Menos minutos y más internet: cambios en el esquema de cobro
Por David Vargas. El anuncio hecho por el ICE sobre sus nuevos planes pospago es música para mis oídos. Por fin un operador en nuestro país atiende al usuario que no utiliza tanto sus minutos de voz y preferiría tener un plan de datos con mayores beneficios.
Estamos de acuerdo, este nicho es por ahora pequeño. Pero basta con echarle una mirada al estudio Red 506, realizado este año por Unimer y El Financiero, para ver un crecimiento del 26% del acceso a Internet desde el celular entre el 2011 y 2012.
No sería de extrañarse que un grupo de usuarios utilice menos los minutos de voz y su consumo de datos vaya en aumento. El ICE se anticipó a este escenario y ha diseñado nuevos paquetes que se ajustan más a los diferentes perfiles de usuarios, haciendo énfasis en los diferentes canales para comunicarse con otros: más minutos, más mensajes, o más velocidad de conexión.
Los otros dos operadores todavía no han respondido a esta nueva movida del ICE, aunque es de esperar que lo hagan en un futuro cercano. Ventaja para los de casco amarillo.
Y al mismo tiempo que esta empresa presentó sus nuevos planes pospago, el viernes anterior en La Gaceta se publicó ya el costo por kilobyte descargado fijado para los planes prepago. El precio quedó en ¢7.6 el megabyte.
El nuevo esquema hará que, en cuestión de días, los operadores comuniquen a sus usuarios de prepago el cambio. Yo que soy de ese bando ya no me atrae tanto ser cliente prepago y ahora me inclino más por un plan pospago.
Para muestra un botón: Cargar la portada de La Nación costará alrededor de ¢12; cargar la página de Facebook costará 2 céntimos; y oir una canción de cuatro minutos costará aproximadamente ¢30. Multipliquen eso por el número de veces que uno realiza estas acciones y puede que la cifra levante unas cuantas cejas.
Aislado no parece un costo importante, pero habrá que ver si el acumulado del mes se puede convertir en una gran cifra. El contador de transferencia de datos en mi teléfono muestra un acumulado al 1°. de setiembre de 8.8 gigas en descargas. Eso significaría que he consumido el equivalente a ¢16.720 mensuales, monto muy por encima de lo que abono al servicio prepago cada 30 días.
Estaré vigilante de ese contador y viendo muy de cerca las ofertas de los operadores para aquellos de nosotros que usamos más los datos que los minutos de voz. Por ahora me sirve más ser cliente pospago que estar en mi condición actual, eso hasta que las operadoras le metan diente al esquema de cobro de acceso a Internet en pospago. Estoy seguro que los abogados de cada empresa ya estarán preparando sus recursos para solicitar cobro por descarga y lograr las mismas condiciones en ambos modalidades.
Este es un mundo donde los nuevos smartphones incentivan al usuario a estar trasegando cada vez más datos. Entiendo que por esto los esquemas de cobro deban adaptarse a las nuevas conductas de sus clientes. Pero nada me impide buscar donde mejor pegue el sol.
Les muestro uno de los gráficos resumen del estudio Red 506. Noten en el penúltimo renglón el crecimiento en un año del acceso a Internet usando un teléfono celular.
