Al servicio secreto de su majestad, el segundo 007

En On Her Majesty’s Secret Service (1969), no pasan ni cinco minutos en la pantalla y Bond lleva un muerto y ha salvado a una dama en peligro. Otros cinco minutos más y la misma mujer vuelve a ser ayudada por 007; esta vez, durante una partida de cartas. Las peleas a golpe limpio no tardan en llegar, y la chica Bond finalmente sucumbe a los encantos del célebre agente con licencia para matar.
“Por favor no mueras, por lo menos hasta esta noche”, le dice Bond, y vemos que el espía sigue fino con sus palabras y sus dotes de galán. Sin embargo, algo sucede con este Bond: no tiene el aura de elegancia que irradiaba su antecesor, Sean Connery, en Dr. No, película de la que ya escribí en estas mismas páginas, en este ejercicio de presentar a los seis actores que han interpretado al mítico 007.
El único problema con la película es ese: que George Lazenby —el segundo Bond— no es Sean Connery. Su porte está lejos de aquel del Bond original; y sus dotes como actor están también en mundos aparte. Además, tras seis entregas de la saga en manos de Connery, una nueva cara en el personaje principal resulta difícil de superar.
Pese a esto, On Her Majesty’s Secret Service tiene algunas secuencias de acción realmente espectaculares. En el clímax del filme, minutos antes de finalizar, somos testigos de una persecución nocturna en ski, otra en autos sobre calles cubiertas de hielo y nieve, una más en una pista de carreras, además de una espectacular avalancha y un ataque en helicópteros.
Después del pobre desempeño de On Her Majesty’s Secret Service en la taquilla, George Lazenby se hizo al lado y Sean Connery regresó al papel que lo hizo famoso, esta vez en Diamonds are Forever (1971), en el que sería el primero de varios regresos.
Para la historia, On Her Majesty’s Secret Service termina siendo una especie de rareza dentro de la serie de películas de Bond y su intérprete, el australiano Lazenby, ha sido prácticamente olvidado por todos, incluso por aquellos que siguen a Bond. En lo que a mí respecta, sí disfrute de esta cinta, en especial de sus secuencias de acción, algo en lo que no queda para nada debiendo. Pero bueno, ahora es borrón y cuenta nueva: este recorrido me llevará al Bond de Roger Moore, el tercer Bond.