De moda con Amanda
(Extraído del suplemento Compras de La Nación)

Estilo universal

  • Busque su estilo

    Amanda Moncada.
    compras@nacion.com

    Ultima actualización: 28 de septiembre 1999

    La moda cambia, pero el estilo es eterno". Esta es una frase de Ives Saint Laurent, modista francés que me encanta y que quiero compartir con ustedes para comenzar esta columna dedicada a esa búsqueda eterna que libramos todas por imponer nuestro propio estilo.

    Encontrar esa forma particular de vestirnos no es una tarea complicada ni costosa; es, más bien, un asunto de observación.

    Hay una cosa que es importante. La mayor parte de nosotras las mujeres sentimos que no tenemos la ropa adecuada; esto en la mayoría de los casos gracias a la enorme cantidad de posibilidades que nos presenta el mundo de la moda.

    Las personas más conocedoras en el mundo de la moda no siguen todas sus tendencias, sino que tienen su propia versión adaptada a su tipo de vida, a su nivel económico y a su personalidad.

    Ellas desarrollan un estilo propio que les da personalidad y las libera de la esclavitud de una moda mal interpretada.

    Usted también puede hacerlo, eso sí, conociéndose a sí mismo y siendo muy sincero con el espejo.

    Hay que hacer una autoevaluación de nuestra figura, conocer muy bien nuestros puntos débiles y fuertes y aprender a destacarlos.

    Lo mismo pasa con la comodidad y el gusto. Mis queridas amigas, una mujer elegante nunca está incómoda; se siente tan a gusto con un traje formal como con un informal, así como con su peso, cualquiera que sea.

    Déjenme que les diga algunos "truquitos" para encontrarse más a gusto con lo que ustedes compran:

    Encuentre los colores que más le favorecen. Todos tenemos una gama inmensa de colores que nos van bien. Sin embargo, algunas pistas pueden estar en el color de piel; las morenas lucen muy bien con tonos claros, por ejemplo, y las muy blancas con tonos de mucha personalidad, azul rey y rojo.

    Una vez que encuentre sus colores básicos, siga esa referencia y cada vez que la moda cambie, modernícese, pero siguiendo esa misma línea. Así siempre estará segura. Por ejemplo, uno puede utilizar los colores de moda en zapatos, en carteras, en pañoletas, en blusitas coordinados con pantalones, faldas o sacos.

    No se convierta en una esclava de la moda. Cuando adquiera ropa, racionalice sus compras eligiendo piezas básicas de su estilo.

    Prefiera colores básicos que nunca pasan; asegúrese de tenerlos en su guardarropa: blanco, negro, café, azul oscuro y rojo.

    Defina muy bien su estilo y aférrese a él. Por ejemplo, si prefiere los sastres, úselos y téngalos en diferentes colores.

    Cuando vaya a una tienda y alguna marca le quede bien, séale fiel, incluso hay algunas personas que eligen un pantalón en diferentes colores. No se sientan mal por repetirlos si les quedan bien.

    La latinas tenemos un buen truco. Para destacar la mejor parte de nuestras formas, usamos la moda, colores interesantes de la cintura para arriba para darle luz al rostro.

    Acepte que no siempre se pueden llevar todas la modas. Por eso, escoja las cosas que con las cuales pueda vivir cómoda y contenta. Algunas prendas se ven bien, pero no se sienten bien; a otras les pasa lo contrario. En mi caso personal, les cuento que el fucsia me luce bien, pero yo no me siento bien, entonces me he decidido a dejarlo de lado.

    Con esta confidencia termino la columna de hoy, dejándoles la inquietud y la promesa de compartir más adelante otros consejos. Hasta la próxima.