Prime Time
Le decimos "la cuesta de enero" pero bien podría llamarse "el costo de enero". Son 30 días cuando el nivel de salud mental de algunos es fijado por la cifra de dinero disponible o adeudado.
Para muchos, mes de frugalidad obligada y propósito de ahorro; para otros, tiempo de sacar el plástico y saborear precios en el suelo caídos desde las alturas de diciembre. O, quizás, mes para invertir en compras y ahorro a la vez.
Amazon Prime sería la forma.
Si ya disfruta las mieles de esta joya, le ruego bajar el hacha contra este espacio por decirle algo que ya sabía. Mejor, comparta acá su opinión. Seguro coincidimos.
Nacido en el 2005, Amazon Prime es una membresía anual para el envío GRATIS en dos días de mercadería elegible por una tarifa fija de $79 al año. La mercadería elegible es casi todo.
Usualmente, Amazon enviará sin cobrar envío cualquier artículo cuyo precio supere los $25; sea este vendido directamente por amazon.com o por sus socios comerciales en el sitio de la compañía, sin embargo, dicha entrega tardará de 3 a 5 días en concretarse.
Si desea esperar menos, deberá pagar por la velocidad extra. Además, si el artículo cuesta menos de $25, se cobrará un monto de envío cambiante según la mercadería.
Con Amazon Prime todo lo anterior se suprime por un año completo.
Lo probé todo el 2012. Una maravilla: adquiría cosas un lunes, llegaban a Miami el miércoles y, a veces, las tenía en mis manos el viernes de la misma semana; todo dependía del servicio de casillero.
Es el tipo de servicio que una empresa con 69.000 empleados e ingresos anuales por $48.000 millones en el 2011 puede brindar a sus clientes.
Sin trucos, sin fallas, sin contratiempos, sin publicidad falsa. Si vendiera aguacates, los de Amazon serían "pura mantequilla" aún sin rajarlos.
No obstante, $79 son $79 y eso es plata. Más en enero. Por eso, obsequio un truco por el cual pagué solo $20 por la membresía completa del 2012 y recién otros $20 (y no más) por todo el 2013.
Resulta que el titular de la membresía puede compartirla a sus familiares: basta con enviarles una invitación al correo electrónico, que esta sea aceptada y listo. Un amigo mío en la oficina tuvo la genial idea y resultó.
Usuario él mismo de casillero aéreo, me invitó a mí y a otros dos colegas periodistas dueños de casillero a dividirnos los $79.
Le dimos el dinero, luego él pagó la anualidad y después nos envío a los tres una invitación tras declararnos en su cuenta en Amazon su "primo", "tía" y "sobrino". Una membresía solo pueden utilizarla tres personas más aparte del titular.
Si en su radar hay más usuarios de casillero aéreo, quizás es momento de "agrandar" el concepto de familia. En los meses o años por venir, recordará este enero del 2013 sonriendo.