Si busca 'smartphone' para Navidad, ¿cuál es el mejor?

Por David Vargas. Recomendar un teléfono inteligente lo considero más bien un arte y no tanto una ciencia exacta.
Recomendar no se trata de imponer mis gustos sobre los de la persona que busca consejo para que termine comprando el mismo chunche que tengo.
Para brindar este tipo de consejo, uno debe sacar el rato y entrevistar al que busca recomendación: cuál es el presupuesto, cuáles van a ser las opciones prioritarias y cuáles son los hábitos de consumo de servicios y cuál es su actitud frente a las particularidades de un dispositivo móvil.
Uno debe prestar especial atención a los gustos y preferencias para lograr una recomendación a la medida.
Les ofrezco un caso ejemplarizante. Mi padre se siente cómodo con la tecnología; usa su laptop y su teléfono inteligente (un Nokia E71) como si nada. La navidad antepasada pensamos que un regalo ideal para él sería un tablet. Sin embargo, no le encontró propósito al nuevo gadget y rápidamente fue heredado a sus nietos.
De nada me sirvió explicarle que podía ver películas, contestar correos y escudriñar Internet más rápido que cuando usa su laptop y más cómodo que viéndolo en su Nokia.
Al brindar un consejo, nuestra responsabilidad es ofrecer un abanico de opciones para que sea el usuario tome la decisión final.
Afortunadamente, las tiendas de las tres operadoras en el país entienden este concepto y tienen a la vista los modelos más populares. Nuestro mercado está acaparado por Samsung, Apple, Nokia y Sony Ericsson. Y eso no es nada malo pues entre estas marcas están los mejores modelos del 2012.
Pero ninguna de las tres tienen el teléfono que, para mi, es el mejor teléfono que se vende hasta el momento. No es el iPhone 5 (muy a mi pesar) ni el Galaxy SIII. Para mi, el mejor del momento es el Google Nexus 4.
No me importa que no tenga transmisor LTE. Su transmisor HSDPA+ permite velocidades similares. No me importa que no tenga slot de memoria MicroSD; 16 GB de memoria es más que suficiente con las opciones de almacenamiento en la nube. No me importa que sea un LG por debajo, al final todos los teléfonos los fabrican en China.
Su procesador Snapdragon de 4 capas, su pantalla de 4.7 pulgadas y una cámara que no decepciona sirven de contrapeso.
Pero su mayor virtud no es su versión de Android 4.2.1, ni su excelente pantalla o su cámara fotográfica. Es el precio: $349 (¢176.000 aproximadamente) por un terminal libre de contrato es una cantidad difícil de superar. Para referencia, el iPhone 5 cuesta $649 (¢326.000) y el SIII cuesta $569 (¢286.000), todos precios de lista en EE. UU. Súmenle un 15% para obtener el precio aproximado en nuestro país y un buen poco más si es con una de las operadoras.
Igual esta es una recomendación que lanzo sin ningún destinatario en mente. Además, advierto que el Nexus 4 todavía es difícil de encontrar, dado a ciertos problemas de distribución que tiene Google.
Pero igual, un Nexus 4 me tienta a abandonar años de fidelidad con el iOS. Esperemos que mi iPhone 4s no sufra un trágico accidente que me obligue a buscar un repuesto antes de tiempo. Feliz Navidad.