De moda con Amanda
(Extraído del suplemento Compras de La Nación)

  • Lea también Decoraciones con Claudia Kada : IR
  • Lea también Belleza con Mariam Moldes : IR

    Nuestras bodas

  • Creatividad y libertad en el vestir caracteriza los nuevos enlaces

    Amanda Moncada*.
    compras@nacion.com

  • Ultima actualización: 30 de enero del 2001
  • Ediciones anteriores

    Las bodas siempre son un aconte cimiento trascendental en la vi da de los contrayentes. No im porta el lugar, la hora ni la manera en que se realice; lo importante es enca rar este compromiso con alegría y se riedad.

    Pasa en nuestro entorno algo inte resante; déjenme que les cuente. Las formas de celebrar esta ceremonia di fieren mucho de las tradicionales bo das eclesiásticas o civiles de años an teriores.

    Hoy, la playa, la montaña, un des pacho civil, el jardín de un hotel o incluso la casa de los contrayentes es un buen sitio para unir sus vidas en un compromiso formal.

    Estos cambios por supuesto han influenciado la forma en que tanto los contrayentes, como sus invitados se visten para acudir a la ceremo nia. Acuérdense que la manera de arreglarse, so bre todo en esta ocasión, va más allá de un asunto de lujo para convertirse en una cuestión de buena im presión.

    Es por eso que dedicaré esta columna a dar les algunos consejitos actuales sobre cómo resal tar y no desentonar en los distintos eventos:

    Boda en la playa: Ahora que es verano, no le extrañe si recibe una invitación de boda que se celebrará en alguna de nuestras her mosas playas. La novia es probable que se vista con un vestido blanco, o blanco hue so, de diseño strapless; con finísimos tiran tes, falda ancha o entallada. Lo más impor tante es que sea de tela liviana. En cuanto a accesorios, un sombrero o flores en el pelo lucirán más apropiados que un velo. En el caso de los caballeros, puede ser un conjunto en lino blanco o si quiera algo más ele gante, el clásico esmoquin, pero, ojo, de color claro. Los invitados tienen toda la libertad del mun do. Vestidos largos hasta el tobi llo, ya sea en tonos lisos o estam pados, igualmente faldas, panta lones anchos, etc. Importante también tener en cuenta los teji dos; nada grueso ni pesado.

    Boda civil en la ciudad: No hay regla sobre cómo se debe vestir una novia en su boda civil. Si usted sonó con su vestido blanco o quiere repetirlo, adelante, aproveche que el blanco este año está de moda. También se ven muy bien en las bodas civi les los vestidos de colores pasteles, con lar gos al tobillo o bien trajes sastres con algún accesorio que lo haga lucir más especial. En el caso del arreglo para la cabeza, el velo no viene al caso, pero las opciones son un som brero, flores, accesorios de perlas o peinetas; en fin, algo muy creativo.

    Boda en la montaña: Cuando lo inviten a una boda en la montaña es importante sa ber exactamente dónde se realizará. Cuando se celebra afuera, sobre un piso de césped es bueno elegir muy bien zapatos que se adapten al terreno, lo mismo que la ropa pues cuando cae la tarde o llueve, refresca mucho y hay que optar entonces por vestimenta más abrigada. Resultan ideales los juegos de pantalones, por cómodos y abrigadores. Las novias tienen mucha libertad de elección, sobre todo entre los del tipo tradicional, falda ancha, cuellos altos, manga larga. Lo que yo sí les recomen daría a las novias es prescindir de las colas o los velos muy largos pues no son cómodos. Las mamás se ven muy bien con trajes con chaqueta.

    Bueno, por ahora me despido; hasta la próxi ma columna. ¡Chiao, chiao!

    * Especialista en moda.

    © 2001 LA NACION, S.A.