Tres consejos para comenzar un año más verde
En estas épocas, es típico que nos pongamos ambiciosos con resoluciones grandiosas de cosas que nunca vamos a lograr. Yo tuve la misma resolución para el 2011 y el 2012 y sigo sin cumplirla. Sin embargo, a veces es mejor optar por pequeños cambios sostenibles que pueden llegar a hacer una diferencia. Todo vale la pena.
Ya todos sabemos que deberíamos apagar las luces y el agua cuando no las estamos usando. Nada cuesta. Sin embargo, podemos hacer mucho más. A veces solo es cuestión de detenerse y pensar en cómo realmente reducir, reutilizar y reciclar.
Fuera plástico. El plástico es grandioso y nos facilita la vida, pero contamina muchísimo y estamos muy mal acostumbrados a usarlos sin restricción. Aprenda a rechazar las bolsas innecesarias cuando hace compras. Tenga a mano varias bolsas de tela para ir al súper. Evite las pajillas. Si va a comprar comida para llevar en un restaurante, utilice su propio recipiente. Y si es indispensable recibir el plástico, reutilícelo o recíclelo, pero no lo bote.
Recicle más. Si no acostumbra reciclar, empiece. Es fácil y gratis y estamos rodeados de centros de acopio que nos reciben las cosas. Si ya recicla, identifique cosas que está botando que podría incluir en el reciclaje. Las cajas de leche, los empaques en los que vienen las galletas, los electrodomésticos, las baterías etc. Estoy convencida de que constantemente desaprovechamos oportunidades para reciclar, sobre todo, por despistados. Cada vez que vaya a botar algo, pregúntese: ¿esto se puede reciclar? Es impresionante la cantidad de veces que uno termina diciéndose que sí.
Coma menos carne. Según estimados del Fondo de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), las emisiones directas de la producción de carne representan aproximadamente el 18% de las emisiones totales de gases con efecto invernadero. (http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_7602000/7602896.stm) Esto supera el 13% generado por los medios de transporte. Disminuir el consumo de carne, o eliminarlo del todo, le hará un favor al ambiente y a su salud.
¡Póngase creativo! Hay miles de formas de colaborar con el ambiente. Es solo cuestión de cambiarse los hábitos y usar el ingenio.