iPhone 4s en contrato: un festival de minutos y datos que no usaría

David Vargas. Ya que hemos hablado harto de las virtudes del nuevo iPhone 4s y no planeo repetirlas, voy a dedicar unas líneas para compartirles mis impresiones sobre los planes para nuestro amado teléfono que ofrecen las diferentes operadoras.
Simple y sencillo: estos planes no son para mi, pues nunca lograría consumir las cantidades industriales de minutos que ofrecen los paquetes. Tampoco aprovecharía la conexión 3G 24/7.
Verán, soy un usuario que consume pocos minutos pero toneladas de datos. Consulto constantemente mis listas en Twitter, veo contenido en Flipboard, leo mis correos, veo Facebook, uso Waze, Foursquare y ahora iMessage para contactar a familiares y amigos.
Si hubiera contratado cualquiera de los planes iPhone con la menor cantidad de minutos, tendría que pagar como mínimo ¢90.000 por el teléfono, además de pagar minutos y datos que no podría gastar en un contrato a 24 meses. Ese es el punto de partida.
Un cálculo rápido: en un plan iPhone Claro 1 tendría que pagar ¢90.000 por el iPhone y ¢16.500 mensuales por 330 minutos y conexión de 2 Mbps. De eso, no aprovecharía 250 minutos al mes y dejaría de usar el 3G por 22 horas al día. Sólo en minutos, al cabo de dos años, eso significa pagar más de ¢200.000 por servicio que no usaría.
No hay almuerzo gratis. Por el tipo de usuario que soy, ninguno de los planes que hoy se ofrecen me convenía. Y la verdad es que dudo mucho que se ajuste a la necesidad de la mayoría si se busca un iPhone gratis.
A ojo de buen cubero, imagino que la mayoría de usuarios consumirán entre 150 y 300 minutos por mes hablando por celular. Además el grueso de la clientela pasará una buena parte del día en su oficina (que muy probablemente ya cuente con un acceso inalámbrico a Internet), y la otra parte durmiendo. Cualquiera que se salga de esos rangos lo considero un usuario excepcional.
Estuve tentado a contratar un plan pospago y valoré esperar las ofertas de Claro, kölbi y Movistar para subvencionar el 4s.
La idea de comprar un iPhone a pagos era tentadora, pensé. Hasta podría conseguir uno "gratis", me dije.
Entre ayer y hoy sopesé desperdiciar los minutos extra de cualquier paquete con tal de tener conectividad garantizada 24/7 y un precio subvencionado en el terminal.
Sin embargo, rápidamente concluí que tampoco iba a necesitar de conexión móvil de datos todo el tiempo. Verán, en mi casa tengo una red inalámbrica y en el trabajo uso otra. Eso cubre el 85% de las necesidades de acceso a Internet. Entonces también estaría pagando por conexión 3G que no estaría aprovechando al máximo.
Con ese panorama, la conclusión era obvia. Podrán "ofrecerme" gratis un iPhone 4s de 16GB, pero tendría que regalar muchos minutos celular y mucho tiempo de conexión 3G para lograr el premio. No gracias.
¿Para qué pagar por un plan de minutos donde no se consumen en su totalidad? ¿Cuál es el punto de pagar por Internet móvil si la mayor parte del tiempo hay un acceso Wi-Fi disponible?
La respuesta: para financiar los teléfonos subvencionados de todos y ganar sendos colones en el proceso.
Al final, decidí comprar un iPhone 4s sin contrato y optar por un plan prepago. Uso los minutos que consumo, conecto el 3G sólo cuando lo necesito (aproximadamente 2 horas al día, cuyo costo total es de ¢100 en Movistar). Pagué el teléfono "de un solo", pero al menos no estaré regalando minutos celular y tiempo de conexión que nunca usaré.