De moda

(Extraído del suplemento Compras de La Nación)

 

 

Última actualización: 16 de diciembre del 2003

La moda no se detiene

  • Las propuestas del verano 2004

    Paula Barrionuevo de Jesús. (*)
    compras@nacion.com

    Aún no superamos la temporada de otoño-invierno (las colecciones están hoy en tiendas) y ya las tendencias de primavera-verano están puestas sobre la mesa. Para nuestra ventaja, vivimos en un país en donde el clima nos permite combinar temporadas. Por eso, les voy a comentar acerca de lo esencial para las próximas colecciones, de manera que tengan oportunidad de estar adelante.

    Si bien es cierto, la moda ya no pretende cambiar abruptamente de una estación a otra como hace 20 años, en cambio las propuestas cada vez más apuestan a prendas que puedan utilizarse durante todo un año.

    La esencia

    La feminidad está en escena desde hace ya varias colecciones, se trata de una recuperación de la figura de la mujer que hoy está más consciente de cómo cuidarse más allá de su edad, no sólo desde el punto de vista físico sino también el psicológicoÖha sido un camino largo, pero con muchos frutos. Por esto, la moda de primavera realza la feminidad de las "divas" de los cincuenta, un estereotipo que durante la lucha por una posición digna en la sociedad se rechazaba inconscientemente.

    Con nombre

    Mezclar es la clave. Si bien los cincuentas son importantes, hay una influencia innegable de los ochentas en las colecciones recién presentadas. Y una de los fundamentos es la mezcla: mezclar colores, formas y capas, que si bien parecen incombinables resultan irresistibles juntos.

    Emanuel Ungaro, por ejemplo, presentó una colección con detalles aparentemente menos construidos, que en conjunto reflejan una imagen de mujer audaz, moderna y desinhibida.

    La imagen de Gaultier es más cercana a una "amazona" inquebrantable que la de una "diva" voluble, la sensualidad de ésta se transmite a través de la firmeza de su propia presencia y desenvoltura. Una diosa guerrera de carne y hueso. Galliano continúa inspirándose en la beldad cabaretera de absoluto desenfado, exagerando en volúmenes y detalles y exponiendo el cuerpo hacia rumbos extremos.

    Valentino propone a una heroína escondida detrás de su traje de lobo. Una mujer orgullosa de serlo, pero con la agresividad de una "chica Bond".

    La casa Max Mara, concibe a su musa como una exploradora de resort selvático. Una mujer sobriamente chic con acentos étnicos en colores neutros.

    Giorgio Armani, con su chica siempre sobria y aparentemente ingenua, acentúa el drama con estampados aparentemente incombinables (cuadros, rayas, flores), que en el "todo" conforman una imagen de armónica elegancia. Todo esto mientras que Donatella Versace, continúa balanceándose sobre el risco del mal gusto, con una propuesta de mujer alegre reformada por los dones del lujo que se deja notar en la propuesta puesta en pasarela.

    Stephano y Domenico, para Dolce & Gabanna, en cambio, apuestan al retro con una cacofónica sinfonía del color. Estimulando la búsqueda de la mujer que prefiere hacerse notar escandalosamente, con toques de feminidad ineludibles como las flores.

    Con todo esto lo mejor es hurgar en los rincones de las tiendas y no dejar de lado el estilo propio pues al final la tendencia de la moda de estos tiempos es: la singularidad. Suerte con el desafío!!

    (*) Diseñadora

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