14 julio, 201003:49 p.m.
Los recuerdos del Mundial Sudáfrica 2010
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La Copa Mundial de futbol 2010 ya es historia. Forma parte de los lindos recuerdos que uno guarda de este hermoso deporte. Y no sé qué piensan ustedes, pero cómo hace falta.
Sudáfrica cumplió como anfitrión, un sueño hecho realidad por esa leyenda viviente presente en toda la copa en el corazón de los sudafricanos que se llama Nelson Mandela, expresidente, líder, premio Nóbel de la Paz y gran símbolo de la liberación negra en este acogedor país.
No estuve presente como periodista en este Mundial, como sí lo viví en México 1986 con la desaparecida revista deportiva "Triunfo" y en Corea y Japón 2002 con el diario "La Nación", sin incluir otras experiencias a nivel juvenil como lo fueron Nigeria 1999, Argentina 2001 y Canadá 2007. Cada Mundial tiene sus particularidades y atracciones. Pero cómo disfruté esta edición de Sudáfrica 2010, a pesar de un inicio titubeante y flojo, con selecciones muy calculadoras que pronto salieron de la escena. Un torneo que se compuso muchísimo con las etapas decisivas de la competición.
A veces son las 12:15 p. m. y me digo en mis adentros que hay que prender el "tele", para ver los interiores del túnel de los estadios, ver a los jugadores concentrados, calentando y preparándose para salir al campo, cada equipo en fila india junto al cuarteto arbitral, verlos caminar hacia el campo, el árbitro recogiendo el balón de una pequeña tarima, la canción del Juego Limpio mientras desfilan los equipos y la entonación de los himnos, que eriza la piel a cualquiera aunque no sean los de su país.
Por esta falta de Mundial, hay como un vacío que se llenará hasta dentro de cuatro años en la cita de Brasil 2014, cuando volvamos a vivir con pasión la inigualable fiesta del balompié. Mi primer Mundial fue el México 1970 y a partir de ahí lo he seguido con sumo interés, que me ha llevado en mis investigaciones a recopilar información documental y a escribir libros, revistas, folletos, suplementos y toda clase de artículos.
Cuando analizo a los equipos que finalizaron en las cuatro primeras posiciones, se me vienen recuerdos de las veces que la Selección de Costa Rica se enfrentó al hoy campeón España en el Mundial Juvenil de Malasia 1997 (goleada en contra por 0-4) y al subcampeón Holanda en el Mundial Juvenil de Argentina 2001 (inolvidable triunfo tico 3-1 al cuadro naranja de Louis Van Gaal y de promesas entonces como Stekelenburg, Heitinga, Van der Vaart, Robben y Huntelaar).
Igual sentimiento cuando pienso en el tercer lugar de Alemania y la ocasión en que la Tricolor le tocó inaugurar ante los locales el Mundial mayor de 2006 en Múnich, con aquel recordado juego del 2-4 en contra, con los dos goels de Wanchope ante el cuadro de Jens Lehmann, Phillip Lahm, Bastian Schweinsteiger, Miroslav Klose y Lukas Podolski.
Y el cuarto puesto para Uruguay, la revelación del 2010, con Óscar Washington Tabárez en el banquillo y Diego Lugano, Luis Suárez y el Balon de Oro de la FIFA, Diego Forlán en el terreno de juego, tras 40 años en que no figuraba en el podio mundialista. Y revirir que superó con dificultades un cerrado repechaje ante Costa Rica con piszarras de 0-1 en San José y 1-1 en Montevideo.
Antes de finalizar este espacio, me gustaría compartir algunas opiniones sobre el Mundial, que posiblemente no coincida con su criterio, pero es algo que siempre se impone hacer después de cada competencia mundialista.
El campeón: Confieso que toda mi vida he apoyado Alemania, desde aquel equipazo del 74 con Franz Beckenbauer como líder y capitán, y así será siempre. Pero que España haya resultado campeón y, en especial, esta generación de los Xavi, Iniesta, Puyol, Casillas, Piqué, Alonso y Villa me alegra sobremanera. Un merecido campeón para engrosar el libro de oro de los Mundiales.
El mejor jugador: A mi gusto, Xavi Hernández. Un fuera de serie. El cerebro del equipo ibérico, con una visión y claridad de juego pasmosas. Todas las jugadas pasan por sus pies y en todos los goles de España, que fueron pocos (ocho), siempre fue protagonista.
El equipo ideal: Estos fueron en mi opinión los 11 mejores del torneo. Íker Casillas (España) en la portería; Philipp Lahm (Alemania), Diego Lugano (Uruguay), Gerard Piquié (España) y Jorge Fucile (Uruguay), en la defensiva; Bastian Schweinsteiger (Alemania), Thomas Müller (Alemania), Xavi Hernández (España) y Andrés Iniesta (España), en el mediocampo; David Villa (España) y Diego Forlán (Uruguay), en el ataque. Cinco españoles, tres alemanes y tres uruguayos. ¿Qué les parece?
Mejor partido: Para mí fueron estos: Eslovenia 2-Estados Unidos 2, Brasil 3-Costa de Marfil 1, Nigeria 2-Corea del Sur 2, Eslovaquia 3-Italia 2, Dinamarca 1-Japón 3, Uruguay 2-Corea del Sur 1, Alemania 4-Inglaterra 1, Argentina 3-México 1, Holanda 2-Brasil 1, Uruguay 1-Ghana 1 (4-2 penales), Alemania 4-Argentina 0, Holanda 3-Uruguay 2, Alemania 0-España 1 y Uruguay 2-Alemania 3.
El mejor gol: No fue solo uno. Hubo varios. Repasemos los mejores para este servidor, sin ponerle un orden: El tanto de Giovanni van Bronckhorst (Holanda) a Uruguay, el segundo de Carlos Tévez (Argentina) a México, los de Diego Forlán (Uruguay) a Sudáfrica, Ghana, Holanda y Alemania; el segundo de Thomas Müller (Alemania) a Inglaterra, el primero de Luis Fabiano (Brasil) a Costa de Marfil, el de Fabio Quagliarella (Italia) a Eslovaquia, el de Luis Suárez (Uruguay) a Corea del Sur, el primero de David Villa (España) a Honduras y el de Siphiwe Tshabalala (Sudáfrica) a México.
Mejor árbitro: Ninguno en especial. No lo recuedo. No lo preciso.
Mejor técnico: El español Vicente del Bosque. Supo levantarse del revés inicial de 0-1 ante Suiza y aunque fuera con resultados ajustados por falta de contundencia, su propuesta futbolística rescató el futbol que a uno le gusta ver, de juego asociado, en corto, vistoso y siempre mirando el marco de enfrente en procura de los goles.
Ojalá que Costa Rica aprenda las lecciones de equipos humildes como Paraguay que, con poco, llegó largo en la copa (octavo del planeta futbol) y esté presente para Brasil 2014, liderados por el volante ofensivo Bryan Ruiz -referente del futbol tico actual- y una generación de futbolistas que se preocupe más por jugar y hacerlo bien para satisfacer a una afición ávida en resultados, y que no piense en pedir cosas por anticipado que no se han ganado.
Este es mi punto de vista. Nos gustaría conocer su opinión sobre este tema. Puede escribirnos en el blog, el Buzón de Rodrigo.