes de mezcla de los morteros de pega, antes de que se endurezcan con agua y detergente de uso doméstico. Finalmente, conviene lavar con abundante agua y secar con un trapo de piso.

El curado de la superficies es el siguiente paso; sin embargo, este tratamiento que disminuye la porosidad de la superficie del piso no siempre hay que realizarlo, ya que la mayoría de presentaciones de las baldosas, ya vienen incluso curadas de fábrica.

Conviene hacer la consulta al fabricante en cada caso y que sea él quien recomiende el producto más indicado a colocar. Por último, es importante proteger a los pisos con ceras que prevengan la acción de agentes abrasivos o que puedan provocar manchas y daños al piso.

[ Volver arriba ] [ Puesta en línea: Adriana Quirós ]
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