Nexus 4: el teléfono que me hizo creer en Android

Por David Vargas. He de admitir que, con la salida de nuevos teléfonos al mercado, miro con un poco de desinterés mi iPhone 4S. Admito también que desde hace unos seis meses para acá, pienso que Apple ya no está en la cresta de la ola de la innovación de los teléfonos inteligentes.
La última oferta, el iPhone 5, simplemente ya no me da la impresión de un aparato de avanzada. Y pese a que se vende por montones, sigo creyendo que Apple ya se quedó atrás. Es mi opinión y entiendo que no todos la comparten.
Apple mantuvo por seis años el privilegio de ser la que marcaba el norte en la ruta de desarrollo de los smartphones. Hoy –20 de marzo del 2013– otros fabricantes la han alcanzado y sobrepasado, mientras Apple ofrece poco para contrarrestar estos avances. Lo comprobé este fin de semana al usar un Nexus 4.
Como amante de productos Apple, reconozco ser todo un snob del diseño. Hay bastantes gadgets en el mercado que no les dedicaría mayor atención simplemente por cómo están diseñados. A riesgo de ser vilipendiado por ustedes, opino que los productos de Samsung tienen un "no sé qué" en su diseño que no me resulta atractivo.
El Nexus 4 nunca estuvo en esta categoría. Fue un teléfono que siempre me llamó la atención: de pantalla grande y delgado; con una versión pura de Android; y con prestaciones no menos que impresionantes.
Ahora que llevo unos días usándolo, les aseguro que estoy bastante impresionado por la calidad del hardware. Para un usuario Apple, creo que esta característica sería la sorpresa más agradable. Puedo decir sin temor a equivocarme que el Nexus 4 evoca el mismo nivel de calidad que un iPhone 5. Además, la pantalla de 4.7 pulgadas con excelente resolución y reproducción de color hacen que la del iPhone 5 se vea... hmmm, ¿cómo decirlo? Pues, de juguete.
El Nexus 4 ofrece un diseño minimalista que me resulta muy atractivo. Los tres botones físicos (encendido, subir volumen y bajar volumen) son bastante sólidos pese a ser de plástico.
Android, en su versión original, ha avanzado a pasos agigantados desde la última vez que tuve contacto con el Honeycomb. Atrás quedó el sentimiento caricaturesco que me inspiraba el ambiente gráfico de la versión 3 de Android. Hoy opino que ofrece un ambiente elegante y funcional.
Su integración con Google es fenomenal. Tras digitar usuario y contraseña, toda mi identidad digital que uso en el trabajo se cargó en mi teléfono en un santiamén. Y me agrada que Google tenga habilitado un portillo hacia la parte de mi existencia en el mundo Apple con algunos ajustes en el app de correo, contactos y otras cosas menores.
Sabiendo todo esto, ¿abandonaría el ecosistema Apple por uno de Google? Todavía no. Creo que Apple tiene algunas ventajas que frenan mi impulso por un cambio
Siri, una función que uso pocas veces pero de forma constante, es mucho más completo y eficaz que Google Voice. Esa funcionalidad la extrañaria mucho si hiciera el cambio.
Otra cosa que echaría de menos es la forma tan sencilla de mantener actualizados mis datos. En ese aspecto, la plataforma de Google no es tan amigable como la de Apple.
Me encantaría que la próxima entrega de Apple fuera mucho muy superior a la oferta de los teléfonos Android. El tiempo se encargará de responderme esa interrogante. Pero por precio, calidad del hardware y evolución del sistema operativo optaría por el Nexus 4 de Google si mi iPhone 4S muriera hoy de forma repentina y violenta.
En el siguiente post, detallaré cómo es usar el Nexus 4 con Jelly Bean 4.4.2 para un usuario iPhone.