La pasión por la ciencia y el periodismo me trazaron el camino para convertirme en lo que soy: una periodista científica. A la hora de elegir carrera me incliné por el periodismo, estudié Ciencias de la Comunicación Colectiva en la Universidad de Costa Rica, pero luego me especialicé en Comunicación Científica en la Universitat Pompeu Fabra, en Barcelona, España. A mi regreso, ingresé a La Nación en el 2001 como periodista de la sección Viva, donde empecé a publicar reportajes sobre ciencia y medicina.

En el año lectivo 2003-2004 tuve la fortuna de formar parte del programa Knight Science Journalism Fellowship del Instituto Tecnológico de Massachusetts, Estados Unidos, y a mí regreso me dediqué  la creación y la coordinación de la sección Aldea Global, una sección donde a diario se exploran temas de ciencia, tecnología, salud y arte. Dentro de Aldea Global nació la columna Epicentro de la Ciencia, que publico todos los lunes desde febrero del 2008, y que ahora he transformado en un blog muy importante para mí, pues es el contacto con mis orígenes, el mundo de la ciencia, ahora que dedico la mayor parte de mi tiempo a las labores de ser Jefa de Redacción de este diario.
Debbie Ponchner 11 marzo, 2013  12:00 a.m.
INICIO / Medicina
11/03/2013
Compartir
  • Agregar BlogmarksBlogmarks
  • Agregar MixxMixx
  • Agregar RedditReddit
  • Agregar FacebookFacebook
  • Agregar NewsvineNewsvine
  • Agregar TerchnoratiTerchnorati
  • Agregar Link-a-GogoLink-a-Gogo
  • Agregar Google BookmarksGoogle Bookmarks
  • Agregar AskAsk
  • Agregar DeliciousDelicious
  • Agregar MyAOLMyAOL
  • Agregar SimpySimpy
  • Agregar LiveLive
  • Agregar TwitterTwitter
  • Agregar DiggDigg
  • Agregar FavesFaves
  • Agregar FurlFurl
  • Agregar SpurlSpurl
  • Agregar MySpaceMySpace
  • Agregar StumbleUponStumbleUpon
  • Agregar FarkFark
  • Agregar BackflipBackflip
  • Agregar DiigoDiigo
  • Agregar Yahoo BookmarksYahoo Bookmarks
  • Agregar MultiplyMultiply
  • Agregar SlashdotSlashdot
  • Agregar SegnaloSegnalo
  • Agregar Yahoo MyWebYahoo MyWeb

¿Le duele la espalda? ¡Salga a caminar!

¿Sufre dolor de espalda? No está solo... Ocho de cada diez personas han tenido esa dolencia en algún momento de sus vidas.

El incómodo dolor lumbar puede concentrarse en la columna vertebral o extenderse hasta las piernas por debajo de las rodillas.

Aunque en algunos casos puede ser un síntoma de una enfermedad grave, cerca del 90% de los episodios de dolor de espalda son transitorios y se deben a un uso excesivo de la espalda o al efecto de la vejez sobre los huesos y músculos de esa zona del cuerpo.

¿Qué hacer para quitarse el incómodo dolor? La mayoría de los dolores de espalda desaparecen espontáneamente. Analgésicos y una disminución de la actividad física –sin caer en el total reposo pues permanecer en la cama puede empeorar la dolencia– pueden ser la única medicina necesaria para acabar con el dolor.

No obstante, hay quienes pasan semanas sin que el dolor desaparezca. Aquí entra en juego un programa de rehabilitación que sirve para fortalecer los músculos de la zona mediante ejercicios específicos y bajo la cuidadosa supervisión de un experto.

No obstante, un nuevo estudio, desarrollado por Michal Katz- Leurer e Ilana Shnayderman, investigadoras de la Universidad de Tel Aviv (Israel), sugiere que caminar puede ser tan eficaz como la terapia física de rehabilitación para acabar con el dolor de espalda pues a la hora de caminar se refuerzan los músculos abdominales y de la espalda: justo en las áreas que se procura tonificar para disminuir el dolor lumbar.

Para probar su hipótesis, las especialistas reclutaron a 52 pacientes con dolor de espalda crónico. A estas personas se les aplicó un cuestionario para evaluar su dolor y conocer las actividades diarias que evitaban a causa del padecimiento. También se les practicaron pruebas de rendimiento físico.

Luego se dividió a los voluntarios en dos grupos. La mitad de los participantes en el estudio siguió la terapia física tradicional, realizando un programa de fortalecimiento muscular que consistía en dos o tres sesiones semanales a lo largo se seis semanas.

El otro grupo fue sometido a un programa de ejercicios aeróbico a lo largo de seis semanas: dos o tres sesiones semanales de caminar, primero de 20 minutos y luego de 40 minutos.

¿El resultado? Tanto los pacientes en la terapia tradicional como los que realizaron el programa aeróbico mejoraron significativamente al cabo de las seis semanas de tratamiento: disminuyó su dolor lumbar y mejoró su condición física.

Según concluyen las investigadoras en el reporte de su estudio, publicado en la revista Clinical Rehabilitation, la solución para el dolor de espalda puede ser tan sencilla como salir a caminar. La terapia, además de mejorar el molesto dolor lumbar, también puede llevar a mantener una vida más saludable pues caminar sirve para conservar la presión arterial baja, mejora el sistema inmunitario y disminuye los niveles de estrés.



Opine sobre este artículo

Titulo del comentario*

Comentario*

ver reglamento

Opine sobre este artículo

¿Es usted miembro? Ingrese al sistema

O regístrese utilizando Facebook


No logueado ..

Solo necesita su usuario y contraseña de Facebook.

Correo electrónico:

Contraseña:

 

Olvidó la contraseña ?

Presione aquí para registrarse gratis en nacion.com si aún no lo ha hecho. / Este sitio requiere Cookies

Publicidad

   
  • Agregar Facebook
  • Agregar Delicious
  • Agregar Twitter