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De moda con Amanda (Extraído del suplemento Compras de La Nación) |
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Decir "¡acepto!"
Amanda Moncada*. Queridos amigos: aquí estamos de nuevo organizándonos para darle la mejor cara al 2002. Para iniciar un año par, me parece interesante y adecuado pensar en las parejas, y muy especialmente en uno de los momentos más importantes en la vida de dos personas que se aman: el día de la boda. Antes quiero explicarles un poco mi decisión de empezar el año con este tema. En primer lugar, tengamos en cuenta que los centros importantes de moda están muy ocupados presentando las tendencias para las temporadas futuras. Dentro de estas presentaciones, tiene un lugar muy importante todo lo referente a las bodas. De ellas traté de rescatar para ustedes las tendencias más representativas. Boda es tradición En moda, todo va de la mano: ropa de fiesta, maquillaje, peinado, zapatos, accesorios... Esto incluye la ropa para los matrimonios. Para esta temporada, en los shows de moda y alta costura, algunos diseñadores especializados en este tipo de ropa -como Carolina Herrera, St. Pucchi, Tomasina y Maggi Sottero- nos muestran un apego a la tradición. Ellos sugieren vestidos tipo princesa, anchos, con mucho corsé bordado; faldas anchas de tafetán, mangas en telas transparentes, mucho vestido strapless y trajes con colas. Sencillez pura Otra propuesta importante son los vestidos con una estructura más sencilla, muchos de ellos entallados. Están confeccionados en telas como raso o satín de seda, con cortes muy modernos, utilizando mucha línea A o cortes al sesgo, poniendo mucho énfasis en las espaldas y colas. Dentro de ese grupo se encuentran los diseños de Vera Wang, Christos y Alvina Valenta. Un día para brillar Como tercera tendencia importante está la utilización del brillo y el bordado. Badgley Mischka, Lázaro y Paul Gerard proponen trajes con su propia luz, utilizando diseños donde los cristales de swarovsky son los predilectos. También hay vestidos de otros colores, con bordados, siempre en cristales, que dan un cambio al tradicional vestido blanco. Algunos de estos vestidos vienen con chaquetitas cortas de telas transparentes bordadas. Algo que no habíamos visto es la utilización de chales bordados - igual que el vestido de novia-, detalle que pone al vestido de novia muy cerca del de fiesta. Mencionemos a otros diseñadores, como Yumi Katsura, Amy Michelson, Romona Keveza, in fluidos por el estilo de Greta Garbo en los años 40. Ellos presentaron vestidos en telas suaves, de mucha caída, como los crepés de seda, tul y satín. Estos trajes vienen con sensuales diseños halter, de un solo hombro y cuellos ojal. "El retorno de los vuelos" podríamos llamar a otra de las tendencias. Los vuelos están acompañados de paletones o piezas de tela asimétrica. Este acabado da un look muy juvenil, aunque es la tendencia que menos me gusta. Lo más nuevo Ya para terminar, se fortalece esta tendencia: "el mismo look a menor precio". Esto significa que grandes empresas de ropa de noche presentan trajes blancos que lucen igual a los de novia, pero a un precio más razonable. Además, son vestidos que, usados con accesorios diferentes -como plateados o dorados-, pueden seguir siendo usados para una fiesta. En cuanto a lo que se lleva en la cabeza, las tiaras son muy populares, solas o con velo, y este puede ser corto o largo. Ahora me despido, ciao, ciao. * Especialista en moda. |
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