Samsung Galaxy IV, otra vez es el teléfono para los nuevos compradores de smartphones

Por David Vargas. Desde la presentación del último iPhone, reconozco que me siento desilusionado del paso que siguen los fabricantes de smartphones. Estamos en modo "evolución" y no de "revolución. Al parecer, el objetivo de cada compañía es vender la mayor cantidad de aparatos al menor costo y sin invertir en investigación y desarrollo.
Y nosotros los consumidores somos cómplices de este hecho. Seguimos colmando las tiendas una vez nos ponen un aparato de estos frente a nuestros ojos. Nos dejamos encandilar por lo nuevo y no cuestionamos qué tanto mejor es este nuevo teléfono en comparación con el que tenemos en la bolsa.
En blogs y redes sociales nos despellejamos vivos por imponer la idea de que "mi teléfono es mejor que el tuyo", sin que Samsung, Apple, HTC, Motorola, Nokia, Blackberry y LG nos paguen un cinco por promover sus smartphones. ¿Para qué esforzarse por hacer un teléfono revolucionario, si el que hicimos el año pasado se sigue vendiendo a montones con pequeñas modificaciones?
Esta noche se presenta el nuevo Samsung Galaxy. Yo realmente guardo la esperanza de que esta vez los coreanos presenten algo realmente fuera de este mundo; algo que de una vez por todas sacara a Apple y a los otros del estupor ocasionado por el éxito anterior del iPhone.
Sin embargo, todo parece indicar que tendremos más de lo mismo. No es que lo mismo sea malo, pues estoy seguro que el nuevo Galaxy será un teléfono estupendo, pero no es innovador ni revolucionario. Y si no es revolucionario, hay poco incentivo para cambiar los S III por el nuevo S IV más allá de la efímera satisfacción de tener un gadget nuevo.
Los posts en blogs especializados publican rumores de un Galaxy S IV con pantalla más grande, con un procesador más veloz, con algunas características interesantes como el monitoreo de los ojos del usuario para realizar algunas funciones convenientes. Todo esto está bien, pero no es mejor. El nuevo Samsung no nos ofrecerá una forma mejor de hacer las cosas; solo las hará más rápido y en una pantalla más grande. Poca mejora por los $700 que costará probablemente
Seis años es una eternidad en la escala de tiempo del mundo tecnológico. En seis años yo esperaba ver una mejora sustancial en el uso de un smartphone: un teléfono más adaptado a mis necesidades; que pueda anticipar mi ritmo de vida y funcione en concordancia con ese ritmo; que tuviera un sistema operativo más flexible para adaptarse a mis características y a mi identidad digital. Parafraseando un anuncio de un automóvil, yo quería "un teléfono que me merezca a mi".
Tampoco existe una integración de los smartphones de hoy con procesos cotidianos donde se le pueda sacar provecho del poderío computacional de estos aparatos. Sólo imaginen un teléfono que pueda cerrar la brecha entre médico y paciente; un teléfono que me ayude a monitorear mi casa y a controlar hasta las tareas más mundanas desde mi terminal.
Aparentemente, todo eso quedará para un capítulo de Los Supersónicos al ver la nueva entrega del Samsung Galaxy S IV esta noche. Ojalá los blogs especializados se equivoquen... Incluyendo este.
Piensen en qué mejoras sustanciales que les gustaría ver en un nuevo Samsung Galaxy y las compartimos en este blog. Saludos.